Política de cookies

miércoles, 2 de febrero de 2011

Reflexiones: Profesionales

En esta entrada querría tocar una cuestión que, creo, es de recibo. En un hospital, residencia, centro de urgencias, ambulatorio, consultorio, clínica, ambulancia o centro de salud trabajan muchos profesionales, muchos. Pero la inmensa mayoría de los pacientes y usuarios sólo ven y se fijan en los médicos y los enfermeros... como mucho. Al resto de los que posibilitan que todo funcione bien los obvian hasta que precisan algo de ellos. Así, auxiliares de enfermería, celadores, personal de limpieza, pinches, técnicos de rayos, técnicos de laboratorio, conductores, administrativos, trabajadores sociales, psicólogos, farmacéuticos... son, en muchos casos, los grandes desconocidos.
La labor en sanidad, en todo tipo de centros asistenciales, es una labor en equipo. Es decir, para que una persona sea atendida con éxito en cualquier centro, median muchas personas, diversos profesionales que posibilitan con su labor que las cabezas más visibles del sistema puedan hacer su trabajo. Cierto que el trabajo de máxima responsabilidad es el de los médicos y de los enfermeros, pero ninguno de ellos podría hacer nada si el resto del equipo no funcionara como la seda.
Los Auxiliares de Enfermería, antiguamente llamados «auxiliares de clínica», son un baluarte fundamental en cualquier servicio de planta o de centro de salud. Su labor, desconocida para muchos -lo sé de primera mano, dado que yo trabajé un tiempo como auxiliar de enfermería-, es básica para que tanto médicos como enfermeros puedan funcionar.
¿Qué hace o de qué se ocupa un auxiliar? Su nombre puede llamar a engaño, aunque básicamente se trata de un profesional que tiene clara sus funciones y tiene cierta autonomía, en la gran mayoría de los casos trabaja en colaboración con los enfermeros y/o los médicos. Se ocupan de la limpieza y aseo de los pacientes, de las camas... algo ciertamente complicado cuando un paciente está encamado y una red de tubos y cables brota de diversas partes de su cuerpo o se insertan es espacios recónditos de la anatomía de una persona. Ayudan a los pacientes en su aseo, eliminación y alimentación. Los ayudan a levantarse y a acostarse. Se ocupan de la limpieza y reposición del material clínico, en el más amplio sentido de la palabra. Se ocupan de tomar algunas constantes, como la temperatura; administrar cierta medicación -sólo en algunos sitios-, fundamentalmente oral y rectal y tomar ciertas muestras biológicas para su posterior análisis... y más que sería farragoso plasmar.
Las palabras no manifiestan la realidad del trabajo que llevan a cabo los auxiliares de enfermería. Parece una labor simple, pero en absoluto lo es. Son, junto con los enfermeros, los que más contacto tienen con el paciente y sus familiares, quienes casi siempre mejor saben cual es su estado de ánimo, cuales sus carencias afectivas, aquellas que podrían poner en dificultad la recuperación de un paciente. Son los que posibilitan su confort en higiene, alimentación, auto-imagen, movilidad, eliminación.
Y en la gran mayoría de casos, son los grandes desconocidos en los centros asistenciales. Se les confunde con los enfermeros porque se ignora su existencia y no digamos su labor. Sólo las personas que han pasado algún periodo en un hospital como paciente o acompañante conocen su responsabilidad y saben la importancia que reviste su trabajo.
Cuando yo empecé a trabajar como enfermera, hace ya muchos años, había un póster del INSALUD, un póster informativo, que mostraba a un paciente en una cama de hospital dándole la mano a un médico -hombre-, con una tonta sonrisa dibujada en su rostro y un mensaje que rezaba: «¡Gracias, doctor!». En rotulador, muchos profesionales animados por la injusticia de la publicidad habían añadido: ... y celador; ... y auxiliar; ... y pinche; ... y enfermero; ... y técnico de laboratorio; en definitiva una larga lista de profesionales que, todos juntos, con una labor en equipo, había posibilitado la recuperación de ese supuesto paciente con sonrisa de afectada memez.
Hoy día un cartel de ese estilo no sería posible, porque en absoluto es reflejo de la realidad.
Creía necesaria hacer una entrada como ésta; me disculparán los que esperaban otra cosa. ¿Por qué la he escrito? Pues porque ayer estuve en el médico con mi hijo... y aún tengo que escuchar comentarios que dan protagonismo exclusivo a un único gremio de la sanidad. Algo en absoluto real. Y las auxiliares de enfermería son las grandes desconocidas, pero mira tú por donde, las más visibles en cualquier planta o servicio de nuestros hospitales.
Y, por ahora, nada más.


14 comentarios:

CreatiBea dijo...

Fundamental e imprescindible la función de las/los auxiliares, por supuesto. Su dura y poco agradecida labor ayuda mucho, lo sé de primera mano. Se necesita una sensibilidad especial para hacer ciertas cosas y creo que es un trabajo ESENCIAL PARA LA RECUPERACIÓN DEL ENFERMO. Pasan desapercibidos pero se los siente.

Un abrazo.

velvetinna dijo...

No puedo decir más que: ¡Qué razón tienes Lola! Un besote.

Serena van der Woodsen dijo...

Cuánto aprendí como alumna de ellas y cuánto sigo aprendiendo día a día...

Juanma dijo...

Pues sí, verdaderamente de justicia esta entrada. Enhorabuena siempre.

Besos.

Lola Montalvo dijo...

BEA: lo defines muy bien con pocas palabras. Un fuerte abrazo y gracias.

VELVETINA: Gracias y besos miles

Lola Montalvo dijo...

SERENA: Cuando trabajé como auxiliar, hubo una compañera veterana que me enseñó cosas que me sirvieron muchísimo en mi trabajo como enfermera. Muchas gracias y besos miles

JUANMA: Muchas gracias y besos.

Raúl Peñaloza dijo...

Ala, Lola, y uno cree que lo sabe todo!

Lola Montalvo dijo...

RAÚL: :D
Besos miles

Anónimo dijo...

COMPLETAMENTE DE ACUERDO EN MI PRIMER CONTRATO COMO ENFERMERA , EN UNA PLANTA DE MEDICINA INTERNA DE UN GRAN HOSPITAL MI AUTENTICA COMPAÑERA Y MAESTRA FUE MI COMPAÑERA AMPARO ,AUXILIAR DE ENFERMERIS,CON GRANDES CONOCIMIENTOS POR SU LARGA EXPERIENCIA Y POR SU GRAN SENTIDO COMUN¡¡¡ QUE ES FUNDAMENTAL EN ESTA PROFESION

Lola Montalvo dijo...

ANÓNIMO: el trabajo en equipo es fundamental en esta profesión. Hay plantas o servicios en los que sólo hay una enfermera y una auxiliar, como a mí me pasó en el Clínico San Carlos. Por ello, cuando se trabaja con un auxiliar que es experta y trabajadora, el trabajo fluye de una forma magnífica. El que un profesional de la enfermería no tenga reparos en aprender del que más experiencia tiene, sea enfermero o auxiliar, dice mucho de su profesionalidad.
Gracias por leer y por opinar. Un abrazo.

rosa m nieto dijo...

Es justa y necesaria esta entrada Lola, sensible, empática, fiel a tu línea de opinión.
Reconocer el trabajo de TODO el equipo y darle el valor que todos y cada uno de los profesionales tienen es mi canción diaria y la llevo como bandera. Fíjate que sé que a veces no me creen y que piensan que tengo un discurso politicamente correcto, ya me conocerán.
Somos una cadena de producción, lo queramos o no , y si un eslabón falla se desmorona el cuidado de lo mas frágil que tenemos en nuestras manos, el paciente , su cuidador y su familia. Sólo hay que estar un breve tiempo al otro lado de la línea para saber qué cuidado queremos, y cómo lo queremos.
Por eso a veces no entiendo que si todos somos arte y parte (cuidadores y pacientes) ¿porque no hacemos nuestro trabajo con toda la profesionalidad ,el respeto y la sensibilidad que “el otro” se merece? Es entonces cuando me gustaría poder intercambiar los papeles, hacer magia para que por un minuto sintieramos qué se siente. Es por puro egoismo, sembremos y exijamos buenas formas de cuidado, antes o despues me tocará a mi o a los míos.
Y por eso tambien me alegra el día cuando veo cuantos buenos trabajadores tenemos en nuestra sanidad, de todas las categorias, son esas personas buenas que hacen que este trabajo merezca la pena y esas buenas profesionales que te hacen sentir satisfecha de trabajar CUIDANDO.
Yo puedo contar lo mismo que tu, tengo buenas amigas de otras profesiones y ahora tengo la suerte de conocer a otras muchas, de esas, de las buenas, de las que merece la pena hablar.
De las otras…hoy no toca hablar.
Un beso amiga, ¡que satisfacción leerte!.

Lola Montalvo dijo...

ROSA: muchas gracias, Rosa. En nuestra profesión el objeto de nuestra labor nos hace diferentes. Creo que lo que has comentado te define como profesional, pero también como persona. Ojalá hubiera más como tú.
Besos miles, Rosa y gracias, de corazón.

Laura dijo...

Si eres enfermera deberías saber que las auxiliares no tienen autonomía de ningún tipo y sus labores no son propias, son supervisadas por la enfermera.

Lola Montalvo dijo...

LAURA: sí, soy enfermera y también auxiliar y trabajé un tiempo de auxiliar en un hospital de Madrid, en la Paz. Y por mi experiencia en ambas labores te diré que sí, es cierto lo que dices, pero un auxiliar de clínica, cuando tiene cierta experiencia y cuando su labor en equipo es completa no precisa ser supervisada por nadie y es un complemento profesional insustituible en cualquier servicio, sin salirse jamás de sus competencias, por supuesto. Por ello, tus palabras, que son ciertas y reales, deben matizarse. Igual que no todos los médicos son iguales, ni todos lo enfermeros... tampoco todos los auxiliares son iguales. La profesionalidad y capacidad de muchos de ellos va más allá de tus palabras. Y afirmo ésto porque trabajé con muy buenos auxiliares durante toda mi vida profesional asistencial.
Muchas gracias por leer y por aportar. Un saludo

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...