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martes, 5 de julio de 2011

Memoria de mi enfermera XXXI: "Urgencias"

Imagen perteneciente a El País

EL PACIENTE
Llevo aquí sentado en la sala de espera cerca de tres horas. Y estoy hasta las narices. Miro mi reloj y lo comparo con el de la pared... ¡va bien, son las dos de la mañana! Quiero irme a casa y quiero meterme en mi cama, pero me han dicho que aguarde a que estén los resultados del análisis que me han hecho y de la placa de tórax que me hicieron hace una hora... ¿Tanto tiempo para analizar un triste botecito de sangre y para mirar a través de la luz una radiografía negruzca? ¡Ay, Dios mío, así nos va!
Y no para de entrar gente por esa puerta.
Mira, allá va otra camilla con un montón de sanitarios a su alrededor y a éste le entran hasta la cocina... ¡y yo esperando desde hace tres horas!
Me he cambiado de asiento ya tres veces. Estoy hasta el moño de escuchar desgracias. Porque toda la gente, cuando está en una sala de espera, se cree que a ti te va a interesar por qué cuernos ha acudido a Urgencias. Estoy de descripción de dolores, sudores, diarreas, tumores y males, hasta la coronilla.
Pero es que encima el personal se está tocando las narices. He ido a la fuente de agua a tomar un sorbo y he visto a dos señoritas sentadas charlando, sin hacer nada y riéndose a carcajadas. Claro, ahí sentadas, van a adelantar trabajo... ¡mañana!
Y seguro que mis resultados los mirarán por encima, sin interés. Para que luego resulte que tengo algo gordo.
¡¡Otra ambulancia que llega a toda mecha!! ¡Y otro al que entran en camilla hasta el fondo, sin hacerle esperar!
Por lo menos me queda aquí otra hora más.
Yo creo que esa médica no me ha hecho mucho caso. Tendría que haberle pedido que me hiciera un registro de esos del corazón... ¡pero si ni me ha escuchado el pecho!
Y en los pasillos cada vez hay más camas alineadas, una detrás de otra...
¡Me estoy poniendo malo!

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Sé que este relato es un tanto inconexo... una especie de "Lluvia de Ideas" pero es que he querido recoger el máximo de los comentarios de muchos de nosotros hemos hecho esperando en una sala de urgencias o, incluso, hemos escuchado a otros. Hay muchos más, muchos comentarios referentes a la supuesta incompetencia del personal sanitario de nuestras urgencias, motivo único y último de que nos hagan esperar tanto en las salas de nuestros centros sanitarios, según muchos usuarios.
Me gustaría hacer una pregunta a la que no conseguiré dar respuesta, porque no es fácil:
¿De quién es la culpa de que nuestras urgencias estén tan a menudo saturadas de enfermos esperando? Yo creo que es un compendio de varios y numerosos factores, todos de difícil solución; sólo destacaré tres, dado que este no es un espacio científico ni un estudio riguroso del asunto, es un espacio de opinión, en el que he reunido la versión de personas que conocen bien el tema porque trabajan en estos servicios:
  • Falta de personal: es un mal ya crónico en nuestro país y supongo que, con la crisis, todo irá a peor con los recortes que nos prometen. Y la mala costumbre de poner a recién contratados sin experiencia en estos servicios -enfermeros y auxiliares, sobre todo-.
  • Mal uso de los servicios de Urgencias por parte de usuarios y pacientes: no es lógico acudir a urgencias de un hospital por un dolor de garganta, fiebre, dolor de rodilla o quemaduras solares... Pero cada uno hace lo que cree que debe hacer. Si se usaran los servicios de Urgencias de centros de salud y ambulatorios para cuestiones menores en lugar de los hospitalarios, éstos estarían menos saturados. ¿Formación al paciente/usuario?
  • Personal sin experiencia en servicios de Urgencias: dejar en las puertas de Urgencias a los residentes recién iniciado el MIR sin una estrecha supervisión por parte de médicos con más experiencia o adjuntos produce: petición de pruebas injustificadas y que se pasen por alto circunstancias de gran importancia (lo he vivido no sólo como profesional sino como usuaria -podría contar varias experiencias- y compañeros míos que laboran en Urgencias, tanto médicos como enfermeros, me lo han corroborado)
¿Se hacen necesarios más recursos o tenemos suficientes recursos pero éstos están mal aplicados o utilizados? Yo creo que no hay suficientes recursos y encima los que hay están en muchas ocasiones mal utilizados... De hecho, se lleva reclamando una especialidad tanto médica como de enfermería de Urgencias desde hace tiempo. Es imprescindible.
¿Los pacientes y usuarios utilizan bien estos servicios?
En muchas ocasiones, no.

En definitiva, no hay culpables. Nadie es responsable directo de este problema. Aunque a veces se acuse de forma directa a una de las partes.
Estamos en un periodo de vacaciones en el que muchos trabajan por primera vez, muchos ciudadanos cambian de lugar de residencia y a mucho personal se le da vacaciones sin ser cubiertas sus vacantes. Soy usuaria del Servicio Público de Salud, pero en este instante pienso como profesional y no puedo sentir otra cosa que empatía por la situación de tantos y tantos compañeros que están en puertas de urgencias de hospitales y servicios de salud.
Creo que los gestores de nuestro Servicio Público de Salud deberían escuchar qué tienen que decir los que a diario trabajan en estos servicios, qué creen ellos que falla, qué faltaría... Porque los gestores del Sistema Público de Salud, por desgracia, suelen hacer más caso a los usuarios que a los trabajadores. Escuchar a los dos grupos afectados enriquecería mucho su visión del problema.

Y, por ahora, nada más.


9 comentarios:

CreatiBea dijo...

Me parece haber oído hace poco en la radio que se iba a hacer una campaña para "enseñar" a la gente lo que es una URGENCIA.
Y para explicar el mal uso que todos hacemos de este servicio.

Esto es necesario YA.

Creo que es el mayor de los problemas, sinceramente.

tomae dijo...

...yo incluso he llegado a pensar, que parte de la espera, es provocada por el personal sanitario ( y no con mala intención) así ese paciente, se hace ese monólogo que has descrito (por cierto, muy bien descrito) ... y llega a concluir, ...con un total, puede que no sea tan grave lo que tengo...entonces se autosugestiona, de que igual no es importante lo que tiene, y tras esperar unas horas...simplemente se va.

Anónimo dijo...

Interesante tema, como todos los que tratas.
Yo como profesional aún reiterando los factores que has descrito. Acusaría aún unos cuantos mas:

- Mal triage: Muchos profesionales encargados de "filtrar" los casos -enfermeros y médicos- o bien por su falta de experiencia o por la presión a la que aveces están sometidos pueden llegar a priorizar casos perfectamente demorables y viceversa.
- Mala educación sanitaria: Ésta la pondría yo como principal factor. Hay un gran tanto por ciento de personas que acuden a urgencias indebidamente por desconocimiento de a que servicio acudir...
Si se insiste hasta la saciedad con campañas de publicidad para utilizar el mágico alcohol en gel, qué menos que enseñar a la población como utilizar un bien tan primordial como la sanidad pública?.
- Incompetencia profesional: Estoy seguro de que esto se produce en algunos casos en particular, pero también he de decir que me he topado con algunas personas así. No dejar sedimentos sin enviar mientras estás hablando de lo que harás el fin de semana o dejar a un paciente una hora esperando para quitarle una vía. Son cosas que sumadas a otras, en algunas -demasiadas- ocasiones llegan a dar un mal servicio al paciente. Al fin y al cabo como se encargan de decirnos muchos pacientes -unos con razón y otros sin- "para eso nos pagan".

Saludos,
Sergio

CumbresBlogrrascosas dijo...

Uf, espinoso y difícil tema, Lola, aunque quizá debería decir mejor, tema de difícil solución. ¿Las causas? Pues bajo mi humilde y profano punto de vista, creo que entre tú y Sergio las habéis apuntado prácticamente todas, y que Bea ha dado de lleno en "uno de los clavos" del asunto, pero lo malo es: ¿quién no ha pensado alguna vez algo parecido a lo que cuenta Tomae?

Una amiga mía ha trabajado de administrativa en admisión de urgencias durante muchos años y corrobora el mal uso que muchos hacen de ese servicio. Me excluyo deliberadamente porque en mis 48 años de vida sólo he acudido a él una vez, no hace mucho, cuando mi hijo se abrió una brecha en la cabeza haciendo algo que tiene absolutamente prohibido, como imagino que la mayoría de críos, que es saltar en la cama. Se dió en la cabeza con una arista afilada del cabezal y empezó a sangrar de una manera alarmante. Acudimos al servicio de urgencias de nuestro centro de salud, puesto que era domingo —esas cosas siempre pasan en domingo o por la noche :)—, y allí había personas esperando a ser atendidas por un simple resfriado. Yo creo que todos hemos pasado por alguna experiencia parecida, pero lo de la desidia de algunos profesionales tampoco es descartable al cien por cien.

En definitiva, creo que gran parte de la solución pasa por una mejor gestión de los medios y el personal, como afirmas en tu entrada, y por una EDUCACIÓN de la población en general, pero implantarla ya desde pequeños, como la seguridad vial o el aprender a nadar.

Beso.

Lola Montalvo dijo...

BEA: Creo que una simple campaña no es suficiente... es necesario que los mismos profesionales en los centros de salud y ambulatorios indiquen a sus pacientes qué servicios tienen y a donde deben acudir cuando algo va mal. Es algo que debe hacerse de forma constante y no de forma puntual. Además creo que tampoco estaría mal que en la puerta de Urgencias se echara para atrás a más de uno... ¡¡Pero esto no se suele hacer, se tiene demasiado miedo a las denuncias y a los «por si acaso»!!
Besos, Bea y gracias por estar siempre ahí.

Lola Montalvo dijo...

TOMAE: en mi corta experiencia en Urgencias te diré que no creo que se haga esperar deliberadamente a los que acuden por cosas banales... sólo que se atiende primero a los que de verdad tienen algo importante. La puerta de urgencias no es «la cola del pescao», el orden de atención no es -no debería ser nunca- por el orden de llegada; es por prioridad. No creo que lo que dices deba hacerse: Pienso que a los que acuden a urgencias por banalidades se les debería echar para atrás. Es mi opinión.
Besos miles, Tomae y gracias por leer y opinar.

Lola Montalvo dijo...

SERGIO: Muy bueno tu apunte. Cierto, muchos nos dicen que «para eso nos pagan...», pero nuestra labor no es hacer lo que a ciertos usuarios se les antoje. Nuestra labor en Urgencias es atender a los casos graves e importantes. Y eso es lo que se pretende hacer. Los pacientes y usuarios acuden a los centros de urgencias cuando creen que tienen un proceso importante o grave... pero algunos acuden por un dolor de muelas, por quemaduras solares de grado I, por catarros, porque le duele la garganta y mañana sale de viaje y por si acaso..., para que le hagan una RX que tiene citada para el 15 pero es que es feria en su pueblo... ¡todo esto lo he visto con mis propios ojos! ¿Para qué nos pagan, para que hagamos nuestro trabajo o para que actuemos «a la carta»?
Pero por fortuna, estos casos son minoritarios, minoritarios. Y tampoco hay que olvidar algo que apuntas muy bien: la incompetencia de algunos profesionales que ocupan las puertas de urgencias. De todo hay, la verdad.
Por ello, tal como apunto en la entrada, es un problema complejo en el que no hay culpables. Es una red de situaciones difíciles de solucionar.
Gracias por leer y por dar tu opinión. Un abrazo

Lola Montalvo dijo...

CUMBRES: la mala gestión de nuestros recursos -poco personal, ninguna especialización de los nuevos profesionales que ocupan los puestos en verano o en vacantes, mala política de triage,...- consigue que las urgencias sean un campo de batalla en según qué fechas...
Mira, algo que te puede contar tu amiga: el día, la tarde o la noche de una final de un partido de fútbol importante. No acude nadie a Urgencias, NADIE, mientras dure el partido. En cuanto acaba, viene la avalancha. ¿Qué significa? ¿Nadie se pone malo durante las dos horas que dura el evento... nadie? Eso se consigue con un trabajo constante y, para qué nos vamos a engañar: los gestores dan preferencia a las quejas y reivindicaciones de los usuarios/pacientes antes que las de los profesionales. Y muchos profesionales no se quejan por temor, sobre todo si son contratados o eventuales... hacen su trabajo en las condiciones que haga falta, con tal de conservar su empleo.
Besos miles, Javier. Y gracias por tu aporte y por leer.

Serena van der Woodsen dijo...

Se debió perder mi comentario por el ciberespacio. Creo que habéis tocado todos los motivos. Empezando por la mala gestión y la falta de personal hasta el mal uso que los pacientes hacen de los servicios de urgencias. 
Enfermos en todos los pasillos especialmente cuando cierran plantas en verano, es una vergüenza. 

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