Política de cookies

lunes, 13 de junio de 2011

Reflexiones: Vacunas para proteger la salud, para prevenir enfermedades

Existe una tendencia que no termino de entender hoy día. Algunos padres, naturistas extremos, llevados por un deseo de evitar la exposición de sus hijos a sustancias artificiales evitan administrarles las vacunas recogidas en nuestro calendario vacunal. Una moda que no entiendo si pone en riesgo la vida de sus hijos, porque ello ha derivado en un aumento de los nuevos casos de enfermedades infecto-contagiosas tipo Sarampión, meningitis C, parotiditis, tosferina, entre otras. Sólo en Andalucía, en la provincia de Sevilla, ha habido ya unos 1085 casos de sarampión cuando 4 años atrás el número de casos era cero. Parece ser que también en la Comunidad de Madrid el número de casos ha aumentado considerablemente a unos 1000 casos en lo que llevamos de año. En ciertos casos esta enfermedad puede ser mortal.
No, la intención que pretendo con esta entrada no es alarmar. En absoluto. Algunos achacan los nuevos casos de estas enfermedades a la proliferación de inmigrantes sin condiciones higiénico-sanitarias mínimas, pero según los estudios, los casos de estas infecciones en inmigrantes es de sólo 30 de esos 1000 casos en la Comunidad de Madrid.
Prevenir estas infecciones, que pueden ser mortales, es tan sencillo como seguir las pautas del calendario vacunal de la comunidad en la que vivamos.


LOGROS:
Gracias a las vacunas se ha conseguido que no existan nuevos casos de Viruela, una enfermedad mortal que arrasaba la vida de miles de personas, hasta que en el siglo XX se descubrió y universalizó la administración de su vacuna. Gracias a las vacunas la gripe ya no se lleva millones de vidas todos los años. Gracias a las vacunas no existen nuevos casos de Poliomielitis desde hace años en España y en Europa; Europa ha sido declarada zona libre de Polio. Gracias a la administración de vacunas en los países en desarrollo se está logrando disminuir la morbi-mortalidad infantil derivada de estas patologías... aunque a un ritmo demasiado lento, dado que estos países dependen de la ayuda de los más desarrollados para acceder a estos fármacos. Aprovecho para hacer hincapié en esto y que no nos olvidemos de ellos.

RIESGOS:
Cierto que las vacunas no son inocuas. Conllevan un pequeño riesgo que el padre o tutor asume cuando decide administrárselo a sus hijos. Pero en estos casos prevalece lo que se considera el balance beneficio/riesgo, es decir: el riesgo que se corre al administrar estas vacunas es infinitamente inferior que el beneficio que reporta la protección que sobre su salud se derivan de la administración de las vacunas. Además, el beneficio de las vacunas no es sólo individual: al vacunar a los niños protegemos a toda la población, al impedir diseminar estas infecciones en la comunidad.

INFORMACIÓN:
La información es la mejor herramienta en estos casos. Los profesionales de la Salud: enfermeros, pediatras, médicos, matronas... están para informar y acabar con dudas y mitos referentes a las vacunas. Nos informarán de cuando es más adecuado administrarlas y qué cuidados debemos llevar a cabo después, cuidados muy básicos, por otro lado.
Proteger la salud de nuestros hijos es la mejor forma de cuidarlos.
Antes de negar una vacuna a vuestro pequeño, por favor, pedid información.
Espero haber contribuido a despejar algunas dudas respecto a este tema.

MÁS INFORMACIÓN:
Y, por ahora, nada más.

10 comentarios:

Rebeca Rodríguez dijo...

¿Sabes qué es lo más cojonudo de todos esos padres mendrugos que no quieren vacunar a sus hijos? Que cuando cogen alguna de esas enfermedades seguro que recurren desesperados (o incluso tratan de obligar) a los médicos para que arreglen lo que ellos han provocado por su incultura. Y encima, será culpa del médico, ya te lo digo yo. De los padres no, pobrecitos, que no querían que sus hijos tuvieran química en sus cuerpos.

Este tema me enerva porque conozco casos de padres como esos y dan ganas de denunciarles para que les quiten los niños.

No es que esté a favor de la medicina química. Sencillamente, me cura cuando estoy mala. La medicina natural, también, pero mucho más lentamente. La medicina natural no me habría podido librar de la Bronquítis asmática que tuve en diciembre y que me dejó jodidos los bronquios.

En fin, estas decisiones tiene repercusiones en los hijos, que es lo triste e indigno. Duele ver tanta ignorancia en el siglo XXI.

CreatiBea dijo...

Me parece un acto de irresponsabilidad tremendo la tozudez de estos padres. Para con sus hijos y para con los de los demás.

Yo tampoco lo entiendo.

Besos

Lola Montalvo dijo...

REBECA: creo que toda persona adulta tiene derecho a elegir cualquier opción de vida, pero no me parece tan correcto cuando son padres que toman decisiones que pueden poner en riesgo la salud o la vida de sus hijos. ¿Hasta donde tienen ellos la potestad de elegir sobre sus hijos? En nuestra sociedad se limita esa potestad y se establece por ley que los niños deben ir sujetos en sillitas especiales cuando los transportan en vehículos privados... no entiendo por qué, en estos casos de las vacunas, no se hace algo similar. Además es una cuestión de salud pública y no tanto de salud individual.
Muchas gracias por tu aporte, Rebeca. Besos miles

Lola Montalvo dijo...

BEA: tú lo dices: irresponsabilidad. Como le decía a Rebeca, me parece muy bien que un adulto decida su estilo de vida. Pero no que decida sobre la vida de sus hijos. ¿Y si muere? ¿Y si queda con secuelas? ¡En fin!
Gracias, Bea, por estar, por leer y por opinar. Besos miles

CumbresBlogrrascosas dijo...

Pues los pediatras, ante la negativa de unos padres a que le sea administrada una vacuna (o cualquier otro medicamento) a su hijo, cuya vida corre peligro o que puede llegar a suponer un riesgo de epidemia para la población, deberían tener el poder de derivar el caso a los servicios sociales o cualquier otra institución que fuera capaz de obligarles a hacerlo. Me imagino que si me lee alguno de esos padres —para mí irresponsables, para ellos, en posesión de la verdad— me tachará de fascista que, por lo visto, es lo que es todo el mundo excepto ellos, pero me da igual con tal de no poner en peligro la vida de mi hijo por culpa de su inmadurez.

Beso.

Lola Montalvo dijo...

CUMBRES: hace unos meses, en Granada, un juez ordenó que se vacunara a una serie de niños de sarampión, vacuna a la que los padres se negaban, pero hubo un brote y se les obligó... sólo se puede obligar en esos caso, pero es que no se debe llegar a eso.
Este artículo da las dos versiones: http://www.elmundo.es/elmundosalud/2010/11/26/noticias/1290791658.html
Para mí, la versión de los padres que se niegan a la administración de vacunas me parece sacada de la «teoría de la conspiración», cuando afirman que «nos quieren engañar», «nos esconden la verdad»... ¡Pues no! Sólo se desea que la gente no se muera por enfermedades infecto-contagiosas perfectamente controlables e, incluso, prevenibles con la administración de vacunas.
Muchas gracias, Cumbres. Me encanta verte de nuevo por aquí.
Besos miles

CumbresBlogrrascosas dijo...

He leído el interesante artículo al que nos remites, Lola, y pienso que las cosas no son ni tan blancas ni tan negras. En mi casa también seguimos un estilo de vida sano y una dieta equilibrada, y llevamos a mi hijo tanto a su pediatra de la Seguridad Social, como a una homeópata muy reputada en nuestra ciudad, que no duda en recomendarnos el Ventolín o el sacrosanto Dalsy, antes de que puedan aparecer posibles complicaciones. Ella misma sabe, mejor que nadie, que los remedios naturales siguen procesos lentos que no en todos los casos son los más adecuados, por lo que yo creo que lo más sensato es hacer una alternancia de ambas disciplinas, dependiendo de la gravedad o urgencia del caso, pero me parece irresponsable negarse sistemáticamente a aplicar lo que ellos llaman medicina química, como si los remedios naturales carecieran de ella.

Beso.

Lola Montalvo dijo...

CUMBRES: ...Porque, además, todo en nuestro cuerpo es química, como bien indicas. Yo también creo que el beneficio está en la medida de cada estilo de vida. Y sobre, todo, lo que debe predominar siempre es el cuidado y la protección de los niños frente a situaciones fácilmente controlables. No me creo que estos padres no lleven un día al hospital a sus hijos si su vida corre peligro y que acepten que se les administre toda la «química» necesaria en forma de medicamentos si eso consigue devolverles la salud.
Gracias de nuevo, Cumbres. Besos miles, amigo.

Serena van der Woodsen dijo...

Sorprendente. Pues efectivamente me llegan noticias de atención primaria de la zona norte de Madrid de que cada vez hay más "naturistas".

Lola Montalvo dijo...

SERENA: así es y lo malo es que ello conlleva no tomar la medida de vacunar a sus peques y protegerles de enfermedades que pueden resultar mortales...

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...