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martes, 5 de enero de 2010

«ATS no, por favor...enfermera» #EnfermeríaVisible

Ha llovido mucho ya desde que desapareció la titulación de ATS y se creó la titulación universitaria para sustituirlo conocida como Diplomatura en Enfermería. Ya ha llovido, sí. Desde 1977 no existe ya esta titulación, cuyas siglas para muchos son una palabra en sí: A.T.S. que no significa otra cosa que Ayudante Técnico Sanitario. Se le reconocía así a los nuevos profesionales de la enfermería, desde entonces universitarios, su capacidad para proporcionar cuidados de calidad, para investigar y para formar a otros nuevos profesionales tanto en pre como en postgrado. Se creó esta titulación universitaria, en definitiva, porque su capacidad de trabajo estaba destinada a ser más amplia y sobre todo, más científica.
      Se abrió desde entonces un periodo amplio -y tanto, dado que duró hasta por lo menos el curso pasado en la UNED-, para que los ATS que quedaban realizaran un examen de Nivelación por el cual, si lo superaban, pasaban a poseer el titulo de Diplomado en Enfermería.
      Bien, por supuesto esto es teoría y bla, bla, bla...
     ¿Por qué?
    Porque en la vida real de nuestra profesión enfermera se nos sigue llamando y considerando ATS. Muchos, cuando pedimos y recomendamos que se nos llame enfermeras o enfermeros, nos miran con incredulidad y nos preguntan que qué más nos da, si es lo mismo.
    Pues no es lo mismo. Sencilla y llanamente, quiero que me llamen enfermera porque es lo que estudié. La falta de ganas de nombrarnos adecuadamente, generalmente está relacionada con el más total desconocimiento con respecto a cual es nuestro verdadero papel en los cuidados que un profesional de enfermería puede proporcionar tanto en salud como en enfermedad. Y los primeros, los medios de comunicación...
      Muchos siguen pensando que el médico, es el jefe de los enfermeros. Que debemos obedecer ciegamente sus órdenes, que no tenemos criterios para diagnosticar problemas, planificar y proporcionar cuidados en el marco del método científico. Muchos pacientes, cuando sanan después de un proceso que les ha supuesto un tiempo, ingresados o no, de tratamiento y cuidados a quién le siguen dando las gracias es al médico. Pero se olvidan de los enfermeros, de los auxiliares de enfermería, de los celadores, de los limpiadores, de los técnicos de laboratorio, los técnicos de rayos, de los farmaceúticos, de los trabajadores sociales... 
      Hoy día se trabaja -o se debería trabajar- en equipo, tanto en los hospitales como en los centros de salud y residencias, en el que cada profesional aporta sus conocimientos para el objetivo común que es cuidar la salud de los sanos, recuperar la salud de los enfermos o reincorporar al individuo a su entorno, cuando su patología no tiene cura.
      Esto que afirmo se ha visto recientemente con respecto a la Prescripción Enfermera sobre la que escribí hace unas semanas ya. Si la población en general no sabe que ya no somos ATS ¿cómo pretendemos que entiendan que los profesionales de enfermería pueden prescribir y en algunos casos, hasta recetar?
      Bueno, ahora llegamos a la Grado de Enfemería y a las Especialidades en Enfermería, aprobada, la primera, y en proyecto congelado sin luz al final del túnel, las segundas. Los enfermeros seremos graduados. Muchos se echan las manos a la cabeza, ¿pero todo esto qué significa? Que nuestra carrera es independiente de la de Medicina, con un cuerpo de conocimientos propio, con nuestra propia capacidad de investigar...
      Los profesionales de enfermería tenemos que estar demostrando constantemente nuestra capacidad de trabajo, de investigación, pero gracias a nuestro constante esfuerzo, esto ya no hay quién lo pare.
     Me gusta hacer la comparación -aunque las comparaciones suelen ser odiosas casi siempre- con los licenciados en Medicina. A ellos, casi todo el mundo, e insisto en lo de casi todos, los llaman doctores, pero el doctorado no lo hacen todos los médicos cuando terminan su carrera universitaria, el MIR, sí, pero el doctorado, no. Y ellos cuando alguien los llama así casi nunca corrigen y piden: «no mire, es que yo soy licenciado, llámeme médico. No me llame doctor, porque no lo soy» ¿Por qué? Pues porque les suben de categoría, no se la bajan. Si se les empezara a llamar diplomados, ya verían todos como pondrían el grito en el cielo. Fijense en la tarjetita de identificación de nuestros compañeros los médicos y las médicas; pone en casi todos ellos, eso: Médico o Médica. Sólo algunos se sacan el doctorado como titulación de postgrado, que por cierto, cada día cuesta más esfuerzo conseguir. Y de hecho, ya hay enfermeros doctores.
      A los profesores de instituto no les gusta que se les llame maestros, porque los primeros son licenciados y los segundos, diplomados en Magisterio. Los dos enseñan ¿no es lo mismo? Pues no.
      Se podrían sacar ejemplos a cientos, pero no deseo aburrir. Hoy no.
      Cuando se convocan plazas para oposiciones o se reclaman profesionales las administraciones, nuestros puestos los siguen convocando como plazas para ATS/DUE. ¡Por Dios! Después de tanto tiempo, el ATS que no ha aprobado el exámen de nivelación es que no lo va a sacar ya. Esa desidia de las administraciones en el reconocimiento de la titulación necesaria para ejercer la enfermería es lo que más nos lastra.
      No pido que me suban ni me bajen grado. Quiero que me llamen lo que soy:
      «No me llame ATS, por favor, llámeme enfermera»
      «¡Ah, si los DUE!»

      ¿Es que tanto cuesta que nos llamen enfermeras y enfermeros?
 
Y, por ahora, nada más. Cuidáos, por favor...

Editado el 28 de octubre del 2014
Porque aún hoy día, los medios, nos siguen llamando ATS
#EnfermeríaVisible

18 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Tendrás que estar de acuerdo, Lola, que vosotros los trabajadores, la inmensa mayoria, de la sanidad sois los que habéis creado la confusión de términos y responsabilidades.
Yo en una consulta de Ginecología le tuve que decir a un celador, que mientras mi mujer estaba en la postura tan grosera que os ponen a las mujeres, no entraba pues su presencia no era necesaria, para nada, a no ser que la reclamara el Médico.
Sí estoy de acuerdo en que tendríamos que ser más consecuente con nuestras titulaciones, quien las tenga, que son sólo reconocimiento del esfuerzo realizado.
Saludos y espero que los Reyes hayan venido bonitos.

Lola Montalvo dijo...

No le echo la culpa a los usuarios de que nos sigan llamando ATS, se la echo a los que nos siguen contratando como ATS, a los que nos siguen tratando de ATS, a los que no aceptan que la Enfermería ha evolucionado tanto y ha alcnazado tal grado de conocimiento que su formación y sus responsabilidades tengan que ser ampliados en consecuencia. De hecho, mucha de la culpa de que esto suceda es en parte nuestra: muchos ATS reniegan de la diplomatura, muchos médicos (por medio de sus órganos colegiados) frenaron la prescripción enfermera, muchos enfermeros siguen sin entender lo que supone prescribir... El usuario sólo refleja lo que los profesionales muestran.
Espero que a ti también te hayan traído muchas cosas los Reyes. Gracias, Rafael, por participar en este espacio. Besos.

Juanma dijo...

Una vez más, completamente de acuerdo. Mi hermano (ya te dije: enfermero, sindicalista liberado, en fin...) defiende exactamente tu mismo discurso.
ATS suena a otra cosa. DUE parece un método anticonceptivo.

Así que, mi querida enfermera, muchos besos.

Lola Montalvo dijo...

Muchas gracias, Juanma, por tus palabras. La palabra enfermera/o tiene unas connotaciones que las siglas jamás conseguirán...
Saluda de mi parte a tu hermano, mi colega, y por supuesto, para ti mi querido Juanma, besos miles.

Roberto Arévalo dijo...

Entiendo a qué haces referencia. No es plato de buen gusto que, de repente, la gente te llame por algo que no eres o no sepa ver la diferencia entre un término u otro, o incluso que, aprovechando distintos rangos, contraten rigiéndose por legislaciones antiguas. No obstante, en el caso de los usuarios, quiero pensar que la gente que da a error es gente que sí vivió los tiempos de los ATS, cuando aún no se reconocía la titulación de enfermería, y lo mete en un mismo saco por costumbre

El problema mayor es que nos da igual los títulos y lo mezclamos todo en una especie de cubilete dónde todo vale. Hay gente que confunde al auxiliar con el enfermero, que se piensa que su formación es casi idéntica. En el otro punto de la balanza, y cambiando de gremio porque el de enfermería no lo conozco bien para opinar, tenemos becarios haciendo de administrativos, ordenanzas de secretarios, jefes de paseantes… dónde al final, nadie sabe quién es qué y para qué te pagan.

Por cierto, muy bonita la profesión tuya ¿No? Besos.

Lola Montalvo dijo...

Tienes toda la razón Roberto. Por ello, responsabilizo de esta situación a otros que no son los usuarios. De hecho el otro día un colega de profesión decía que consideraba ridícula la reivindicación sobre la prescripción... ¡En fin!
Y sí, mi profesión creo que es preciosa, gratificante, estimulante... pero tirana, muy tirana. Besos miles, Roberto y me encanta verte por aquí. Gracias por tu visita.

Ana dijo...

Hola Lola, todavía no soy enfermera, estoy en ello y dentro de poquito espero serlo. Aún así, entiendo lo que es que nos llamen ATS ya que una enfermera es más que eso y muchos no lo valoran lo suficiente. Y sí, lo de DUE suena un poco raro...

Un saludo, me pasaré por aquí de vez en cuando ;)

Lola Montalvo dijo...

Hola Ana: espero que este blog pueda aportarte algo, no sólo por el mero interés de leer algo, si no a nivel profesional. Encantada de que estés aquí. Un abrazo y hasta pronto. :)

ana dijo...

Yo siempre me he sentido enfermera, y mi experiencia personal es contraria a lo que expones, en general oyes hablar de las enfermeras. Quizá más porque estoy en un medio hospitalario. Puede que el término ATS esté más generalizado en los ámbitos de primaria. Esa es mi sensación.

Yo por mi parte, siempre he sido enfermera. Y es cierto, es una guerra de conceptos que nosotros mismos hemos expandido. No estuvo claro nunca nuestro perfil, no todos los profesionales son independientes... bueno, que me meto en otra guerra... jajajaja.

Saludos. Un placer leerte.

Lola Montalvo dijo...

Ana, me alegro que las cosas vayan cambiando poco a poco. Es cierto que en el ámbito hospitalario la cuestión es más fácil porque solemos tener una tarjeta que nos identifica como enfermeras/os. De todas formas en nosotros está que esto cambie. Será fruto de nuestro trabajo.
Un fuerte abrazo y es un placer tenerte aquí, que me visites. Besos.

Mónica dijo...

Hola!me ha encantado encontrar esta página.Trabajo desde hace unos 7 años en hospital y todavía tengo que insistir en que se cambie el chip,que nos llamen enfermer@s,pero lo más triste es que no es solo con compañeros de distinto estamento sino que habitualmente hay que corregirnos entre nosotros mismos.BASTA YA!!Estoy encantada de ser ENFERMERA!!!

Lola Montalvo dijo...

Hola, MÓNICA, bienvenida a este lugar. Poco a poco se conseguirá cambiar esto. Imagínate la que se avecina cuando todos seamos licanciados/as!!! Pero con nuestro trabajo se logrará que se nos vea. Un abrazo

MANUEL JOSÉ PONCE CASTRO dijo...

Hola Lola soy un fisioterapeuta, hermano de una enfermera, sí es un tema que abunda la ignorancia. Fallos de terminología, de concepto, etc.

Saludos
Manuel

Lola Montalvo dijo...

MANUEL JOSÉ: muchas veces el desconocimiento de la denominación conlleva automáticamente el desconocimiento de la labor que se lleva a cabo.
Un abrazo, Manuel y gracias por leer y opinar.

Anónimo dijo...

En muchos casos no es por desidia, sino por desconocimiento. Yo soy ingeniero de caminos. ¡Si vieras cuántas veces se atribuye a arquitectos para diseñar un puente! ¡Cuántas veces a un aparejador la supervisión de una obra civil!

Lola Montalvo dijo...

ANONIMO:
Es cierto. Realmente suele ser desidia. Lo triste es cuando esa desidia procede de los mismos que nos contratan y de nuestros compañeros.
Un abrazo y gracias

Javier dijo...

A ver: investigar, recetar, y todo eso que dice que quiere hacer, lo hace un médico. Estudie medicina. Lo que no puede pretender es hacer lo que hace un médico estudiando la mitad que ella o él han estudiado.

Lola Montalvo dijo...

JAVIER: Médico y enfermero realizan trabajos diferentes, no pretendemos querer hacer su labor, y menos yo: si no habría estudiado medicina, que en mi época entrar en medicina requería menos nota para entrar en la universidad que para enfermera.
Enfermería lleva prescribiendo DESDE SU CREACIÓN COMO PROFESIÓN, lo que sucede es que el cambio legislativo reciente le ha dejado su acto cotidiano de prescribir en un acto ALEGAL. Enfermería en ciertas CCAA como la andaluza YA RECETA... sin que sea un acto médico.
También recetan los podólogos y no son médicos.
A VER...
Primero entérese de qué hace un enfermero/a, de cual es la historia legislativa de la ley del medicamento y luego comente.
Muchas gracias

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