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lunes, 31 de agosto de 2015

Memoria de mi enfermera LVI: «Yo sufrí acoso sexual en el trabajo»


Me pasaron muchas cosas en mis primeros años como enfermera. Eran años en los que me tomaba todo muy a pecho y era tan simplona que no sabía reaccionar ni ponerme en mi sitio... pero eso no justificaba que me sucedieran ciertos percances como los que tuve que vivir. Seguro que pudieron ser muchos más de los que no tomé nota ni aprecié, porque se me educó en un ambiente machista, como a casi todas las mujeres de mi época y de tiempos anteriores a mí, y muchas circunstancias machistas o sexistas no las apreciamos porque se nos educó en la idea de que eso era lo «normal»...
      Piropos, roces, preguntas sobre mi ropa interior, pellizcos en mejillas, apelativos cariñosos-íntimos, bromas de mal gusto. Y más:
      He tenido que sufrir que, al llevar una historia de un enfermo a la sala de médicos en la que ya no quedaba nada más que el de guardia, éste se me pusiera delante de la puerta y no me dejara salir mientras me hacía preguntas personales a un palmo demasiado cerca de lo que a mí me gustaría, sin respetar mi espacio vital...
      He tenido que sufrir que, mientras preparaba medicación en un control de enfermería de espaldas a la puerta, un médico me abrazara por detrás mientras pegaba su rostro a mi cuello... y, al reaccionar de mala manera, se riera afirmando que se había equivocado de persona...
      He tenido que sufrir que, mientras el médico de guardia y yo visitábamos a un enfermo en su habitación y se le exploraba/auscultaba mientras yo sujetaba al enfermo en posición sentada para que no cayera hacia atrás, el médico se aprovechara de que yo tenía bien sujeto al enfermo por la espalda para hacerme manitas y gestos, algo que el enfermo no veía ni notaba... por suerte.
      Me han pasado más cosas; sería prolijo exponer pero, sobre todo, creo que es innecesario. En mis primeros años como enfermera los médicos-hombre tenían una sensación de ser el gallo en medio de un gallinero, con todas sus gallinas a su disposición (así me lo afirmó más de uno y de dos... y de tres); las enfermeras estábamos en un plano de inferioridad a sus ojos que nos hacía para alguno de ellos carne de divertimento. Algunos de los médicos, ojo, estoy convencida de que no creían hacer nada malo ni ofensivo... sobre todo visto el punto de vista añejo de que los piropos y la atención del hombre hacia la mujer es una forma de caballerosidad que se acepta y se desea por parte de la mujer, algo así como que te abran la puerta o te dejen pasar antes o te cedan una silla...
      También quiero añadir en este delicado tema, que los médicos acosadores, en mi caso, fueron una minoría, con respecto a todos los médicos con los que trbajaba.
      En esos años no sentí ni una sola vez acoso o similar por parte de celadores o de otros enfermeros o personal sanitario o no sanitario masculino. En mi caso fueron siempre médicos. Y, quiero llamar la atención sobre esto, esta circunstancia que expongo no quiero que se tome como un ataque a un sector, el de los médicos, que podrían sentirse heridos por mi historia. Es que fue así como sucedió. Palabra por palabra. Si hubiera sido de otra manera, lo expondría de otra manera.

Han pasado muchos años de todos esto. Y hoy día ya no sufro nada parecido y, más aún, es que no lo consentiría. Reconozco que todo lo que he narrado más arriba ni lo denuncié ni me quejé a mis superiores. Mis únicas protestas ante esas manifestaciones iban dirigidas a sus autores y eran recibidas con una actitud de recelo y riña tipo: «¡qué te has creído...!» y similar. Ser contratado era un factor más que determinante que me llevaron a callar casi siempre y bandear lo mejor posible lo que me sucediera.
      Pero eso no me impide preguntarme cómo está la cuestión hoy día. He visto con mis propios ojos acoso sexual entre compañeros en uno de mis destinos y por eso me planteé realizar una encuesta anónima, entre todos los profesionales de salud en todos los ámbitos y niveles de atención, a ver por dónde iban los derroteros. Lo pensé y me puse manos a la obra. Hice mi encuesta y la lancé a las RRSS... creí que me iban a contestar por miles o, por lo menos, por cientos. Pero me llevé un chasco. Sólo me han contestado 123 personas... y lo dejé varios meses y lo relancé con frecuencia: incluso me ayudaron compañeros con más seguidores que yo, a los cuales se lo agradezco de corazón. Estoy segura que, sin ellos, el resultado habría sido mucho peor.
      Mi encuesta y la selección de personas que respondían no es en absoluto científica, por lo que sus resultados no tienen ningún valor. Su mediocre resultado le resta el poco que podría haber tenido en algún momento loco de imaginación... pero me pregunto que, dado que ha tenido una enorme difusión... ¿por qué no han respondido más personas? ¿Se le da realmente valor al problema del acoso sexual en el ámbito sanitario? ¿Se vive en un medio en el que se haya firmado sin saberlo un pacto de silencio, evitando que transcienda fuera de sus propios límites y que enturbie la imagen de nuestros profesionales?
      En los magros resultados con los que me he topado, sale algo que me imaginaba... Al ser  una encuesta voluntaria, me han contestado más porcentaje de personas que sí han sufrido algún tipo de acoso sexual: un 59%, de los cuales la mayor parte son mujeres (71%). Y, algo que me ha sorprendido: entre las personas acosadas, no sólo se han sentido molestos por personas de un nivel de formación superior, sino que en numerosos casos, la persona se ha sentido acosada sexualmente por personas con un puesto de trabajo de nivel inferior. Una persona incluso afirma que se sintió acosada por un paciente...
      De ese 29% de hombres que se han manifestado víctimas de acoso sexual en el trabajo, de los que me han contestado por el origen de ese acoso, me responden que se han sentido acosados sexualmente por mujeres.

No tengo herramientas para encontrar datos reales de acoso sexual en el ámbito laboral sanitario. Creo que las personas que me han contestado han sufrido de una forma o de otra este tipo de delito en sus puestos de trabajo... y, creo que de verdad, que con que exista uno solo ya es demasiado. Vivimos en un mundo en el que se nos está acostumbrando a que lo que queremos lo tomamos sin más... aunque haya que pasar por encima del otro o de la otra. Por experiencia lo digo, sufrir acoso sexual en el trabajo es una de las formas de violencia silente que mayor poder tienen de generar mal ambiente de trabajo y afectar a tu plano personal
      Y quiero resaltar, que aunque en mi «encuesta» han aparecido pocos hombres manifestando un acoso sexual por parte de otros/otras deben de haber muchos más que no dicen nada... por la razón que sea; pero creo que deben de haber muchos más. 
      Insto a que se haga un estudio en profundidad que ayude a conocer la verdadera magnitud de este rancio y añejo problema... que es auténtico y enorme para el/la que lo sufre en sus carnes. Venga de donde venga y de quien venga.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

PARA SABER MÁS:

       

miércoles, 26 de agosto de 2015

Guía de apoyo y consulta para el PACIENTE y su CUIDADOR: «El Polimedicado 2.0. Mucho más que medicamentos»

Hoy quiero presentaros un libro que, de entrada, afirmo que me ha gustado muchísimo: Guía de apoyo y consulta para el PACIENTE y su CUIDADOR: «El Polimedicado 2.0. Mucho más que medicamentos» Si pincháis en el título o en la foto, podéis bajarla para consultarla con tranquilidad. El acceso es libre.
      El libro es una edición conjunta del Colegio de Enfermería de Cádiz(1) y de la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria (ASANEC).
      Y una de las mejores aspectos de este libro: sus autores. El libro está coordinado por Myriam Gallego, Especialista en Farmacia Hospitalaria, y es una obra coral en la que vemos la participación de diversos profesionales: enfermeros, farmacéuticos, una terapeuta ocupacional, médicos, fisioterapeutas y odontólogos. Con ello se entiende la importancia que en realidad se le ha dado a la idea de que el enfermo crónico debe ser entendido desde diversas disciplinas de salud relacionadas en forma de equipo. Un ente que hoy día es más una utopía que muchos deseamos y no es aún una realidad patente, pero esta obra es un buen intento de mostrar como debería ser. Sólo faltan dos protagonistas en esta obra como autores, no como elementos pasivos de su contenido: EL ENFERMO CRÓNICO y LOS CUIDADORES.
      El título es totalmente expresivo: es una guía para que los enfermos y/o sus cuidadores puedan tener una herramienta de consulta en todo momento que facilite su vida cotidiana. Buscar el protagonismo y responsabilidad del enfermo en su propio cuidado mediante la adquisición de conocimientos es el espíritu que impera en toda la obra. Su contenido está repartido en 5 bloques:
  1. El paciente polimedicado: en el que se definen los protagonistas a los que va dirigido el libro: el enfermo y los cuidadores.
  2. La terapia crónica: en el que se encuadra al enfermo en atención primaria, en los servicios de urgencias o en el hospital. Se explica el manejo de medicamentos en domicilio, sus características, medicamentos de espacial dispensación...
  3. Necesidades básicas del paciente en domicilio: comunicación, aseo y movilización, alimentación, eliminación...
  4. Cuidados avanzados: riesgo de caídas, manejo prevención de úlceras por presión, dolor, manejo y cuidado de sondas vesicales...
  5. Relación con el entono: redes sociales, internet...
      En la obra se deja patente la importancia de la conexión e integración de la asistencia primaria con la hospitalaria, en la que un enfermo debería ser atendido por profesionales en su alta, en la farmacia al retirar sus fármacos y en el domicilio, una vez que afronta el hecho de la administración de esos medicamentos por su cuenta. Yo destaco que el enfermero de enlace o gestor de casos (según como se le llame en cada lugar) es vital en este punto. Los informes de alta enfermeros y la comunicación fluida y real entre enfermeros de hospitalaria y primaria conforman mi utopía personal, y esta obra refuerza y consolida mi punto de vista. La continuidad de cuidados debe ser fundamental... 
      Me parece que «Guía de apoyo y consulta para el PACIENTE y su CUIDADOR: «El Polimedicado 2.0. Mucho más que medicamentos» es una magnífica guía para enfermos y cuidadores. Me consta que cuidaron el lenguaje para hacerlo asequible a toda persona que pueda afrontar su lectura o su consulta, pero creo que esta guía en realidad no debería ser un fin en sí misma; creo que debe ser una puerta que abra y haga fluida la comunicación entre enfermos/cuidadores y los profesionales de la salud en el objetivo común de hacer la vida de los enfermos polimedicados y sus familias algo más sencilla, más saludable y más segura, con más calidad.
      Confío que en futuras revisiones, que espero sinceramente que las haya, se cuente con la participación de enfermos, cuidadores, psicólogos y profesionales de la salud de atención primaria. 

      Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

(1) Me alegra ver que un COE respalda un trabajo multidisciplinar de este calibre y de esta calidad. Ojalá cundiera el ejemplo.

jueves, 13 de agosto de 2015

Las mascotas y nuestra salud.

En la fotos os presento a mis dos amigas, Runa, en las dos primeras imágenes y Berta, en las dos segundas. Unos de los mejores días de mi vida, fue cuando ellas llegaron a casa y formaron parte de nuestra familia. Yo las llamo «mis nenas», porque cuido de ellas, velo por su seguridad, las alimento, las llevo al veterinario y procuro que su salud sea buena... Pero cada día me doy más cuenta de que recibo más de ellas de los que yo pueda darles.
      Sencillamente ya no entiendo mi vida sin las dos. Y me duele cuando me voy de vacaciones o hago un viajecito corto porque no me las puedo llevar.
      Tener a mis dos gatas me reporta un beneficio que va más allá de la compañía o de lo divertido que pueda resultar. Pero este beneficio me lo reporta a mí y a mis hijos: a toda la familia.
El beneficio de tener animales de compañía se puede documentar en numerosas publicaciones fácilmente accesibles cuando se busca un poco en Internet. Me ha resultado muy gráfica una infografía publicada por la Fundación Affinity en 2014:


Las mascotas nos hacen más felices, nos proporcionan un cariño sincero, compañía, una obligación saludable de «cuidar al otro». al sacar a nuestra mascota a pasear hacemos ejercicio, nos relacionamos con otras personas que hacen lo mismo, incentivamos nuestra vida social y todo ello reporta una sensación magnífica que pocas situaciones en la vida nos dan.

      Existen, además, evidencias científicas (ver documentos al final de este artículo) con respecto al beneficio que se obtienen con las conocidas como TERAPIAS ASISTIDAS CON ANIMALES, en las que de forma controlada y con animales expresamente seleccionados para ello, se utilizan mascotas para que interacciones con determinadas personas enfermas y conseguir mejorar su situación. Se utilizan tanto perros, como gatos así como caballos en terapias de tipo neurológico, psicológico y social en situaciones como Alzheimer y otra demencias degenerativas, retraso psicomotor/madurativo, parálisis cerebrales, autismo, diversos trastornos de la atención, patologías psiquiátricas... y un largo etc. que cada día se irá completando.
      Con este artículo quiero ir un poco más allá de los vídeos virales de gatitos graciosos o de perritos saltarines que todos los días visualizamos y compartimos en las RRSS. Quiero poner el acento en el beneficio mutuo que supone nuestra relación amistosa con las mascotas. Cuando uno decide tener una mascota en casa debe ser responsable de su cuidado y seguridad. Si no se está convencido de firmar este contrato de por vida oficioso, mejor no tener un animal en casa. Porque no son un juguete, no son peluches o una cosa que cuando estorba se aparta y punto. Son seres vivos que sienten, sufren, aman, lloran y tienen miedo. Que comen, que hacen sus necesidades, que necesitan ser educados y cuidados y eso requiere tiempo y cierta capacidad de poder costear un veterinario. Que se reproducen de forma instintiva y debemos asegurarnos de su descendencia no es infinita... en fin. En definitiva, cuando uno lleva una mascota a casa debe ser consciente de la enorme responsabilidad que supone...

¿Comprar o adoptar?
Bueno, creo que es una buena pregunta.
      Como diría una buena amiga, lo mejor es rescatar... A diario se abandonan decenas de animales. Según la Fundación Affinity, en 2014 se abandonaron casi 107.000 perros y más de 33.000 gatos. La suerte de estos animales es desigual. Algunos hasta pueden llegar a suponer, en ciertas situaciones, un peligro de salud pública. Por eso yo os animo a ADOPTAR. Como decía una bonita publicidad que leí no sé dónde, a los amigos no se les compra. Entiendo que, a veces, se busca una raza concreta de perro grande o pequeño, de gato sin pelo largo o que no sea negro. Lo sé. Pero si pensáis en la cantidad de animales que se echan a la calle a diario, que se maltratan o apedrea, que se utiliza como diana de perdigonazos o de patadas, creo que adoptar a un animal abandonado es una buena opción... Haréis una doble labor: sacaréis a un animal de la calle o evitareis que lo sacrifiquen en la perreras habituales y daréis una segunda oportunidad a un animalito que alguien ha desechado. Además, será gratis... salvo ciertos gastos que se hacen obligatorios como vacunas, esterilización, desparasitación, chip... Pero cuando compráis una animal en una tienda, aparte del precio como producto que pagáis por él, también tenéis que costear esos gastos veterinarios. No olvidéis que chip, vacunas y desparasitación son obligatorias para tener una mascota en casa. Eso se incrementa con la licencia precisa si se trata de un animal considerado como raza peligrosa... Para adoptar animales abandonados poneros en contacto con asociaciones que se ocupan de su rescate... Existen cientos, buscad en vuestra zona de residencia. Os lo agradecerán. Y si no podéis adoptar por la razón que sea, podéis haceros socios o contribuir con aportaciones que ayuden a los gastos del cuidado de estos animales.
      Yo adopté a mis dos gatas, Runa y Berta... y nada de lo que me gasto en su cuidado me parece tirar el dinero; al contrario.
       Esto es todo.
      Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

PS: dedico esta entrada a mis compañeras de trabajo y amigas, Lola y Loli. Ellas me inspiraron ayer esta entrada. El amor hacia los animales me dice mucho bueno de las personas...

PARA SABER MÁS:
      

martes, 4 de agosto de 2015

En Chile... matronas vs enfermeras

Hoy me voy a animar a tratar un tema que afecta a las enfermeras en otro país, en Chile. Las enfermeras chilenas tienen un litigio abierto con las matronas con respecto a las competencias que cada una de estas profesiones puede tener en el cuidado y atención en neonatología. Partimos de la base de que las matronas chilenas, a diferencia de las españolas, realizan una carrera aparte, es decir, no son una especialidad de enfermería como en España, sino que es una carrera en sí misma y, por lo tanto, independiente. 
      El problema viene porque las enfermeras reclaman su capacidad de atender a los neonatos desde su nacimiento en las unidades hospitalarias correspondientes, algo que choca, al parecer, con lo que las matronas han venido haciendo hasta ahora y que desean seguir haciendo. Lo que está claro es que la ley chilena establece funciones claras en ambas profesiones y que dejaría a las matronas fuera de los servicios de neonatología hospitalarios. En este cuadro, que me ha facilitado la enfermera Silvia Rojas*, queda patente:
      El siguiente cuadro comparativo entre ambas profesionales
ENFERMERAS
MATRONAS
Art. 113
Art 117
Desde el año 1960 se comienzan a implementar Unidades de Recién Nacido Patológico o Enfermo y Prematuros con ENFERMERAS (Neonatología)
La matronas se desempeñan en las maternidades, con sus funciones siempre delimitadas a la mujer  en parto, puerperio normal y el recién nacido sano
Interviene con cuidados en paciente ENFERMO en todo su ciclo vital, que requiere cuidados de enfermería para su recuperación.
Interviene en la mujer en parto, puerperio NORMAL y Recién nacido SANO, sin necesidad de cuidados especiales, hasta los 28 días de vida. En la salud sexual y reproductiva, en Lactancia materna
1978 se cierran casi todas las escuelas de Enfermería en Chile, excepto 4.
En 1982 por orden de la autoridad, ante la falta de enfermeras se debe comenzar a enseñar a matronas el cuidado del recién nacido hospitalizado, al inicio hubo resistencia por parte de algunas de ellas por no corresponderle a su Rol: En ese entonces no existía técnicas invasivas como Ventilación mecánica, cateterización, drogas vasoactivas y otras como actualmente.
Paulatinamente el índice de natalidad disminuye en el país.
Progresivamente las matronas acceden a campos que históricamente no habían incursionado.
Enfermería NO intenta realizar funciones que no correspondan a su ROL. En el Hospital, Su ámbito es el Cuidado del paciente enfermo.
2010, 2011, 2012 Enfermería debe responder frente a la creciente presión del Colegio de matronas porque se apruebe la Exclusividad de matronas en los campos que histórica y legalmente corresponden a Enfermeras.
Es una época difícil y compleja para las enfermeras que ejercen en estos campos y el ingreso de nuevas enfermeras en esas áreas requiere esgrimir la ley.
2010 Se emite a Norma 21  que “permite a las Matronas y matrones que desarrollen labores de cuidado que exceden de su ámbito” (Dictamen CGR Nº46.357)
2011 Colegio de Matronas hace presentación a Contraloría para, entre otros temas, eximir a las enfermeras, enfermeras-matronas y alumnas de enfermería de los campos que de acuerdo a la Norma 21, consideran propios. Contraloría dictamina (Dictamen Nº 61.850 de 30-09-2011) indicó que estos campos “no son exclusivos de matrones y matronas”.
En unidades de Obstetricia (como pabellones y urgencia obstétrica) Ginecología y Neonatología “no necesariamente se atienden mujeres y recién nacidos que se encuentran en situaciones normales, sino también aquellos que requieren cuidados especiales, lo que justifica y hace necesaria la participación de profesionales de Enfermería, en razón de lo estatuido en el artículo 113” (Dictamen CGR Nº46.357)
De lo anterior se desprende que las unidades de Obstetricia, Ginecología y Neonatología, NO SON EXCLUSIVAS de matronas y matrones. En este ámbito, su acción se debe “ceñir a lo prescrito en el artículo 117 del Código Sanitario” (Dictamen CGR Nº46.357)
Ministerio de Salud, indica conformación de mesa de trabajo con ambos gremios para aplicar dictamen.
Matronas interponen recursos de protección masiva, los que en su mayoría son rechazados por la corte de apelaciones, pues no ven en ellos la vulneración de algún derecho constitucional.
Conglomerado de Enfermería realiza marcha a Nivel Nacional el 14 de julio de 2015, exigiendo a la Ministra de Salud se ajuste a la legalidad que indica el dictamen Nº 46.357 que se basa en jurisprudencia anterior y de respuesta en el corto plazo de cómo se implementará el dictamen.
Colegio de matronas y Diputada Kacol Cariola (matrona) presentan moción de proyecto de ley para Modificar artículo 117 del código sanitario, evidenciando la ilegalidad en la que están actualmente ejerciendo.
Esto implica un riesgo al haber  dualidad de funciones y expone innecesariamente a pacientes,  vulnerando sus  derechos y deberes…

Las enfermeras y Enfermeros asisten a los pacientes las 24 horas del día.
Otros Profesionales actúan como interconsultores del equipo de salud.


       Aunque tenemos una formación diferente en Chile y en España, no he podido evitar pedir información a mis colegas españolas e informarme de cual es la situación aquí. Y diré que según se me ha informado (y pido por favor que se me corrija si me equivoco) las matronas no están y, en principio no creo que vayan a estar, en las unidades de Neonatología españolas, aunque las matronas en España, en su formación como EIR, si tienen una rotación por estos servicios. Lo que es indiscutible es que en los servicios de neonatología sólo hay, en general (insisto en la generalización...), enfermeras desarrollando su labor.
      Lo que sí parece claro, volviendo al caso de Chile, es que las enfermeras sí están capacitadas para llevar a cabo su labor en los servicios de neonatología y si la ley reconoce su capacitación, lo que se debe primar es el cumplimiento de la misma y no interpretaciones derivadas de una situación práctica, se produjera ésta por el motivo que se produjera. 
      La OMS establece que (el resaltado en negrita es mío):

La enfermería abarca la atención autónoma y en colaboración dispensada a personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, enfermos o no, y en todas circunstancias. Comprende la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la atención dispensada a enfermos, discapacitados y personas en situación terminal.

Es decir, a nivel internacional, se reconoce la capacidad de las enfermeras para atender a las personas desde su nacimiento hasta su muerte, en toda situación de salud, enfermedad y/o discapacidad. 
      No pretendo inmiscuirme en conflictos que se producen en otros lugares, no es es mi intención y, por supuesto, respeto el trabajo de las matronas en Chile, en España y en todo el mundo. Solo me gustaría saber que la ley se acata en todos y cada uno de los lugares en los que la enfermería desarrolla su labor y que se tiene en una justa consideración su capacidad de trabajo. 
      Sí me gustaría, eso sí, lanzar una invitación a las enfermeras y matronas chilenas: que busquen un punto de encuentro en el que no se descarte a ninguna de las dos profesiones; considero que el trabajo en común, aportando cada profesión su bagaje de conocimientos y experiencia, será lo que redunde en mayor beneficio tanto para madres como para neonatos, estén éstos en la situación que se encuentren de salud o enfermedad. Porque lo único que debe importarnos como profesionales sanitarios, es el cuidado y bienestar de las personas que atendemos.
      Esto es todo.
      Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...


*P.S. En una primera versión indiqué que la presidenta del Colegio de Enfermería de Chile es Silvia Rojas, pero me corrigen en mp y me indican que la actual Presidenta es Paola Pontoni Zúñiga. Pido disculpas por esta falta de información actualizada.
Ya está corregido en texto. 

Muchas gracias
editado 7 julio 2015: corregir errores