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viernes, 27 de febrero de 2015

LIBRO: «CONOCER LA ENFERMEDAD MENTAL»


Hoy voy a hablaros del libro: «CONOCER LA ENFERMEDAD MENTAL. Salud Mental para el siglo XXI: Cuidar, Rehabilitar e Integrar» de Elena Rodríguez Seoane, de la Editorial Díaz de Santos, Madrid (2012)

Este libro ha sido un gran descubrimiento para mí. Me imagino que para una gran mayoría de profesionales de la salud, en general, y de enfermer@s, en particular, la Psiquiatría y la Enfermería Psiquiátrica son grandes desconocidas. Vemos esta parte de la ciencia como algo necesario, imprescindible, más bien, pero lejano y ajeno. Por lo menos para mí así es (alguna entrada he escrito sobre enfermedades mentales). Nuestra sociedad, además, sigue estigmatizando a los enfermos mentales, buscando siempre tenerlos lejos o encerrados en una institución para sentirse más ¿seguros?; es éste un ostracismo instigado por el miedo fruto de la ignorancia y de la pacatería informativa de ciertos medios, que han llevado a la población general a temer a estos enfermos y a desear tenerlo lejos, cuidados, atendidos, medicados y... lejos. Ellos, entre otros, han fomentado la idea general que hoy día se tiene en forma de asociación (errónea e injusta) de:
enfermedad mental=violencia/agresividad/delincuencia 

Esta obra, «CONOCER LA ENFERMEDAD MENTAL», facilita el conocimiento de la enfermedad mental. Nos acerca a su realidad... bueno, a la realidad de sus enfermos y de las familias que cuidan y conviven con un enfermo mental. Nos describe todos los procesos y trastornos con detalle y objetividad, solventando toda duda que se pudiera tener sobre qué es una enfermedad mental y, sobre todo, qué patologías y procesos se engloban en este enorme concepto. Ayuda a comprender qué se puede y qué no se puede hacer con estos enfermos... 

Lo que más me gustaría destacar de esta obra es a su autora. Elena Rodríguez Seoane es ENFERMERA ESPECIALISTA EN SALUD MENTAL y profesora de la UNED. Ella ha recopilado durante años el fruto de su labor asistencial (más de 25 años), de su conocimiento y ha abordado una obra que a mí me ha resultado impresionante y que no deja un fleco suelto para entender este grupo de enfermedades y de enfermos. Lo hace con un lenguaje claro y sencillo, didáctico siempre, que nos facilita la comprensión de todos los conceptos, incluso de aquéllos que podrían suponer mayor dificultad. Los ejemplos que expone y explicación de situaciones nos allana el camino.

La obra está dividida en 5 partes:
  1. Abordaje de la persona con enfermedad mental: realiza un acercamiento al mundo cotidiano de la figura de la persona con serios problemas de salud mental hospitalizada; recoge todos los aspectos desde la observación, presencia y cuidados básicos, situaciones de agresividad, autolesión...
  2. Patologías y Cuidados específicos: aborda los conceptos fundamentales como Salud Mental y el Enfermar Mental. Concepto de enfermedad, su prevención y la filosofía de atención a este grupo de enfermos. Nos ayuda a entender todos los procesos y a poder reconocerlos en sus matices. Explica, por supuesto, los cuidados de enfermería necesarios para cada patología y trastorno. No acerca a la realidad de estos enfermos crónicos.
  3. Recursos para Rehabilitar e Integrar: sabedora como es su autora, de la estigmatización social de este grupo de enfermos, de la importancia que tiene el que una vez diagnosticados y tratados intenten conseguir una vida plena y de las dificultades que se encuentran ellos y sus familias para ocupar un espacio en la sociedad, aborda este asunto detallando recursos físicos y asistenciales, recursos sociales, programas de rehabilitación en salud mental, Enfermería Psicológica... todos los entornos, doméstico, comunitario, ambulatorio, hospitalario y residencial. Muchos de estos recursos asistenciales y residenciales son antiguos y con los tiempos de recortazos que vivimos, con el poco caso que le hace el gobierno a los dependientes y sus familias, lo mucho que se escatima en recusos para pacientes crónicos, muchos de estos recursos tienen el peligro de desaparecer.
  4. Aspectos legales de la Salud Mental y Ley de Dependencia: en esta parte la autora aborda conceptos legales como la imputabilidad, internamiento, capacidad e incapacitación, ley de dependencia.
  5. Anexos: Derechos Humanos y Salud Mental; Clasificación CIE, Asociaciones de Enfermos...
Como pueden comprobar no se deja fuera ni un solo aspecto concerniente o relativo a la Salud Mental y a las Enfermedades Mentales. En sus páginas Elena Rodríguez Seoane destaca la importancia de los cuidados de Enfermería en la atención a estos enfermos y sus familias; nos muestra a los enfermeros no solo como los profesionales que facilitan y posibilitan la atención a estos enfermos sino como aquéllos profesionales que van a enseñar a los familiares y cuidadores a proporcionar a estos enfermos los cuidados necesarios en sus domicilios:
«...Aporta cuidados de enfermería para cada trastorno en particular, explicándolos de una manera sencilla con el objetivo de orientar a los familiares, amigos o gente en general que vaya a trabajar en este campo.
En esta parte, explico los trastornos mentales, porque conociéndolos con sus características, cobran sentido, se comprenden mejor los cuidados que se han de aplicar y los porqués de estos cuidados a los enfermos. Y porque una vez que se “comprende una situación” por lo menos se sabe qué hacer y qué no hacer. Aunque simplemente, a veces, ello suponga la aceptación de lo que no podemos cambiar...»

Esta es una obra tanto científica como divulgativa, porque va dirigida a profesionales de la salud, por supuesto, pero también está pensada para enfermos, familiares, cuidadores y curiosos del tema. Nadie que se acerque a este libro va a tener dificultad para comprender lo que nos explica, porque está escrito con un lenguaje sencillo, didáctico y asequible. 

Conocer es entender... y entender ayuda a aceptar. Por desgracia, en nuestra sociedad los enfermos mentales necesitan ser entendidos y aceptados. Creo que esta obra, magnífica en toda su magnitud, puede ayudar a ello. Es un gran trabajo que debe ser conocido y debe ser recomendado. Y yo lo recomiendo tanto a médicos MIR como enfermeros EIR o no, docentes, psicólogos, trabajadores sociales, asociaciones... y todo el que de una forma directa o indirecta trabaje en algún momento con enfermos mentales o sus familias.

Y, por ahora nada más. Cuidáos, por favor...

jueves, 26 de febrero de 2015

Enfermeros rurales... los grandes olvidados

imagen perteneciente a Periodistadigital.com

Imagen perteneciente a Fundación de Enfermería de Cantabria, en su artículo:
«La actividad domiciliaria de la enfermera rural», lectura recomendada

Cuando se hace referencia al trabajo asistencial en el SNS, un colectivo de grandes olvidados son los profesionales de la salud que llevan a cabo su labor en los pueblos y sobre todo, las enfermeras  y enfermeros rurales. Sé de lo que hablo, porque yo fui enfermera de pueblo durante algo más de tres años, en cuatro pueblos diferentes.
      Se habla de los recortes, de la saturación de servicios, de Urgencias a rebosar, de falta de recursos de falta de personal. Pues si esto sucede en las ciudades (más o menos grandes o importantes) imagínense lo que deben de estar sufriendo en pueblos y aldeas...
  • En los pueblos, las enfermeras hacen todo. No hay división de trabajo, en muchas ocasiones, porque no hay con quien repartir. Se ocupan de Consultas de Crónicos, de Sala de Heridas y extracciones, de visitas a domicilio (programadas y a demanda, de crónicos y de tipo asistencial...), del Programa de Vacunación de Adultos e Infantil (tanto en centro de salud como en colegios), se ocupan de urgencias...
  • Se ocupan de todo tipo de urgencias y de grandes urgencias/emergencias hasta que los servicios de 112 o equivalente hacen acto de aparición: eso supone todo tipo de accidentes, desde los más benignos hasta tráficos horripilantes. Ahí están médic@s y enfermer@s con su maleta de urgencias haciendo la primera asistencia hasta que reciben ayuda.
  • Se ocupan de Cuidados Paliativos..., porque en los pueblos no existen los servicios de especializada que lleven este Programa de Cuidados, tan necesario y básico. Yo visitaba a mis los enfermos terminales y sus familias cuando acababa la jornada laboral, porque me faltaba tiempo...
  • En muchas ocasiones, trabajar en un centro de salud de pueblo supone tener que atender también ciertas aldeas o pedanías cada cierto número de días... con tu propio vehículo privado, por supuesto (y tu gasolina...). Y mi móvil: debía dar mi número de móvil para poderme avisar en urgencias y avisos a domicilio. ¿Pasa igual con los cargos de la Junta? No.
  • En los centros de salud de los pueblos (como ahora pasa en todos los servicios de salud) no se repone personal, ni por bajas ni casi por vacaciones. Cuando falta alguien por el motivo que sea, los que quedan hacen doble o triple labor.
  • No siempre se proporcionan recursos para realizar toda esta labor... en mi caso yo llevaba mi coche y no me pagaban dietas por kilometraje ni para gasolina (a diferencia de los cargos de la Junta que todos reciben estas prerrogativas)... hasta ponía mi maletín, mi aparato de la tensión arterial, mi aparato de la glucemia...
  • En los pueblos cercanos a la costa, cuando se acerca el verano, se refuerzan los centros de salud costeros quitando recursos a los pueblos de interior... No se ponen medios extra, se quitan de quienes los necesitan para atender en las épocas estivales: se llevan personal y ambulancias.
  • En estos tiempos de crisis se están cerrando servicios de urgencias de pueblos, se están quitando ambulancias... ya en mi tiempo de enfermera de pueblo tuve que llevar más de un enfermo en mi propio coche; pues ahora...
Muchos de los que lean esto tendrán conocimiento de estas cuestiones por primera vez, porque la mayoría de la gente vive en ciudades o en pueblos grandes bien abastecidos y con recursos. Pero hay muchas personas en pueblos, aldeas y pedanías que no tienen médicos y enfermeros a diario, sólo una o dos veces en semana. Y los profesionales que hacen esta labor están en la mayoría de ocasiones bajo mínimos... lo están desde siempre, sin «crisis» pues imaginen ahora.
      Los profesionales de la salud que desarrollan su labor en los pueblos son los grandes olvidados del sistema. Ellos evitan que muchos enfermos  necesiten acudir a un especialista, o evitan con su trabajo que ciertos enfermos vayan a urgencias o sean hospitalizados, porque hacen su labor muy bien, a pie de calle, a pie de casa, con las consultas abarrotadas de gente. ¿Hay que reforzar los hospitales? Por supuesto, pero TAMBIÉN hay que reforzar (con recursos adecuados, comunicación fluida con servicios de ciudad, con formación para diagnostico precoz de ciertas lesiones, incluso vía intranet-web.cam) los centros de Atención Primaria porque, cuando ellos llevan a cabo su labor de forma adecuada, coger la carretera con un familiar y dirigirse a Urgencias del hospital ya no se hace necesario siempre.

No se olviden de los profesionales de los pueblos. No se olviden de las Enfermeras y Enfermeros de pueblo... ellos sí que hacen cuidados de enfermería en todas las etapas de la vida y en todas situaciones de salud-enfermedad en el mismo ámbito y entorno de las personas. Reivindico su labor como importantísima y esencial.

Y, por ahora, nada más. Cuídense, por favor...

domingo, 15 de febrero de 2015

Día Internacional contra el CÁNCER INFANTIL

 Imagen de la AECC

Hoy nueva campaña que pretende luchar contra estas enfermedades, que en el caso de los niños tiene cura en un 75-80% de los casos. Algunos consideran el cáncer infantil como una Enfermedad Rara, dado que afecta a un pequeño número de niños con respecto a la población general.
Sea como sea, necesita de nuestra atención, con medios, donaciones de tejidos, con recursos humanos, con políticas activas de prevención y atención...
Con gobiernos que no cierren servicios de oncología infantil, por ejemplo. Con gobiernos que no restrinjan los recursos humanos económicos a la investigación de nuevas y terapias.
En fin...
Hoy más que nunca me sumo a esta campaña.
Hoy más que nunca me deja pasmada la hipocresía de la mayoría de nuestros gobernantes. Sí.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

martes, 10 de febrero de 2015

Libro: «ENFERMERÍA QUIRÚRGICA EN OBSTETRICIA. Manual práctico»

El libro «Enfermería Quirúrgica en Obstetricia. Manual práctico» es una obra de varios autores coordinada por M. Reyes Fernández González (Enfermera del Quirófano de Obstetricia, Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza), publicada por la Editorial Médica Panamericana (2014)

Nos encontramos con una obra de enfermeras para enfermeras, dado que la mayoría de sus autores los son, del Hospital Materno Infantil  Miguel Servet de Zaragoza.Se plantean, como indican en la introducción, afrontar los retos del cuidado desde una perspectiva de excelencia o de calidad total. Este libro es una herramienta útil y eficaz de apoyo para los profesionales de enfermería que día a día desarrollan su labor en los quirófanos. Es un manual excelente, tanto si se tienen conocimientos previos de esta materia, como si se afronta esta disciplina sin formación previa.

El libro está dividido en 3 secciones, Generalidades Quirúrgicas, Técnicas Generales y Procedimientos Quirúrgicos en Obstetricia, desgranando en cada una de ellas todo lo que un profesional puede encontrarse en la labor de quirófanos. Me gustaría destacar como puntos fuertes de esta obra:
  • Descripción de técnicas acompañadas de fotografías que facilitan las explicaciones y nos familiarizan con todo los procesos que se detallan.
  • Explicación de forma detallada de todo el material necesario, instrumentos y aparataje; embalaje de cada uno y significado de su etiquetado... algo que considero de vital importancia  y utilidad.
  • Detalla de forma minuciosa la farmacoterapia habitual, dosis y forma de aplicación.
  • Cuidados de enfermería en las situaciones habituales, procesos esperados  así como ante situaciones de riesgo para los pacientes.
  • Procedimientos y protocolos de trabajo con la explicación de los cuidados de enfermería en pre, intra y postoperatorio.
Considero este libro un magnífico trabajo de documentación y redacción, una buena obra que puede resultar de enorme utilidad tanto a profesionales de enfermería como estudiantes, de Grado, Postgrado como EIR.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

miércoles, 4 de febrero de 2015

Día Mundial contra el Cáncer ¿Solo hoy?


Hoy es el Día Mundial contra el Cáncer...
«Cada 4 de febrero se recuerda al mundo esta enfermedad que aqueja a cerca de 8.2 millones de personas en todo el mundo, cifra que incluye 4 millones de muertes prematuras (personas en edades comprendidas entre los 30 y 69 años), arroja el último Informe Mundial del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y estima que esa cifra subirá a 22 millones anuales en las próximas dos décadas»
«"A nuestro alcance", es el tema de este año para la campaña del Día mundial contra el cáncer; “la idea es enfatizar la necesidad de emprender acciones y poner en marcha lo que ya sabemos para poder impulsar la lucha global contra esta enfermedad y hacer que alcance nuevas dimensiones”, explica worldcancerday.org.»
  Fuente: worldcancerday

Se celebra este día con la sombra alargada de la crisis que limita a los ciudadanos el acceso a todos los recursos sociosanitarios, no sólo para prevenir o para curar, si no recursos en cuidados paliativos, una vez que la enfermedad ha tenido una evolución sin vuelta atrás y ya no se plantea la curación, sino proporcionar al enfermo una muerte digna y a la familia una atención continuada, integral y adecuada a sus necesidades.

Hoy he escuchado decenas de notas en la radio y en la tele. Todo buenas palabras y buenos deseos y todo grandes esperanzas. Pero en el fondo feo de las noticias, quedan tantas y tantas personas que debido a que su residencia se encuentra alejada de los importantes núcleos de población, no difrutan de los mismos servicios que los que vivimos cerca de o en una ciudad. Y da gracias, que a muchos no les cobren las ambulancias o los medicamentos o les retiren prestaciones sociales o les priven de una incapacidad que les permita cobrar una ayuda mientras están enfermos. Ciertos de los gobiernos que tenemos en varias de nuestras autonomías han hecho cosas así... y lo seguirán haciendo, amparados en la crisis. De esta forma, existe grandes diferencias entre los derechos que tienen los habitantes de unas autonomías y los de otras... algo que creo puede ser anticonstitucional. Porque esos derechos no son cubiertos por sus servicios autonómicos de salud.

Que los servicios sociosanitarios de los que puede disponer un ciudadano dependa de la voluntad de un gobierno autonómico me parece aberrante. Por eso, hoy he sentido cierta vergüenza al escuchar en radios y TV los datos... y las palabras de «solidaridad» de ciertos políticos y políticas, que no han tenido rubor en cerrar servicios de oncología infantil sin importarles el daño que generaban en la población. Muchos no dicen que en ciertas áreas de nuestro país los servicios paliativos brillan por su ausencia y que en determinados hospitales estos cuidados quedan a merced de la ideología de quien lo gestiona...

Nos dice la AECC en su página web:
«Ante la situación que muestra el estudio elaborado por el “Observatorio del Cáncer” de la aecc sobre la situación actual en cuidados paliativos donde se evidencia falta de recursos e inequidad en el acceso a este tipo de cuidados, la aecc trabaja en tres ejes fundamentales con los siguientes objetivos:
  • Que la información sobre cuidados paliativos esté disponible para las personas afectadas y sus familiares.
  • Equidad en el acceso a cuidados paliativos en España. 
  • Calidad en la atención basada en un modelo integral en todas las fases de la enfermedad atendiendo todas las necesidades de los afectados: físicas (control de síntomas y cuidados enfermeros), emocionales, sociales y espirituales. Además, solicita avanzar para ofrecer una atención multidisciplinar que incluya el acompañamiento por personas voluntarias y la atención al duelo.»
Hoy es el Día de la Lucha contra el Cáncer. Mañana, ¿ya no?

Por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

viernes, 30 de enero de 2015

Reflexión: «Un grito de desesperación e impotencia que los políticos no escuchan»


Hoy en Facebook he leído un comentario que me ha dado qué pensar, por lo desesperado que me ha parecido, por la impotencia que expresa. Defiendo la Sanidad Pública y a sus profesionales, lo sabéis de sobra, pero está claro que en estos tiempos está herida de ¿muerte? Hoy voy a dar voz al autor de ese comentario, JUAN CHAIN, enfermero que trabaja en el Servicio Andaluz de Salud, que escribe lo siguiente: 

«Hoy de nuevo estoy indignado con la situación que atraviesa nuestra sanidad pública andaluza. Ayer se trasladaban pacientes de las urgencias de los 2 principales hospitales sevillanos a una planta del maternal del «Virgen del Rocío». Da igual si tiene una patología infecciosa, si la planta estaba adecuadamente abastecida o no, si esa persona estaba a punto de fallecer...
       Da igual. Los pacientes pueden tratarse como mercancía de un lado a otro y los profesionales son ninguneados pese a los muchos años de experiencia que arrojen...
       Hoy leo que en Cádiz trasladan a los de «Puerta del Mar» a «San Rafael», también por los cierres de camas...
       Cierres de camas para ahorrarse en personal, y el personal que hay atendiendo camas también al mínimo. ¿¿Sabes cuánto se están ahorrando?? Si a eso le juntas que estamos tirando de la medicación ¡más barata del mercado EUROPEO! (sí, ayer me trajeron un fármaco habitual pero hecho en Grecia con su hoja traducida al español). Todo vale...
     ¿Os habéis enterado que somos la comunidad autónoma que menos gasta en sanidad por habitante? Y eso en un país que es de los que menos gasta en sanidad en la UE...
       Y el ciudadano ¿qué dice? «¡Me voy a sacar un seguro privado! Es que están dando citas médicas para 14 y 18 meses, o que voy a tardar un año en operarme con los trucos de la lista de espera... Y si no me llega pues cruzaremos dedos o llamaremos a Fulanito a ver qué puedo hacer
       Y las privadas saben que basta con hacerlo sólo un pelín mejor para que no les dejes... (Estarás conmigo en que no es difícil —hacerlo un poco mejor que la sanidad pública—).
       Y cada vez más profesionales que no pasan la criba de las llamadas para trabajar. Antes de la crisis, una enfermera trabajaba de forma continuada si habías alcanzado lo equivalente a 5 años de trabajo en el sistema... Ahora, pese a que dijeron que nos iban a bajar al 75% a algunos para mantener el trabajo a tod@s, el periodo ha subido a lo equivalente a 8-9 años... Según los sindicatos, se ha perdido casi un 10% de puestos, y otro 11-12% (no saben decir cuántos) hemos estado al 75% (hasta marzo que, con las elecciones, pasaremos al 100%, sin asegurarnos que caigan —despidan— unos pocos más).
     Pues sí, están desmantelado el Sistema Sanitario Andaluz...con VUESTRO CONSENTIMIENTO, ahora ya informado, Y CON EL MIO...»
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Creo que estos comentarios nuestros políticos no los leen. Ellos nos piden que les sigamos en los perfiles de Twitter y Facebook para, salvo honrosas excepciones de las que doy fe, que les escuches a ellos. No hay feed back, solo discurso unidireccional, de ellos a ti... para que les escuches y te hagan la propaganda directo a casa.
      A renglón seguido leo a un periodista, Antón Losada, en un artículo de Diario.es, «Matar la sanidad pública» en donde desgrana esa malicia que tienen los que deciden estas cosas, en ir agotando poco a poco la calidad y los servicios y prestaciones de la pública, haciéndonos pagar incluso por lo que ya costeamos de sobra con nuestros impuestos, para lanzarnos a los brazos de las compañías privadas, al igual que Chain explica en su entrada de Facebook. 
      Las Urgencias de nuestros hospitales estos días están saturadísimas de enfermos en los pasillos, en camillas, en sillas de ruedas o de pie esperando a ser atendidos, unos, o ser ingresados, otros. Las enfermeras que se niegan a vulnerar la intimidad de los enfermos atendiéndoles en los pasillos... o la paradójica noticia de que la Defensora del Pueblo Soledad Becerril, que alerta del riesgo de aumento de muertes por las graves carencias en Urgencias.
      En fin. 
      Los políticos del gobierno central y los Servicios de Salud autonómicos se están matando poco a poco la Sanidad Pública. Están quemando vivos a sus trabajadores... que muchos de ellos se dejan la piel a diario para atender a los enfermos que tienen a cargo y se ven incapaces de seguir el ritmo que les marca de forma canalla los recortes y los repagos y el mal uso de los recursos en los diversos servicios de salud.
      Y los que se comen este «marrón» son los trabajadores de a pie... que tienen que ver a diario cómo esos recursos y ese dinero que se dice que no hay se malgasta en otras cuestiones de diverso calado que no son tan baratas: externalizaciones, consejeros a dedo, dietas y kilometraje... Si algún político está interesado, por favor, que vaya a los servicios de hospitales, centros de salud y otros centros asistenciales públicos. Deberían escuchar por una vez a los que de verdad tienen algo que decir: a los trabajadores de la sanidad pública, que se están quemando vivos desde hace años.

Y por ahora, nada más. Cuidáos, por favor...

domingo, 25 de enero de 2015

ENCUESTA: «acoso sexual en el ÁMBITO SANITARIO»

 Credit: Wellcome Library, London
«A busy hospital ward»
Collection: Medical Photographic Library
Sé que muchos ya habéis contestado la ENCUESTA, pero os agradecería que los que aún no lo habéis hecho me echarais una mano...
Voy a escribir una entrada sobre el ACOSO SEXUAL EN EL ÁMBITO SANITARIO y me gustaría hacer un pequeño análisis de cómo está la cuestión en la actualidad. Yo sufrí ACOSO en uno de los hospitales de Madrid en los que trabajé y me gustaría sacar a la luz uno de los problemas que existen al respecto y de lo que, por cierto, casi nunca se comenta nada... nada. 
  • La encuesta es ANÓNIMA 
  • Está dirigido a HOMBRES Y MUJERES  
  • Me gustaría que respondiera tanto PERSONAL SANITARIO como PERSONAL NO SANITARIO que trabaja en nuestros centros asistenciales. 
  • Tanto centros PÚBLICOS como PRIVADOS. 
Por favor, os animo a que si aún no lo habéis hecho, respondáis a estas preguntas y se lo paséis a otros compañeros para que contesten. Os lo agradezco.
ENCUESTA, (pincha aquí) o copia y pega esta dirección en la barra de tu navegador:
  http://goo.gl/forms/UpQmt7E7aN

 Si este enlace te falla, prueba este otro: 
http://www.survio.com/survey/d/S5V2Y9C6H2R3B3Q3L






MUCHAS GRACIAS
 editado, 3 febrero 2015

jueves, 22 de enero de 2015

Reflexiones: Si no investigas, al menos lee, aprende y aplica

Imagen perteneciente a Enfermería Basada en la Evidencia

Me he quedado subyugada con esta imagen y este eslogan, que con permiso de Azucena Santillán hago mío y adopto como si me fuera la vida en ello. Os animo a leer el artículo de Azucena que ha inspirado este, «Lectura crítica como estrategia para el aprendizaje delproceso de investigación» Constantemente lanzo proclamas sobre la profesionalidad, capacidad docente, investigadora de las enfermeras... esas capacidades que no siempre se nos presupone y que debemos a diario demostrar... 25 horas al día 8 días a la semana. También estas últimas entradas he declarado mi guerra particular a los malos profesionales de la salud mostrándolos en su cruda realidad como un enorme tumor que crece y crece sin que nadie se anime a tomar el bisturí y extirparlo o desbridarlo (algo más nuestro) de una dichosa vez.

Está claro que no todo es tan bonito como nos gustaría. Son unos pocos (y muy válidos la mayoría) los profesionales de la enfermería que llevan las riendas y tiran del carro hacia delante (aunque no se mueva nada de nada...) y los demás se dedican a observar. Cuando se habla de que el avance de nuestra profesión debe ser una labor de todos y de todas, muchos se arrullan en sus propias y soporíferas excusas y manifiestan que ellos no tienen tiempo, no pueden, no tienen recursos ni apoyos, que sus contratos son eventuales... bla y bla. 

Vale... no todos nos podemos o debemos lanzarnos a investigar. No debe ser un algo loco o fútil; debe surgir de una curiosidad, de una inquietud, de una necesidad. De un afán de mejorar, de explicar, de avanzar, en definitiva. Y, por supuesto y creo que fundamental, hay que saber investigar. Pero supongo que este último es el menor de los problemas. Lo que no se sabe se aprende... todo se aprende en esta vida, sobre todo cuando se tiene ganas. 

Aceptamos, por tanto, la conclusión de que no todos vamos a investigar. Pero dado que esto es así... por lo menos leamos lo que investigan otros. Aprendamos de y con su trabajo. Apliquemos lo aprendido y mejoremos nuestra práctica enfermera diaria. Ellos investigan para algo. Sus conclusiones dan respuestas a algo. Y nuestra labor cotidiana debe modificarse y evolucionar en base a esas evidencias obtenidas, a esas respuestas conseguidas. Recordemos que en Cuidados nada es inamovible, todo es cuestionable, discutible y, sobre todo, mejorable.

Esas frases casposas y siempre irritantes: «Esto siempre se ha hecho así» o «Si siempre ha funcionado esto para qué cambiarlo» o «si el médico no me lo dice... preguntemos a ver qué opina»... esta última, tiene el poder de matarme cuando la oigo... Hace pocos días la leí en un foro, pero ya estoy mejor.

Si deseas que te llamen «pinchaculos», «ponebatas», «sivercafés»... o «ateese» y «oyetú...» no investigues ni leas lo que investigan otros. El conformismo y la inacción, el pasotismo, es la peor lacra para una enfermera. Es necesario desear hacer nuestro trabajo cada día mejor y, como todas no podemos investigar, por lo menos lee, estudia y aplica lo que escriben otras y mejora tu trabajo y tu labor. Contagia a tus compañeros de este deseo de saber y mejorar... te aseguro que es contagioso y mejor aún, adictivo. Porque cuando los enfermos a los que cuidas, atiendes y curas salen beneficiados de tus cuidados basados en evidencias e investigaciones (propias o ajenas) eso produce tal subidón que solo se desea más y más... créeme es impresionante. 

Prueba y, cuando lo hagas, ya no podrás parar. Y si tus compañeros no te siguen, da igual. Hazlo tú. Para empezar a moverse y caminar, primero hay que lanzar un pie hacia delante. Y después el otro...

Y por ahora nada más. Cuidaos, por favor...

jueves, 8 de enero de 2015

Memoria de mi enfermera LIV: «Yo no defiendo a los malos profesionales. SEGUNDA PARTE»

Imagen obetnida en Pinterest de MartinaUrbina(C)

Retomo el tema que inicié hace unas semanas, «Yo no defiendo a los malos profesionales»
He comprobado con no poco asombro la enorme repercusión que ha tenido esta entrada, la cantidad de comentarios tanto en este espacio, como por mail, como en redes sociales... me ha sorprendido comprobar que hay tantos profesionales de la sanidad (española y no española) que se han sentido identificados.
      Hoy, 8 de enero 2015, Chema Antequera -@defensorenferme- me ha invitado a que retomemos el tema y debatamos en twitter sobre este escabroso tema con el Hashtag #SanitariosDañinos. Me siento muy contenta de que podamos debatir libremente de este tema tan feo, que podamos abrir este melón podrido que tanto daño hace a las profesiones sanitarias en general y la enfermería en particular. Estoy sumergida desde que nació en la plataforma #EnfermeríaVisible y solo voy a defender la profesionalidad y calidad humana de las buenas enfermeras... del resto, no. Al resto voy a ponerlas en evidencia siempre que pueda y tenga ocasión. Nuestra profesión se merece que sólo seamos visibles los buenos y que arranquemos a los malos profesionales como si de un tumor maligno se tratara.

Me he visto en situaciones muy complicadas desde que inicié mi labor profesional hace más de 27 años ya, como auxiliar de enfermería (TCAE) y he denunciado muchas de ellas a mis superiores... superiores que no sólo no han hecho nada si no que han mirado hacia otro lado.
Esto me ha pasado a mí...
  • He trabajado con enfermeros borrachos que no han sabido reaccionar ante una urgencia grave;
  • He trabajado con celadores borrachos que han venido a amortajar a un paciente y se han tenido que sentar para no caer o que su peste a vino se olía a kilómetros; 
  • He trabajado con auténticos enfermeros kamicazes, capaces de coser cualquier herida que cayera en sus manos como si no hubiera un mañana... Sedas enormes en dedos o en cara, sin levantar curas durante días aunque lo sucio de la herida inicial recomendara una revisión diaria.
  • He visto a auxiliares cuasi-ordenar a familiares y acompañantes que lavaran a su familiar si querían estar limpitos ese día... si no, ese día no tocaba.
  • He visto como enfermos comían su comida fría porque nadie se ha dignado a calentarla... o las auxiliares han protestado cuando se les ha pedido. 
  • He visto sistemas de drenaje colgar de camas durante días y de palos de suero porque nadie se dignaba a llevárselos una vez retirados de la herida o de la sonda vesical; 
  • he visto quitar puntos con uñas de manicura por no ir a buscar unas pinzas adecuadas; hasta una supervisora me ordenó una vez quitar todos los puntos de la planta de pediatría que tocara retirar esa jornada con las mismas pinzas... alegando falta de material. Por supuesto, no lo hice.
  • He tenido que ver cómo compañeros míos estaban sentados en el despacho del jefe comiendo pipas, mientras otros corríamos de un lado para otro atendiendo urgencias o atendiendo más de 60 números en la sala de curas, sencillamernte porque habían terminado con lo que les tocaba ese día. 
  • He trabajado con enfermeros que se quedaban dormidos en el control a la vista de todos y la supervisora nos pedía que no habláramos alto para no despertarlo
  • He visto a enfermeros «convencer» a enfermos crónicos y familiares que no era necesario que se les fuera a curar a casa...y ese enfermero no iba. Aunque la situación del enfermo o el calibre de las úlceras así lo aconsejaran.
  • He visto a enfermeros cometer errores en la medicación por no ir a revisarlo a la hoja de pautas... lo he visto como paciente.
  • He visto... he visto dejar una planta de uci con un solo enfermero a diario desde las 14 a 15 horas y desde las 21 a 22 horas. Creo que con conocimiento de la supervisora, si no, no comprendo que se hiciera con tal asiduidad... de hecho a la jefa se la veía durante la mañana un segundo y después desaparecía hasta el día siguiente. Yo me negaba a dejar mi servicio antes de final de mi turno y se me tachaba de «tonta»
  • He tenido noticia muy cercana de enfermeros que realizaban mal su trabajo de forma patente para todos y nadie hacía nada. Hasta que los familiares denunciaban... entonces, sí.
Creo que todos debemos tomar el toro por los cuernos en este asunto. Debemos afrontarlo para erradicarlo, todos: enfermeros, jefes, cargos intermedios... Creo que también las escuelas/facultades de enfermería son responsables: muchas de ellas se dedican a fabricar «enfermeros de serie» en una cadena de montaje nefasta e impersonal, descuidan la formación de sus alumnos, no supervisan qué enfermeros les forman en los servicios asistenciales ni cómo les forman; sus docentes no son siempre los más adecuados (sobre todo en enfermería... deberían ser docentes convencidos de la profesionalidad, capacidad y ciencia de la enfermería... no médicos revenidos, rebotados de otros sitios o que no valen para otro lugar, que muestran su incapacidad y resentimiento profesional en alumnos que han elegido enfermería por vocación y que sólo esperan que se les muestre lo que es y debería ser la enfermería en todo su esplendor, no solo como «pinchaculos» y «ponebatas»). Como ya dije en su día, en las Facultades de Enfermería deberían estar los mejores... no solo los elefantes buscando la senda de su cementerio profesional o los acomodaticios que solo buscan un sueldo bueno y un buen lugar hasta la jubilación... ¡Ojo, no digo que todas las facultades sean iguales! Seguro que las hay buenas y muy buenas; pero a mí solo me han contado de primera mano cosas que dejan mucho que desear. Cada uno que se mire lo suyo... Generalmente los alumnos se forman a imagen de quien les forma... De ahí pueden proceder muchos malos profesionales.

Esto es todo lo que deseaba contar hoy. Complementar lo que escribí hace semanas y dar la puntilla a lo que vamos a debatir hoy.

Y, por ahora, nada más... Cuidaos, por favor.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Diferencia entre vivir y morir: HEPATITIS C, Ministerio de Sanidad y un fármaco



 imagen perteneciente al diario Yo me tiro al monte

El Ministerio de Sanidad (por los recovecos legales que sean...) no proporciona a los pacientes de Hepatitis C el fármaco que podría lograr su curación completa, condenándolos a una muerte segura.
      Cada día mueren es España una media de 11 pacientes de Hepatitis C
      Si el Ministerio de Sanidad no proporciona ese fármaco que está a disposición de quien lo pague cada día morirán unas 11 personas que podrían vivir si se les proporcionara ese fármaco.

«Actualmente en España hay cerca de 35.000 pacientes cirróticos a la espera de recibir el Sovaldi, la nueva medicación con una elevada tasa de curación que el Gobierno reparte con cuentagotas debido a su elevado precio. Cada día, 11 personas mueren en España a causa de esta enfermedad.»

El gobierno de este país gasta millones en cosas como rescate a bancos, perdona deuda de 3000 millones de euros a las eléctricas sin ningún pudor, los parlamentarios viajan a costa de los impuestos de los ciudadanos sin creerse en la necesidad de justificarlo... sí, el gobierno de este país gasta, incluso derrocha (sistemas informáticos, iPad e iPhones..., viajes, cenas, gastos representación, sus sueldos, el de sus asesores puestos a dedo...), nuestro dinero como le place; pero pocas cosas en Sanidad son tan imprescindibles para que las personas puedan sobrevivir a corto plazo como lo es este fármaco... Ya hemos sufrido sobradamente, RECORTES, REPAGOS, PRIVATIZACIONES ENCUBIERTAS..., MENOSPRECIOS A LA SANIDAD PÚBLICA.
      Ellos, los que conforman este gobierno, no tienen que debatirse a diario sobre recibir un medicamento que podría salvarles la vida y luchar por ello; sólo por esa razón no tienen ninguna prisa. Muchos creíamos que con la desaparición de la gestión ineficaz de Mato del Ministerio quizá el panorama sería otro. Pero está claro que no es cuestión de quién ocupe una silla concreta, lo realmente importante es que debe ser algo, alguna carencia, que emana del propio gobierno... que no considera que esto, salvar vidas de personas enfermas, sea una prioridad real para los ciudadanos. Estoy segura que si alguien del gobierno tuviera Hepatitis C y su vida dependiera de ese fármaco, ya se estaría sirviendo en las farmacias hospitalarias sin problema ninguno. Lo digo sin acritud...
Los pacientes y sus familias se han encerrado en el hospital 12 de Octubre para reivindicar algo que entra dentro de toda lógica. Nos necesitan, por eso se van a un hospital a hacer su encierro...
Este espacio y yo misma nos unimos a su reivindicación:
SALVAR VIDAS DE PERSONAS ENFERMAS ENTRA DENTRO DE CUALQUIER PRIORIDAD, PORQUE PARA ELLOS, los enfermos de Hepatitis C, QUIZÁ, NO HAY UN MAÑANA... ESPEREMOS QUE LA VIDA DE ESTOS ENFERMOS ENTRE TAMBIÉN DENTRO DE LA PRIORIDAD DEL MINISTERIO.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos por favor...

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