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jueves, 11 de mayo de 2017

12 DE MAYO, DÍA MUNDIAL DE LA ENFERMERA... mis reflexiones

Imagen de una caricatura de una enfermera, en uniforme verde y jeringa con un corazón
imagen obtenida en Pixabay, Alexas_fotos

Como muchos y muchas saben, hoy es el cumpleaños de Florencia Nightingale, por eso celebramos el Día Internacional de la Enfermería. El CIE, Consejo Internacional de Enfermeras, nos propone el tema:

2017 - ENFERMERÍA: UNA VOZ PARA LIDERAR - ALCANZANDO LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Sí, me sumo, es precioso... claro que las enfermeras estamos capacitadas para liderar, por supuesto... ¡¡¡faltaría menos!!! Solo que en España el supertecho de cristal que nos han plantificado administraciones, políticas ministeriales, leyes y reales decretos, hacen de las enfermeras españolas una especie de monigote como el que tienen en la foto... simpático y bonachón.
      Ayer leí una frase con motivo del #EnfermeríaHUSE (Evento realizado en el Hospital Universitario Son Espases) cuya autora fue Isabel Ramallo:

«La invisibilidad enfermera viene ligada históricamente a la invisibilidad de la mujer»
      Y, lamentablemente, tiene razón...
      Eso sí, somos una profesión tradicionalmente de mayoría femenina pero sufrimos nuestra pequeña dosis de machismo al tener que comprobar que la mayor parte de nuestros cabezas visibles, nuestros representantes son mayoritariamente hombres. ¿Desidia de la mujer que no desea ocupar puestos de representación o es que hasta en profesiones mayoritariamente ocupadas por mujeres los hombres buscan su poquito de «superioridad social»? Sé que sois muy inteligentes y sabréis responder a esta pregunta. Para más información, leed este magnífico artículo de Asociación Nueva Enfermería, «Sesgo de Género en los COE»

Sí, en esta entrada de hoy estoy un poco desencantada con mi profesión. Llevo ya 28 años -casi- como enfermera, unos cuantos más como auxiliar de enfermera y ya estoy harta de ver siempre lo mismo: buenas intenciones, mucho postureo y, en el día a día, poco o casi ningún cambio. 
      Soy muy activa en redes sociales y en el 2.0 observamos a diario investigadores enfermeros/as que se dejan la piel en hacer avanzar nuestra labor de forma científica, vemos enfermeros/as que publican trabajos realmente excepcionales, que se preguntan a diario cómo poder mejorar nuestro trabajo, nuestra labor y nuestro cuidados..., siento una admiración y respeto infinito por estos profesionales, muchos de ellos son mis referentes; pero vas a los servicios y a las urgencias y a las plantas y a las consultas de enfermería y sigues viendo enfermos que sufren el mal trabajo de ciertos «profesionales» a los que parece les da igual casi todo: enfermos que son acribillados a pinchazos (literalmente) para cogerles una vía, enfermos a los que no se les da una manta en urgencias porque «no hay», enfermos que regresan a casa con los brazos llenos de sangre porque nadie ha tenido tiempo de pasar una gasa y limpiarle, enfermos crónicos que no saben cómo cuidar su enfermedad en casa, no saben llevar una dieta de diabético o de ERC, que no saben cómo ponerse la heparina, que no saben... Por desgracia estos días me han llegado varios casos. 
      Cierto que la mayor parte de los profesionales de la salud hacen su labor a diario de forma correcta, con cuidado, con dedicación, como debe ser... Pero me pregunto: ¿Y cuántos casos son demasiado? ¿Desde dónde debo considerar que son demasiados...? ¿Dónde pongo el rasero? ¿Lo sabe alguien...?
      Lo llevo diciendo años: sólo con que haya un solo caso, uno solo, ya son demasiados. Un solo caso es una persona que ha sufrido la dejadez de un enfermero/a que se llama profesional. 
      En RRSS ves campañas de «Humanización de los cuidados» algo que me llama poderosamente la atención porque NO entiendo el concepto «cuidar» separado de mi caracter de «humana»... ¿se puede cuidar sin dar un caracter humano a nuestra labor...? Para mí es redundante y lo digo sin ánimo de ofender, ojo, que respeto la campaña y a quienes la han puesto en marcha. La campaña creo que debería ser «Cuida» sin más. ¿Es necesaria campañas como ésta? Tengo que reconocer con pena que ¡¡¡por supuesto!!! Pero más necesario es que se revise el trabajo de determinadas personas que se ocupan de enfermos y usuarios y se retire a los malos y nefastos sujetos con título que no cuidan como deberían a sus enfermos... Ya he hablado de este tema y sigo pensando lo mismo. Es ya un algo antiguo aunque solo tenga dos años, pero el HT #YoNoPaso iniciado por Mónica Ventoso debería ser asignatura en las facultades de Enfermería y Medicina como mínimo. Las personas que hacen mal su trabajo no deberían seguir trabajando al cuidado de enfermos y usuarios de la sanidad... Alguien tendría que tomar cartas en el asunto de una vez por todas. Es horripilante que te toque en suerte ese enfermero/a en una situación tan delicada como lo es estar enfermo. Y no: cambiar a esa persona de servicio no siempre es la solución más adecuada, porque solo se consigue llevar el problema a otro lado.

Por último, y ya acabo, lo prometo...
     Las enfermeras según el CIE, debemos tener:

UNA VOZ PARA LIDERAR - ALCANZANDO LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

Me quedo con la primera parte, porque la segunda no es objeto de este artículo tan descreído y tan realista. Ojo a lo que dice... «UNA VOZ PARA LIDERAR». En España la enfermera no lidera nada, ni siquiera es escuchada, por ello al leer el lema he tenido que contener la risa por un lado y las lágrimas por otro. En el sistema sanitario (la administración, los políticos, ciertas organizaciones... lobbies) algunos siguen considerando a la enfermera «la ayudante eterna de otros» y ahí la siguen queriendo tener. Para ciertos «estamentos» seguimos siento ateeses con cofia... y con eso lo digo todo. A muchos les parece aberrante que una enfermea gestione un centro sanitario aunque esté sobradamente capacitada-formada-preparada para eso y para más. Algo impensable en otros países, en los que las enfermeras son escuchadas hasta para llevar a cabo políticas de salud y ciertas leyes... España ha puesto un pie invisible sobre las enfermeras... y lejos de ceder la presión que nos acogota contra el suelo, con cierta leyes-RD han presionado un poquito más. No abundaré mas en ello.
      «Una voz para liderar...» de verdad, me encanta la frase, me parece fabulosa y tiene unos matices que me ponen los vellos de punta porque alguien presuponga en España un papel tan decisivo a las enfermeras, pero para algunos COE cuando una enfermera abre la boca para opinar la expedientan. Es decir, nuestra voz no lidera ni nuestra propia casa, porque en algunos COE las únicas voces que se escuchan son las que ellos digan. Si se te ocurre pronunciar una sola sílaba cuestionando algo... expediente que te crió. La libertad de expresión está tan coartada que podría generar miedo, pero genera ganas de rebelión y ganas de luchar... aunque solo en las RRSS, Twitter y Facebook echan humo estos días, pero un humo vacío porque a la mayor parte de las enfermeras del mundo real español esto les trae sin cuidado. Pagan sus cuotas (que son muy obligatorias, incluso para las enfermeras expedientadas por dar su opinión) y punto. No critco a esas enfermeras, solo que me gustaría que estuvieramos más unidas. Si a alguien critico es a quien coarta ciertas libertades que son básicas.
      Bueno, puede que alguien no sepa de qué estoy hablando..., disculpen: Alda Recas y Victoria Trujillo han sido expedientadas por el Colegio de Enfermeras de Madrid... «El Confidencial» sí se ha hecho eco, gracias.

Bueno, ya he terminado. Hoy es un buen día para las enfermeras... al igual que lo será mañana o que lo será pasado y el otro. Celebramos algo que pretendemos que nos de brillo, pero por mucho que le echemos salivilla y frotemos con el paño de microfibra seguimos tan tristonas como hace años. Nuestros problemas no nos los va a solucionar nadie... nadie va a venir y va a subirnos a ese escalón que creemos nos pertenece si no lo hacemos por nosotras mismas. Leo a diario el trabajo digno, valiente, imaginativo, duro, osado que muchas enfermeras/os llevan a cabo y que lo hacen restando horas a su vida personal. Siento admiración por todos ellos, ellos hacen mucho para que nuestra profesión avance y me apena que cuando me toca ir a un servicio de salud o cuando lo hace un amigo mío o un allegado, luego me cuente las cosas desastrosas que a veces me cuentan...
      Creo que la mejor forma de celebrar este día es intentado mejorar cada jornada el trabajo que llevamos a cabo; yo procuro hacerlo: leo, aprendo, estudio... me formo, y, aunque no investigo ni lo haré -creo que nunca-, aprovecho lo que otros compañeros publican y me enseñan y lo aplico -si puedo- y lo comparto para que llegue hasta el infinito y más allá. 
      Celebra el día de la enfermera Florencia deseando ser mejor en tu trabajo. Cuida.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...