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domingo, 30 de junio de 2013

Reflexiones: Que se quema, se quema...

Foto Lola Montalvo (C)

Un año más vuelve el verano, el sol, el calor... No podemos hablar de vacaciones en sí, porque la crisis priva de este placer convertido en lujo a una gran cantidad de personas, que se conforman con pasar estos calores y su tiempo libre en casa, en las piscinas públicas, en los parques o, los que viven cerca del mar, acercándose a las orillas para darse un bañito y disfrutar de los pocas diversiones que quedan hoy día gratis. Aunque, visto lo visto, todo puede cambiar a peor...

       He pasado unos días fuera y he visto, con estupor, que aún hay gente osada que se sigue lanzando de cabeza y sin protección solar a baños de un intenso sol y con más de 30-33ºC en los días más «frescos». Que los adultos hagan lo que les parezca, es lógico, pero que no protejan la delicada piel de sus pequeños me parece aberrante y una forma de descuido de las necesidades de los niños que se debería coartar de alguna forma. He visto niños y niñas con sus rosadas pieles quemadas en mejillas y hombros... quemaduras de primer grado, cierto, pero si esto es así al principio del verano, cómo quedarán cuando el verano dé sus últimas y abrasadoras bocanadas.

      El pasado día 13 de junio, fue el Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, en el diario Público.es el doctor Josep Malvehy, director de la unidad del Melanoma del Hospital Clínic de Barcelona, afirmaba lo siguiente:

"No proteger a los niños contra el sol debería considerarse abuso al menor"

...y lo suscribo palabra por palabra: dejar que un niño o niña se queme por el sol es una forma clara y patente de NEGLIGENCIA DE CUIDADO, palabra que debería haber utilizado este experto. Afirma este especialista que la piel tiene memoria y que los daños generados años previos, ocasionarán las lesiones que nos puedan aparecer en la etapa adulta, COMO PUEDE SER EL MELANOMA U OTROS TIPOS DE CÁNCER. Imaginen en el caso de los niños...

      Recuerden cuestiones importantes como:
  • La crema protectora se la deben aplicar todos... incluso los que tienen la piel más oscura.
  • El FPS o Factor de Protección Solar debe ir acorde al tipo de piel, los más oscuros un FPS más bajo; los más claros, FPS más alto. El FPS mínimo debería ser el 15. Según algunos expertos, FPS inferiores no sirven para mucho. En niños, el FPS mínimo debería ser 30
  • Los niños menores de 6 meses no deberían tomar el sol y no se les debe aplicar cremas de FPS. Eso no significa que no les pueda dar el sol, que será en paseos en las horas en que los rayos son menos intensos.
  • La crema debe aplicarse media hora antes de iniciar la exposición y repetir aplicaciones cada 2 horas o tras haberse bañado o sudado.
  • Las cremas solares, aún las que tienen FPS más elevado, no impiden ponerse moreno, lo que sucede es que la progresión de color será algo más lenta y por lo tanto sin sufrimiento patente para la piel
  • Aparte de la piel, también hay que proteger ojos (gafas de sol adecuadas, también en niños) y cabeza, sobre todo en niños con gorros que protejan la nuca si es necesario.
  • Se debe insistir en la necesidad de tomar abundantes líquidos, evitando alcohol y bebidas azucaradas. Lo ideal... ¡AGUA!
      Documentos de consulta:
  1. «Protección solar: ¿cual es el factor óptimo?» Cuadrado Escamilla, P., Gil Agulles, M. y Balaguer Timor, A. Más Dermatología. 2008;5:21-24
  2. «PROTECCIÓN CONTRA EL ABUSO DE LA EXPOSICIÓN SOLAR. CONSEJOS E INFORMACIÓN PARA PADRES.»‎ Barroso Espadero, D. Sociedad de Pediatría de Atención Primaria en Extremadura. Foro Pediátrico.
      Sólo me queda despedirme. Mis vacaciones se han terminado... han sido cortas, pero han sido. Os deseo un feliz verano, tanto si podéis salir como si no. OS ENVÍO UN BESO...

 Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

martes, 18 de junio de 2013

Memoria de mi enfermera XLVIII: «Me lo ha dicho mi vecina...»

Image courtesy of Salvatore Vuono at FreeDigitalPhotos.net
Basado en un hecho real... muy reciente

Me encontraba mal y por eso fui al médico. Me dolía el pecho, me costaba respirar... sobre todo por la noche. Tosía mucho y me costaba mucho estar tumbada sin sentir que me ahogaba. Al principio me parecía que era un fuerte catarro... En primavera, que unos días llueve, otros hace un frío que pela y otros hace un calor abrasador, lo normal era que me constipara. ¡Pero un catarro que durara casi un mes, me parecía mucho catarro!
      Al final, fui a la consulta de mi médico de cabecera. Me exploró, me preguntó decenas de cosas, me auscultó... Diagnóstico: asma leve por alergia. De ahí venía todo mi sufrir estos días. Una cree que esas cosas sólo le pasan a los niños, pero ¡qué va! ¡A mis años y tengo asma por alergia... y ya veremos a qué! Mi querido médico me ha pedido consulta con el Servicio de Alergias, que con los recortazos en que nos encontramos veremos para cuando me dan la cita, y mientras tanto me ha recetado varias cosillas para que se atenúen esos síntomas que no me dejan vivir y que me hacen sentir como una cafetera vieja. Me explica para qué es cada cosa, cómo debo tomarlo y hasta cuando; qué puedo esperar y cuando debo aumentar o reducir dosis. Me lo explica con pelos y señales. Es muy apañao y siempre me dedica mucho rato hasta que se asegura que he entendido todo lo que me pauta, lo que me dice.
      Saco los medicamentos de la farmacia. Ni más ni menos que tres cosas, dos tipos de pastillas y un inhalador. Llego a casa y leo los prospectos... eso es lo que nos recomiendan siempre, ¿no? que leamos primero las instrucciones y que sepamos en todo momento qué tomamos y para qué. Las pastillas son, respectivamente, antihistamínico y corticoide, éste sólo para cuando esté peor. Vale. El inhalador resulta ser algo de pronunciación imposible... Sal-bu-ta-mol que debo darme ahora dos veces al día; si empeoro, cada seis horas y si mejoro, solo una.
      Llaman a la puerta.
      Abro...
      Mi vecina Carmen.
      Como su hija está estudiando enfermería, le enseño lo que el médico me ha mandado. ¡Horror, me avisa de que el salbutamol es poco menos que peligroso, que no me aconseja tomármelo! Que me puede subir la tensión, que esto, que lo otro... cierto, lo he leído en el prospecto. Hablamos un ratito y me da el visto bueno a los antihistamínicos y al corticoide.
      Por la noche me llega la hora de tomarme el inhalador. Lo miro, le quito la tapa y presiono el botón dispensador. Un polvillo sale despedido que observo como si fuera humo y un sudor frío me corre por la espalda. Lo giro en mi mano, le pongo la tapa. Al final dejo el frasco en la mesilla y me acuesto. No me lo tomo. Me da miedo. Carmen sabe de estas cosas y si ella me dice que es mejor que no lo tome, no lo hago. Nunca se sabe.

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El caso está narrado de forma litaria, quizá, pero no deja de ser cierto. Y la paciente no se tomó el salbutamol hasta que se puso peor y fue al médico y el médico le insistió en que era completamente necesario...
      ¿Por qué le hacemos caso a personas que no son profesionales de la salud? ¿Por qué tomamos o dejamos de tomar medicamentos según las recomendaciones de vecinos, familiares, suegras, amigas... por qué? ¿Dejaríamos conducir el avión en que viajamos a nuestra vecina o conducir nuestro coche a alguien que no ha tocado en un coche en su vida? ¿Dejarían que arreglara su coche  o su moto o su TV de plasma a alguien que no tiene ni idea de mecánica o electrónica? 
      No, ¿verdad?
      Entonces... entonces ¿por qué dejan que opine sobre su salud, su enfermedad, su tratamiento a personas que no tienen ningún conocimiento de estos temas, que no han estudiado ni ejercido ni nada de nada...? ¿POR QUÉ?
      En mi devenir he visto a pacientes ponerse la insulina de su madre siendo diabéticos de antidiabéticos orales; tomarse la pastilla de la TA del marido o la esposa sólo porque se ha medido la cifra de la TA y el de la farmacia le ha dicho que tenía hipertensión. He visto a personas ponerse medicación IM tipo thiomucase para reducir la celulitis porque se lo ha recomendado su peluquera. He visto pacientes abandonar un tratamiento importante (diabetes, cardiopatía...) porque algún profano se lo ha indicado, a menudo, herboristas o masajistas... aunque esto último lo veo ya menos, la verdad. He visto a madres de niños pequeños dejar de administrar un fármaco a un bebé porque se lo ha dicho su madre o su suegra... o dejar de vacunarlos o administrar productos no necesarios por el mismo motivo. 
      A lo únicos profesionales que debemos atender en la prescripción de tratamientos, dosis, pautas, formas de administración, conveniencia o no de los mismos, son a los médicos y enfermeros. A nadie más. Si algún usuario tiene alguna duda, debe preguntarle a su médico y/o enfermero y al farmacéutico al sacar los medicamentos de la oficina de dispensación, pero sólo al farmacéutico, no al auxiliar que sólo puede dispensar lo que viene escrito en una receta. Lo ideal sería que ningún usuario/paciente abandonara nunca la consulta de su médico o enfermero sin tener las ideas claras, sin haber dado respuesta a todas sus dudas o preocupaciones, sin haber negociado con el profesional su tratamiento. NUNCA.
      Debemos tener claro que los fármacos y productos farmacéuticos en su mayoría no son inocuos, que tienen ciertos riesgos, que deben administrarse con cuidado, respetando dosis y recomendaciones, y sólo cuando un profesional de la salud lo indique o lo aconseje o lo prescriba. 
      No deja de asombrarme la osadía de algunos al recomendar sobre lo que no conocen, la verdad, pero también la confianza ciega de los que les escuchan. Y no olvidemos Internet... hoy día pacientes/usuarios siguen o no tratamientos y pautas dependiendo de lo que leen o encuentran en Internet. E Internet es la peor vecina de todas...

      Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

martes, 11 de junio de 2013

Revista TRASPLANT.ES


Me han presentado una nueva revista on-line publicada por la web LAIDEA
      Tras ojearla y leer algunos artículos creció mi interés. Me sorprendió algo notable: NO TIENE PUBLICIDAD DE LABORATORIOS NI DE FARMACÉUTICAS NI DE EMPRESAS DEL SECTOR. Quizá a algunos les pueda resultar un algo a destacar muy banal, pero lo veo de enorme trascendencia, porque creo que es un detalle que plasma el verdadero sentido de esta revista: explicar y divulgar todos los avances en trasplantes y en todas aquellas materias que le son afines o que tienen relación directa o indirecta con ellos.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDA ESTA PUBLICACIÓN?

      El contenido científico de esta publicación es de un nivel en cierto modo elevado. Pero no piensen que por ello va sólo dedicado a profesionales, no; creo que un profano con inquietudes puede entender perfectamente y asimilar su contenido, porque está redactado en un lenguaje sencillo y muy asequible; por eso animo a todos aquellos a los que les guste el tema o a quienes tengan un interés más personal en los trasplantes que se sumerjan en sus páginas virtuales y se dejen sorprender por lo que son capaces de comprender.
      En definitiva, esta revista va fundamentalmente dirigida a pacientes y sociedad general que quieran estar informados.
      De todos modos, cualquier duda que un lector profano -enfermo o no- pueda tener sobre el contenido de esta revista o de cualquier otro contenido de Internet, el mejor sitio para darles respuestas será siempre la consulta de su médico o de su enfermero. De nadie más... Internet está lleno de opiniones no contrastadas que tienen mucho peligro si no se saben filtrar.

      Así que aprovecho para recomendaros esta otra WEB:  Cuidando.org
      Este espacio, tal como nos indican sus creadores, enfermeros, es:


Un espacio, dirigido a pacientes y ciudadanos, donde podrás encontrar recursos, materiales y enlaces web de calidad para aumentar tus conocimientos sobre salud. 

Los editores de Cuidando.org son: Serafín Fernández Salazar y Antonio Jesús Ramos Morcillo. enfermeros.

      De un tirón os he recomendado dos espacios magníficos para saber más, para aprender o para entender por donde van las líneas de investigación en relación a los trasplantes. Espero que os guste y que sea de vuestro interés.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

domingo, 2 de junio de 2013

5 junio 2013: DÍA NACIONAL DEL DONANTE DE ÓRGANOS


Este 5 de junio, primer miércoles de mes, se celebra como todos los años el DÍA NACIONAL DE DONANTE DE ÓRGANOS. Hace unos días se celebró en Argentina y en otros países del continente americano. Supongo que todos los países sentimos la misma necesidad: por un lado, agradecer a los donantes y a sus familias el generoso gesto que supone dar un trocito de sí mismos para ayudar a otra persona a recuperar su propia vida y animar a otros a que se sumen a esta voluntad de ayudar a personas enfermas a tener otra oportunidad de llevar una vida lejos de máquinas de diálisis, de UCIs, librarse de un cáncer, de dolor y sufrimiento, de desesperanza, de una muerte segura...

      Como no puede ser de otra forma, yo ya he tocado este tema en numerosas ocasiones. La etiqueta DONACIÓN y todas las entradas que referente a este tema he escrito hasta ahora, podéis leerlas pinchando sobre esa palabra... tan hermosa y que dice tanto.

      Cuando uno se refiere a la donación, la mayoría se imagina como donante... casi siempre, a una persona que, de una forma u otra, ha acabado sus días y que, bien dejando un testamento vital o bien inscribiéndose como donante en vida, su familia pasa a cumplir su última voluntad. También hay ocasiones en que la familia, haciendo gala de una generosidad hermosa y serena, dona los órganos de su ser querido aunque haya sido una pérdida inesperada. Y toma esa decisión en los minutos siguientes a asumir su pérdida definitiva, aún haciendo esfuerzos por mentalizarse y sin poder aún dejar salir su dolor, porque la idea es todavía un mal sueño; dona los órganos de su ser querido aunque éste nunca haya dicho nada al respecto, asumiendo que esa persona ayudará a otros como un gesto póstumo de generosidad, una forma de intuir que su adiós no ha sido en vano y que hasta después de su partida seguirá ayudando a otros que sufren. Generalmente esta decisión se toma a las puertas de una Urgencia o una UCI, en un despacho en el que uno nunca se imaginaba estar, escuchando palabras de fin y dolor y con la premura del tiempo empujando a los familiares y a los profesionales. Porque, esta decisión de debe tomar en cuestión de minutos desde que se conoce la noticia de la muerte.
      ¡No me digan que la donación no es un gesto de valentía y de generosidad sin límites!

      Pero, por ventura, la donación no siempre se realiza una vez que el donante ya ha fallecido. Cada día con más frecuencia se puede donar en vida... Se pueden extraer tejidos o fragmentos de órganos de vivo, que pueden proporcionar al receptor el injerto necesario para «curarle» y sustituir a su propio órgano enfermo. Esto se hace en RIÑÓN, HÍGADO, MÉDULA ÓSEA, PIEL, SANGRE...


      Mirad esta bonita imagen que he sacado del la web de Alcer Giralda. La donación puede ser de cualquier tejido u órgano, pero lleva la esencia de quien lo dona, lleva su cariño, lleva su corazón como persona y ser humano. Creo que ésta es una bella imagen para honrar a esos donantes anónimos que día a día hacen posible que personas enfermas recuperen parte de su salud y tengan otra oportunidad para llevar una vida lo más normal posible, sobre todo, plena de esperanza, lejos del dolor y del sufrimiento.



En ALCER y en ONT puedes hacerte DONANTE.

Y, por ahora, nada más.