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martes, 18 de octubre de 2011

Reflexiones: ¿La sal de la vida? o La salud... con menos sal.

montaña de sal

La sal es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo, cierto. Nosotros solemos ingerirla en forma de cloruro de sodio. El sodio es un ión fundamental para mantener el nivel óptimo de líquidos intra y extracelular en nuestro cuerpo y está escrupulosamente regulado por un complejo sistema de hormonas para que no sobre ni falte, para que se excrete el exceso y se reabsorba al máximo cuando está escaso en nuestra dieta. Con ese sodio se encuentra asociada el agua, de tal forma que si tenemos poco sodio en nuestro cuerpo, perdemos agua y, al revés, si tenemos un exceso de sodio, tendremos también un exceso de líquido en nuestro organismo. Es una explicación harto simple, cierto, pero creo que sirve para que se comprenda la importancia de la sal/sodio en nuestra dieta.
¿Cuál es la cantidad de sal que debemos ingerir para que no sobre ni falte sodio en nuestro cuerpo? 
Pues lo cierto es que con la cantidad que aportan los alimentos en su composición considerando una dieta saludable y variada es suficiente, es decir, no tendríamos que añadir sal a las comidas para conseguir un aporte adecuado... entonces, se preguntarán, ¿por qué se añade sal a nuestros alimentos? Pues por costumbre, para realzar el sabor de algunos, para conservarlos... Lo que es cierto es que se nos educa el paladar, es decir, que desde pequeños se nos habitúa a tomar sal en los alimentos y nos acostumbramos a esperar su sabor cuando comemos. Por ello, al retirar la sal en la preparación muchas personas se quejan de que la comida no sabe a nada, está insípida. Esto es un gran error, sobre todo cuando se añade mucha sal a los alimentos; la sal tapa el sabor natural de cada alimento.
¿Qué peligros tiene la sal para nuestra salud?
A grandes rasgos, el exceso de sal en la dieta produce una retención mantenida de líquidos en el cuerpo y un fracaso del sistema fisiológico de regulación de sodio de nuestro cuerpo, lo que puede facilitar el desarrollo de Hipertensión Arterial (HTA), cardiopatías y patologías renales crónicas, dado que es el riñón el encargado fundamental de la regulación interna del metabolismo del sodio/sal; un exceso le «exprime» y le daña. Aparte de todo esto, al riñón una situación de HTA mantenida en el tiempo ya de por sí le produce lesiones vasculares y le altera en su función. Por supuesto el peligro de la ingesta de sal/sodio en un enfermo con Insuficiencia Renal Crónica es patente: aumento de cifras de tensión arterial, retención de líquidos…
¿Cuánta sal podemos tomar al día?
No debemos añadir sal a nuestras comidas, pero ya que la añadimos a nuestros alimentos, cada uno de nosotros no debemos exceder al día los 5 gr., cálculo en el que debemos sumar la sal que ya de por sí contienen los alimentos. Por ello, debemos prestar especial atención a la etiqueta de composición de los alimentos que compramos y, sobre todo, la de aquéllos alimentos precocinados en los que la presencia de sal suele ser elevada.
Deberíamos retirar la sal añadida en la preparación de nuestros alimentos y sustituirla por condimentos que realcen el sabor natural de los productos frescos con los que preparamos nuestros platos y recetas.
En muchos restaurantes y establecimientos que sirven comidas ya se ha tomado la opción de preparar sus platos con poca o ninguna sal; quizá en esos sitios sus platos nos resulten sosos... y ello se debe a que han aceptado ciertas recomendaciones que animan a evitar un consumo excesivo de sal, para que sus platos puedan considerarse saludables.
Lo ideal:
Retirar los saleros de las mesas —es decir, no añadir más sal— y cocinar con poca sal.

Hace unos años, La Agencia de Seguridad Alimentaria y Salud (AESAN), dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, puso en marcha un programa interesante, el PLAN CUÍDATE+[1], dentro de la Estrategia Naos: «Come sano y muévete». Por medio de una web, que sigue activa en estas fechas, insta a la población en general y joven en particular, a adoptar una serie de hábitos saludables, sobre todo a reducir el consumo de sal en su dieta, con el lema —SAL=+SALUD, críptico mensaje que busca, quizá, enlazar más fácilmente con la población más joven. Ahora, se ve otro apartado en el insta de igual forma a reducir la grasa de la dieta.

En su momento nos decían en su portada (tomado literal del programa):

«Mucha gente no es consciente de la sal que se ingiere en las comidas: según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ingerimos 10 gramos de sal al día, cuando lo recomendable es un máximo de 5 gramos. 
Por eso, AESAN ha puesto en marcha el PLAN CUÍDATE +, al que esperamos que te sumes para disfrutar de sus beneficios.»

Lo recupero porque creo que es bastante ilustrativo del problema que todos tenemos con la sal añadida en nuestros alimentos y en nuestra dieta.
La web incluye una curiosa aplicación que facilita conocer la cantidad de sal oculta que contienen los alimentos, tanto en los productos frescos como los que ya están preparados como el pan, mantequillas o bollería, por poner algunos ejemplos. También explican las etiquetas, ayudando a reconocer las diferentes cantidades de sal de los alimentos, nos dan recetas, calculadoras…
Para mí, lo fundamental de esta web es que ayuda a los usuarios a tomar decisiones por sí mismos, a tomar las riendas de su propio cuidado y que anima a afrontar voluntariamente la decisión de llevar una dieta variada y saludable, poniendo en su mano herramientas más o menos útiles para que conozcan la composición de los alimentos en sal y en grasas.
Os animo a visitar esta web. Aunque no os apuntéis yo os invito a desear cuidaros de una forma tan sencilla como no añadir sal a vuestros alimentos y a cuidar/reducir la ingesta de alimentos precocinados; a hacer ejercicio de forma regular, a evitar/reducir sobrepeso y a llevar una alimentación saludable en el marco de la dieta mediterránea... os animo a desear estar bien mucho tiempo.
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...
editado 29 marzo 2017

8 comentarios:

Rebeca Rodríguez dijo...

Que buen artículo. En mi casa tenemos una pelea diaria a causa de la sal. Mi hermana y yo le decimos a mi madre que cocine casi sin sal, pero ella le echa y echa a las comidas porque sino mi hermano mayor dice que la comida está sosa y se enfada. Conclusión? Estamos todos gordos por una retención de líquidos importante; mis padres son hipertensos, yo padezco de cólicos nefríticos a menudo y tenemos los pies hinchados siempre. Y claro, como mi madre y mi hermano son unos cazurros, pues no se puede hablar con ellos sobre los riesgos que tiene el comer tanta sal, porque se rien en tu cara.

En fin, que me ha gustado mucho el artículo, Lola.

Lola Montalvo dijo...

REBECA: Me alegra que te haya gustado la entrada.
Creo que en tu casa y en tu caso, la que va atener que tomar el papel de educadora para la salud vas a ser tú... ;)
Se puede comenzar por reducir la sal en la preparación y evitar alimentos abundante en sal. Ningún cambio debe ser drástico ni impuesto a la fuerza. Lo que sí se puede hacer es cocinar sin sal y que cada uno añada lo que le parezca después... mejor eso que nada y así tú te puedes cuidar si es tu deseo.
Muchas gracias, Rebeca y un abrazo

CreatiBea dijo...

ufff pues yo soy de las saladas... Sé que debería poner menos sal, pero no obstante pongo bastante (aunque creo que sin pasarme)

Es que hija, acostumbrarse a comer sin sal es muy complicado. De todas formas en casa, precocinados pocos, todo muy casero y hacemos mucho deporte, así que compensamos.

Pero sí, haré un esfuerzo, y pondré menos sal. Todo sea por no hacer trabajar mucho a los riñones.

Saludines!

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pasaré por allí, gracias por el consejo.
Espero que estés ya bien del pie, hace tiempo que no coincido contigo.
Un beso

Lola Montalvo dijo...

BEA: la reducción de sal en la dieta puede hacerse despacio si no tienes ningún proceso diagnosticado que te haga hacerlo de forma inmediata. Por ello, salada Bea, reduce... cuando vayas a añadir, piensa y añade menos.
Pero quien dice la sal, dice las grasas, los azúcares... Hacer ejercicio, es decir, desear estar bien supone hacer una serie de pequeños cambios en tus hábitos diarios que vayan encaminados a mejorar tu estilo de vida. No hay que esperar para esta malito...
Besos miles, Bea :D

Lola Montalvo dijo...

MIARMA: sí estoy mejor del pie, pero aún estoy liada con él... ¡Se me está haciendo eterno!
Muchas gracias, Rafael... Besos miles

tomae dijo...

Hola SALerosa, pasaba por aquí para recordarme todo eso que de vez en cuando me iría bien recordar...
Jo Lola eres la conciencia de mis triglecélidos del colesterol...

¿que tal tus pies?

Besos!

Lola Montalvo dijo...

TOMAE: ya sabes que me preocupan tus circulaciones varias, Tomae... :D
Mis pies, van a su aire... me tiene atada y espero que ya quede poco. Prisionera sigo, no te digo más!!!
Besos miles y muchas gracias... y cuídate un poquito, por fa!!!