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jueves, 15 de septiembre de 2011

La próstata. 15 septiembre, Día Europeo de la Salud Prostática

Imagen perteneciente a CDC

Hoy, 15 de septiembre, es el Día Europeo de la Salud Prostática.
Estoy convencida de que muchas personas no saben en realidad qué es y para qué sirve la próstata... más allá de que es un órgano propio de los hombres y que forma parte de su sistema genito-urinario, es decir, de sus órganos sexuales.
En el dibujo de arriba, muy bueno, se ve que la próstata es una pequeña glándula que abraza la uretra en su salida de la vejiga y que se encuentra justo delante del recto. Su tamaño, en cndiciones normales, no es mayor a una castaña. Su función consiste en que durante la eyaculación segrega un líquido nutritivo, que forma parte del líquido seminal, necesario para que los espermatozoides puedan aguantar el largo camino que les espera, considerando que la función de su emisión sea reproductiva.
Con los años, con la edad, esta glándula puede aumentar de tamaño, lo que se conoce como hipertrofia o hiperplasia. Al aumentar de tamaño, el espacio en el que abraza la uretra puede disminuir el diámetro de su luz, con lo que aprieta la uretra, dificultando la expulsión de la orina en cada micción. Esta hipertrofia puede ser benigna (HBP), es decir, que su aumento no supone ninguna lesión maligna.
Pero, hoy día, el segundo tipo de cáncer más frecuente en los hombres es el cáncer de próstata, consistente en la formación de células anómalas en esta glándula, que se multiplican de forma desmesurada alterando su función. Esta enfermedad, como es bien sabido, puede hacer que esas células salgan al sistema linfático y se diseminen por otros órganos.
Los síntomas de esta enfermedad no vienen al caso. La cuestión es que, cuando se diagnostica porque se sienten síntomas o molestias, suele estar demasiado diseminado y por desgracia la enfermedad ya está consolidada.
Por ello, como en casi todos los casos, la mejor forma de afrontar esta enfermedad, es la PREVENCIÓN y el DIAGNÓSTICO PRECOZ.
  • Llevar una vida sana, ejercicio, evitar el sedentarismo, dieta mediterránea y libre de tóxicos: tabaco, alcohol y/o drogas.
  • Los hombres de más de 40-45 años deberían acudir al urólogo con cierta frecuencia para que, con una simple revisión, se puedan detectar a tiempo cualquier tipo de lesión en sus estadios iniciales. En qué cosiste esta revisión:
    1. Tacto rectal
    2. Determinación de un antígeno específico en sangre, conocido como PSA
    3. Y, si hiciera falta por aparecer aumento de tamaño prostático: ecografía
Ninguna de estas técnicas es determinante al 100%, algunas de ellas están cuestionadas hoy día en su capacidad real de diagnosticar los casos reales o de no dar falsos positivos, sobre todo con resepcto a la PSA, pero está demostrado que las revisiones periódicas facilitan la detección y tratamiento precoces de cualquier lesión prostática y ayudaría, por ello, a disminuir la frecuencia del cáncer de próstata y su elevada mortalidad.

Aún así, los hombres son reticentes a acudir al urólogo para llevar a cabo estas revisiones.
Pemítanme que hable en palabras más llanas: sé, porque lo escucho a diario, que los hombres no desean ir al urólogo para estas revisiones porque no desean que el especialista les revise; sobre todo, les provoca rechazo el tacto rectal...
Creo, de verdad, que el miedo es libre y cada uno tiene derecho a rechazar cualquier exploración sobre su anatomía. Pero me parece que los hombres se deberían plantear si realmente este temor/rechazo no resulta un tanto exagerado. Sé que animar a los hombres a que se pongan en el lugar de las mujeres y su muy desagradable exploración ginecológica no sirve de nada.
Por ello, les animo a que se planteen la cuestión en positivo: que los beneficios de estas revisiones son muy elevados con respecto al mal momento que puedan pasar en la exploración.

Para saber más:
Ante cualquier duda, consultad a vuestro médico y/o vuestra enfermera; ellos sabrán resolver vuestras inquietudes. Las webs, para los profanos en materias de salud/enfermedad, deben ser sólo una gran enciclopedia, no el medio para tomar ninguna decisión sin asesoramiento.

Y, por ahora, nada más.

8 comentarios:

Javier Valls Borja dijo...

Querida Lola, tu labor divulgativa no tiene precio. No solo te dedicas en cuerpo y alma a tu profesión (aparte de a tu familia, a tus estudios, a tus novelas, a tus blogs, a los blogs de tus amigos, a tu muro de FB, que es de los más vivos y con más sustancia que se pueden visitar, etc.), sino que la haces extensiva al resto del tiempo en que no la estás ejerciendo, con lo cual, aunque suene a contradicción, la ejerces full time, y perdóname el anglicismo, pero es que lo expresa a la perfección.

Voy a intentar aportar mi granito de arena a esta ingente labor que haces, sin perjuicio de que te quiera escuchar mucha o poca gente, y de la validez o no de mi comentario.

Hace unos tres o cuatro años (tengo 48 cumplidos) estuve acudiendo a un urólogo privado durante más de un año porque sentía molestias y cosas extrañas al orinar, cosas como que me quedaba parado frente al inodoro sin poder hacer pis, aunque me moría de ganas. Vamos, lo que llaman mear y no echar gota, jajajaaaa... Perdonad la ordinariez los que leáis esto, pero solamente intento quitar un poco de hierro al asunto y hacer ver que el hecho de ir al urólogo no es tan grave (fastidia más ir al dentista, aunque sea para una limpieza dental). El cáncer, sí, sí que fastidia, te jode la vida, te la quita. Este buen hombre cobraba cada vez que tosía: ecografías, flujometrías, tacs, resonancias magnéticas, etc, y al final solo me recetaba comprimidos de brezo para que hiciera más pis. Nunca me hizo un tacto rectal. Cuando dejé de sentir los síntomas que me llevaron a buscar ayuda facultativa, dejé, simplemente, de ir a su consulta (después me enteré de que lo habían echado de la compañía aseguradora porque era muy rápido de talonario, tanto de recetas como de pruebas.

Después de esto, he vuelto en diversas ocasiones a mi médico de cabecera de la seguridad social para hacerme analíticas de diversa índole y él, teniendo en cuenta mi edad y con muy buen criterio, a mi entender, ha aprovechado la extracción de sangre y me ha ordenado análisis de PSA que, hasta el momento y afortunadamente, siempre han dado negativo. Tampoco me ha hecho nunca un tacto rectal, aunque sé que llegará el día, puesto que no voy para joven, pero es que ninguno vamos para jóvenes.

Creo que el problema que tienen muchos hombres con (o contra) el tacto rectal, es aprendido, educacional, estúpido, y no pretendo ofender al decir esto, pero nadie es más o menos hombre porque se lo hagan. Me imagino que lo mismo es igual de desagradable para una mujer o, si me apuran, para un hombre homosexual, si es eso de lo que tienen miedo los que no quieren que se lo hagan a ellos.

Señores, háganme caso: homosexualidad y tacto rectal no van de la mano, nada tiene que ver con la falta de hombría, si a la homosexualidad se la quiere definir así. Nadie va a pensar que, porque una persona que dedica su vida a sanar a los demás les meta un dedo por el culo para detectar un posible cáncer, son ustedes mariquitas, NO. De acuerdo, no es agradable, NO, pero tampoco lo es tributar a Hacienda y lo aceptamos como algo inevitable por lo que hay que pasar.

De verdad, no seáis tontos, que os va la vida en esos prejuicios.

Beso, Lola.

Lola Montalvo dijo...

JAVIER: con tu magnífico comentario has puesto en palabras lo que yo tenía en mente pero no sabía muy bien cómo expresar. Esa es precisamente la reticencia más extendida que tienen los hombres y que me comentan, tanto en mi trabajo como en mi entorno, para no ir al urólogo. Yo jamás lo habría expresado mejor y viniendo de un hombre, creo que es más convincente. Muchas gracias, por tus palabras y por absolutamente todo. Besos miles, amigo.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

A mi es un tema que me preocupa y por eso, siempre que me tengo que hacer un análisis de sangre, por cualquier causa, pido que aumente el de PSA.
Todavía no me han tenido que hacer un tacto rectal pero, el día que llegue, lo afrontaré con la máxima dignidad que permite la postura.
Por seguir en la broma de quitar trascendencia al tema: Lo que temos es que me guste y tomar conciencia de la cantidad de años que me he perdido por no probar antes.
Un beso y gracias tanto a tí como a Javier por romper "el hielo"

Javier Valls Borja dijo...

Miarma, nunca es tarde si la dicha es buena, JUAAAASSSSS...

Un saludo.

tomae dijo...

Javi, estupendo comentario el tuyo (con permiso Lola) suscribo también lo de tu profesional labor divulgativa...

Compañeros de próstata (del órgano, que ya podía estar junto a la oreja) Una vez se me hincharon los huevos y acudí al especialista por tal menester allí tuve mi primera experiencia, y la verdad es que no fue de mi agrado, pero el tío fue delicado e iba muy profilacticamente protegido ...el asunto fue suave y no me ocasionó sofoco alguno.

De todas formas por temas no urológicos pero sí "anal"ógicos (revisión del colon) he tenido que someterme a un par de exámenes con el digestólogo. En aquella ocasión la verdad es que no me gustó en absoluto pero tuve que claudicar...luego me han hecho un par de colonoscopias (preventivas por antecedentes familiares de cáncer)* y tuve que pasar por el tubo, aunque mejor dicho el tubo pasó por mi, lo bueno de eso es que te sedan y no te enteras de nada (al despertarme le solté a la enfermera que mejor así, no fuera que me hubiera gustado lo del tubo)

Claro que ciertos aspectos médicos no son agradables, también pienso en muchas chicas cuando van al ginecólogo y no pasan un buen rato...

Para darle un poco de salsa al asunto, os comento que tengo una cuñada digestóloga a la que le he encargado alguna revisión, por aquello de que todo contacto quede en familia...

*El antecedente familiar (mi señor padre) está bien, acabó con la quimio este Agosto, y no se le ha caído ningún pelo... Mis hermanos, también estamos bien.

Saludos a todos!
Lola, un beso grande!

Lola Montalvo dijo...

MIARMA: poco a poco los hombre váis tomando conciencia de que la próstata es un «algo» que hay que vigilar. Esa es la actitud: nada de esperar a que el médico diga... pedir uno mismo. Y tu sentido del humor hace este comentario inmejorable.
Besos miles

Lola Montalvo dijo...

TOMAE: Por supuesto, los antecedentes familiares, como en muchos otros casos, hace casi obligado el llevar a cabo estas revisiones con más ahínco si cabe. Cierto, cierto que muchos aspectos médicos no son agradables, pero lo hombres se muestran -tú no, está claro- especialmente reticentes a estas exploraciones por motivos que a veces son casi pueriles... y no es mi intención molestar u ofender. Hay que indicar que ni es doloroso, ni es traumático... es más el temor psicológico que lo que luego resulta de verdad.
Muchas gracias por tus palabras, Tomae. Besos miles

Javier Valls Borja dijo...

Gracias, Tomae, el tuyo también es excelente. Si es lo que le digo siempre a Lola, que es una lástima que este blog no tenga más difusión, porque entre todos (de su mano, por supuesto) haríamos una gran labor social (me perdonaréis, pero ya hace mucho que no tengo abuela :DDD)

Saludos.

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