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sábado, 18 de mayo de 2013

Memoria de mi Enfermera XLVII: «Con un golpe se me estropeó la Fístula»


imagen perteneciente a Lola Montalvo (C)

Esta vez no voy a contar una historia inventada basada en algo real.
Esta vez la historia es completamente real... sucedió el día 27 de abril.

Esa mano conectada a las líneas arterial y venosa de un sistema de hemodiálisis pertenece a la persona a la que cuido y a la que le ayudo a dializarse 5 días por semana. Las otras dos manitas son de dos pequeños ayudantes.

Regresando de hacer deporte, él se golpeó con el vano de una puerta justo en la fístula que tiene en la muñeca derecha. Siempre se comprueba si tras un incidente de este tipo todo sigue bien, buscando el latido y el soplo que el flujo de sangre realiza a su paso por esta vía. Pero ese día iba con prisa y no lo hizo hasta esa misma tarde, en la que comprobó con estupor que no le funcionaba, que no tenía latido. Le ausculté con el fonendo y, efectivamente,  la fístula no latía, es decir, había perdido el flujo arterial, ése que le da un volumen de sangre mayor y que permite extraer unos volúmenes por minuto de entre 300 y 400 ml, en este caso.

Fuimos a urgencias y, como no podía ser de otra forma, le cogieron un catéter en el cuello, uno de dos vías para que yo pudiera seguir dializándole en casa.

imagen perteneciente a Lola Montalvo (C)
imagen perteneciente a Lola Montalvo (C)

Por supuesto, los cuidados de esta vía deben ser escrupulosos de tal forma que le cambio apósitos con bata, mascarilla y guantes estériles, dejando cubiertas las conexiones con las líneas, arterial y venosa, con un paño estéril, como veis en la fotos. Las presiones no son como en la FAVI por lo que las diálisis se prolongan más tiempo para obtener igual volumen de sangre filtrada. Al retirarle al finalizar el tiempo de hemodiálisis, debo limpiar con suero cada vía y heparinizarla para que no se coagule hasta la siguiente sesión de hemodiálisis... ¡Vamos, una enorme responsabilidad!

A los pocos días, le intervinieron para realizarle una nueva fístula. Como existía esa posibilidad, aprovecharon el tramo de la fístula anterior: le realizaron una anastomosis arteriovenosa cogiendo una rama arterial cercana que le permitió aprovechar la dilatación venosa de la anterior fístula, lo veis en las fotos de abajo:
imagen perteneciente a Lola Montalvo (C)

El cuadrado recoge la intervención inicial arteriovenosa, la cicatriz vieja y el abultamiento de la varicosidad que se le había trombosado por el golpe sufrido. Los puntos, por supuesto, son los de la nueva intervención que, como veis en el óvalo blanco, se ha hecho aprovechando el recorrido varicoso de la fístula anterior. ¿Qué permite esto? Pues que se le pueda pinchar las líneas arteriales y venosas a la semana de realizar la intervención, porque no hay que esperar a que el flujo arterial dilate el vaso venoso para que pueda proporcionar un flujo adecuado para una sesión de hemodiálisis. Si hubiera sido una fístula nueva, habría tenido que esperar entre dos y tres meses para poder pinchar en ella, porque es lo que tarda en «madurar» una fístula.

¿Que es una FAVI?
Quizá tendría que haber comenzado por este punto antes de narrar todo lo demás, pero necesitaba dar importancia al hecho del accidente en sí, algo que a cualquier paciente de ERC con fístula le puede suceder... ellos lo saben bien ¿verdad?

imagen perteneciente a e-mergencia.com

La FAVI o Fístula Arterio-Venosa Interna puede verse en el dibujo. Es la unión quirúrgica o anastomosis entre una arteria y una vena. Lo que se consigue es que la sangre arterial, como tiene mucha más presión por el impulso cardíaco que la sangre venosa, pasa parte de su flujo a la vena; los vasos venosos tienen paredes menos musculosas y con menos tono. Con el tiempo, unas semanas o meses, el impulso de esa sangre arterial sobre las paredes de la vena van produciendo una dilatación de ese vaso, como ocurre en las varices, pero con pulso, porque la sangre arterial que pasa a esa vena entra con la fuerza producida del latido. Llegado a un punto, esa vena estará dilatada y con suficiente flujo de sangre como para soportar la extracción en cada sesión de hemodiálisis de un volumen mínimo de 300 ml/minuto y una entrada por la vía de retorno de un volumen similar (algo menor)

¿Cuales son los cuidados de la FAVI?
Ante todo y visto lo que he explicado más arriba, la FAVI hay que protegerla de todo tipo de golpes/agresiones. Los cuidados básicos son (tomado y ampliado de Enfermería y Cuidados):
  1. Evitar cualquier traumatismo y comprensión en el miembro portador del acceso vascular. Evitar apoyarse en esa zona al dormir o descansar.
  2. Protegerse la FAVI con una muñequera que no apriete ni incomode, sobre todo si la varicosidad es muy pronunciada.
  3. Lavarse el brazo de la FAVI. Tocar de nuevo la fistula para sentir el ruido provocado por el paso de la sangre. 
  4. Evitar sacar sangre de la FAVI.
  5. Evitar tomar la TA (Tensión Arterial) en ese brazo, disponiendo en su domicilio del material necesario.
  6. Ponerse en contacto con la Unidad responsable en caso de cambios en la fistula: enrojecimiento, inflamación, dolor intenso repentino o no, pérdida del latido.
Bueno, y por último:
¿Qué hay que hacer cuando se detecta alguna alteración en la FAVI?
Sea la alteración que sea, acudir a la unidad de Hemodiálisis en la que sea atendido el paciente. Pero este tipo de incidencias, como nos sucedió a nosotros, tienen la costumbre de suceder en fines de semana o por la noche, cuando esas unidades no funcionan. Entonces se debe acudir a URGENCIAS. Es conveniente que os atienda un NEFRÓLOGO y un CIRUJANO VASCULAR, o sea que si el centro de urgencias no dispone de esos especialistas, como sucede en los centros de Urgencias de Atención Primaria, debéis acudir directamente a un hospital donde sí tengan en urgencias estas especialidades. ¿Por qué?
      a. El cirujano vascular valorará la lesión de la fístula y si existe la posibilidad de solucionar sobre la marcha la alteración que esté ocasionando que la FAVI no funcione. Por ejemplo, administra urocinasa para disolver un trombo (coágulo) o dilatar quirúrgicamente un estrechamiento (estenosis).
      b. El nefrólogo valorará si necesitáis una sesión de diálisis o si precisáis algún cuidado específico de la patología renal. Si el cirujano vascular no puede hacer nada por la FAVI o no considera que es nada urgente, el nefrólogo valorará la colocación de un catéter temporal y la realización de hemodiálisis en el hospital. 

imagen sacada de Alcer.org
      Si porque la FAVI se ha inutilizado o lesionado, os tienen que colocar un catéter venoso, éstos se colocan principalmente en el cuello, cogiendo la vena yugular, aunque también se pueden elegir otras localizaciones en base a la situación o necesidades de cada paciente. Estos catéteres tiene una serie de cuidados, que pasan, fundamentalmente, por evitar que se moje o manche el apósito, vigilar que están bien cerrados y evitar golpes/traumatismos en la zona, así como tirones, aunque AQUÍ TENÉIS LOS CUIDADOS DETALLADOS DE ESTE TIPO DE VÍAS PARA HEMODIÁLISIS

      Con esto pongo fin a esta entrada. Espero que nuestra experiencia sirva de ayuda a otros pacientes que se puedan encontrar en la misma situación. Eso sí: ANTE CUALQUIER DUDA, CONSULTAD CON VUESTRO NEFRÓLOGO Y/O ENFERMERO DE NEFROLOGÍA

PARA SABER MÁS:
Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...

domingo, 12 de mayo de 2013

Día Mundial de la Enfermería... en MIS imágenes

Partimos de la foto que tenemos arriba... Enfermeras alrededor de una mesa en la que un médico atiende a una mujer con un niño. El médico dispone y las enfermeras, en actitud pasiva, esperan órdenes
      ¿Cuánto ha pasado de ésto?
      Empecé en el mundo sanitario a los 14 años de edad, estudiando Auxiliar de Enfermería, profesión que llegué a ejercer durante un tiempo...
Aquí me ven, haciendo el memo, con dos mi compañeras, a las que espero no les moleste que ponga una foto suya de hace tantos años (si así fuera, se me indica y la retiro). Como estudiante de auxiliar hice todo lo que llevamos en las bandejas: tomamos tensiones, hicimos glucemias capilares, pusimos insulinas y pusimos alguna que otra inyección intramuscular a pacientes vivos... El uniforme dice mucho de lo que era la enfermería por los años ochenta. Uniforme estúpido y servil. Uniforme pacato y machista. Uniforme segundón y clasista...
      ¿Ya no llevamos ese uniforme, de verdad? ¿De verdad...?
     Un uniforme que quizá ya no llevamos, pero que algunos nos siguen atribuyendo... De hecho no hace mucho se celebró el #TheCofiaDay, como protesta a esa cofia que muchos estamentos de la sociedad y algunos profesionales de la salud nos quieren seguir atribuyendo, restando importancia a la labor enfermera y negando el papel que poco a poco estamos logrando desarrollar a cabo, no sólo en el ámbito de la salud/sanitario, sino en la sociedad entera. Yo lucho a diario por ello...

      Tras unos arduos años estudiando mi carrera de enfermera, a la que llegué tras estudiar Técnico de Laboratorio, saqué mi título de enfermera y trabajé como tal en varios hospitales, la mayor parte del tiempo en Medicina Interna... Allí comprendí que nuestra labor es MUCHO MÁS que administrar medicamentos, tomar tensiones y hacer glucemias capilares, sacar sangre o coger vías... Empecé a comprender de verdad lo que suponía eso tan bonito que nos enseñaron en la Escuela: 
LOS CUIDADOS DE ENFERMERÍA
     Tuvimos que bregar (y enfrentarnos a...) con muchos médicos que cuestionaban nuestro papel, que nos impelían a obedecer sin chistar, a tener un papel de segundones jerárquicos... por que así había sido siempre; pero también empezamos a conocer a otros médicos y médicas que valoraban nuestras historias de enfermería como herramienta imprescindible para llevar a cabo un paquete de cuidados integrales basados en el conocimiento y el método científico. Éramos enfermeros y enfermeras jóvenes, que veíamos la enfermería de forma diferente y que mostrábamos a los médicos lo que eso suponía en el trabajo en equipo. Y eso a muchos de esos médicos les gustó y se aliaron a nosotros  No voy a decir nombres, como comprenderán, porque los excluidos podrían molestarse... Por primera vez hice informes de enfermería junto a un médico y mis informes se valoraban como necesarios  para que un paciente, al recibir el alta, supiera manejar su propia enfermedad hasta que Atención Primaria se ocupara de ayudarlos. Conseguí, por ejemplo,  junto a un médico en concreto, que pacientes recién diagnosticados de Diabetes se fueran a su casa pinchándose ellos mismos la insulina o que pacientes con úlceras venosas o escaras no se fueran a casa hasta que éstas estuvieran curadas o en vías de serlo...
Fue una época maravillosa como enfermera...
      Ahora, casi 24 años después, no ha cambiado casi nada. Bueno sí, he cambiado yo (ahora soy más mona, más resabiada y más segura de lo que hago). Ahora tengo más claro cual es nuestro papel como profesionales de enfermería en la sanidad y en la sociedad en general. Creo que somos imprescindibles en cualquier servicio de salud, hacemos una labor que sólo nosotros estamos preparados para llevar a cabo y esa labor es la que posibilita, junto al trabajo de otros profesionales, que los usuarios/pacientes/ciudadanos tengan posibilidad de restablecer su salud perdida o cuidar su enfermedad crónica o no enfermar o adquirir hábitos saludables o...
      Pero, hoy día, seguimos en el mismo punto que yo lo dejé. Ahora no hago Enfermería asistencial, hago una labor quizá más secundaria a lo que fue mi labor hace años. Y compruebo con estupor que no nos hemos librado de las cofias.
      Nos siguen teniendo atados a la pata de una cama: no nos dejan prescribir, no nos dejan realizar estudios de posgrado en todas las Especialidades que precisamos (excepto Matronas) ni nos dejan que, una vez conseguido, excepto los de matrona, podamos ejercer como especialistas. Nos quieren hacer regresar a una diplomatura añeja en lugar de dejarnos en el grado de 4 años que hoy ya tenemos... TENEMOS LA PATA QUEBRADA, no por nuestra mayor o menor capacidad, sino porque otros profesionales frenan nuestro desarrollo como sanitarios.
      Nos quieren sólo sacando sangre, pinchando intramusculares y poniendo sueros. Estas dos fotos son las que, PARA MÍ, muestran la verdadera actualidad de la enfermería: pata quebrada y congelación de nuestro papel, representado por una gota que no termina de caer.

El CONSEJO INTERNACIONAL DE ENFERMERÍA edita carteles tan monos como éste, que muestran los Objetivos del Milenio, destacando, supongo, el papel de gran trascendencia que tiene la enfermería para conseguirlos. Pero yo me pregunto, quizá de una forma muy ingenua para muchos y muchas... Si otros profesionales son capaces de frenar la capacidad de Enfermería para avanzar en su línea profesional, ¿cómo vamos a conseguir objetivos para ningún milenio? ¿No sería mejor que nos ayudaran a lograr nuestro objetivos como profesionales y después embarcarnos en objetivos para el milenio?
      Sí, sé que puedo ser muy simple y mis preguntas muuuy tontas.
      Quizá, quizá... quizá, el problema somos nosotros mismos como profesionales. Esto no es nuevo, lo he afirmado muchas veces.
«De todos modos no le echemos la culpa al sistema de nuestra limitada visión en la sociedad. Algo de responsabilidad es nuestra, sin duda. Si en docencia deben enseñar los mejores, seamos nosotros los mejores. Si queremos que nuestros cuidados tengan un respaldo científico, proporcionémoslo. Si queremos seguir avanzando y superando obstáculos, formémonos, superemos las trabas que encontramos a diario. Si hay que demostrar constantemente nuestra capacidad porque el sistema es así, esforcémonos en demostrarlo todos y cada uno de los días. Quejarse no sirve de nada, apalancarse a la sombra de otros es cómodo quizá, pero no permite avanzar ni romper límites que sólo nosotros vemos. Si no se trabaja en equipo, demostremos que el equipo es la mejor forma de trabajar.»
      A mí me parece que, en muchos aspectos, seguimos como en la foto que da inicio a este texto: las enfermeras de pie, alrededor de un médico, esperando órdenes... Y me da pena y rabia.


      En este escrito, que espero se pueda leer un poquito, el ICN o Consejo Internacional de Enfermería, nos pasa la mano por el lomo y nos lame las heridas, diciéndonos que somos los mejores para bla, bla, bla... Pero los gobiernos siguen pasando de nosotros y el primer gobierno que nos ignora, es el nuestro, el español, que mientras tenga ministros/as del calado que tenemos hoy día, vamos listos como profesionales.  Demos gracias a los dioses que no se nos vuelva a llamar ATS... Aunque no tengo muchas esperanzas, la verdad. Los recortes que sufren mis compañeros en hospitales y centros de salud hoy día, en residencias y en centros de discapacitados, los contratos precarios, los cierres de servicios..., muestran que son, como poco, los mejores profesionales del mundo, al ser capaz de seguir sacando el trabajo adelante con tan pocos medios y en condiciones socio-laborales poco menos que medievales.
      Bueno, después de tanto rollo reivindicativo y tanto bla-bla, voy a permitirme finalizar con una fotico llena de humor y que también muestra cómo se nos ve en esta, nuestra sociedad actual. Con una sonrisa me despido y con un bonito vídeo que plasma lo que de verdad somos: PROFESIONALES DE ENFERMERÍA y HOY DÍA 12 MAYO, ES NUESTRO DÍA. Hoy estoy multimedia...






Se celebra hoy el Día Internacional de la Enfermería, porque hoy es el cumple de Florence Nightingale... por eso véis tantas lamparillas por las redes sociales. Feliz Día..., todos los días.
      Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor

jueves, 9 de mayo de 2013

5 de mayo 2013: «DÍA MUNDIAL DEL LAVADO DE MANOS»

Imagen perteneciente a Hospital Policial de Montevideo



(TEXTO ÍNTEGRO PERTENECIENTE A LA CAMPAÑA DE LA OMS-WHO)


Nuestro llamamiento es doble:
  • Siga supervisando la higiene de las manos e informando al respecto
    Siga utilizando el Marco OMS de Autoevaluación de la Higiene de las Manos para comprobar si su centro ha mejorado con respecto al año pasado. Si aún no lo ha hecho, únase ahora a los miles de centros que han utilizado este poderoso instrumento para seguir su situación y medir su progreso en la      mejora de la higiene de las manos.
  • Los pacientes también tienen voz
    Determine cuál es la mejor forma para lograr que los pacientes participen en la promoción y la mejora de la higiene de las manos, teniendo en cuenta la cultura local y la estrategia actual de su centro al respecto.
imágenes pertenecientes a «El bloc d'Infermeria de la FUB» y a OMS-WHO, respectivamente


PARA SABER MÁS:

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor.