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lunes, 23 de julio de 2012

24 julio. Día Mundial del AUTOCUIDADO

Foto Lola Montalvo (C)

Últimamente se pone en valor el Autocuidado en la población en general como mejor forma de:

  • Conservar y fomentar la salud.
  • Prevenir determinadas patologías, tanto agudas como crónicas.
  • Facilitar el tratamiento y control de ciertas patologías crónicas.
Citando La Carta de Otawa para la Promoción de la Salud, 1986, en la que, amparada por la OMS, se sentaban las bases de lo que sería Promoción de la Salud, se establecía que:

La salud se produce cuando se devuelve a la gente el
poder para efectuar las transformaciones necesarias que
aseguren un buen vivir y se reduzcan las causas que
atentan contra la salud y el bienestar.

Y aunque su proyecto, ambicioso cuanto menos, de SALUD PARA TODOS EN EL AÑO 2000, quedó reducido a un proyecto que no culminó, sí sirvió para conseguir traspasar a la población la responsabilidad que tienen con respecto a su propia salud y eliminar -o intentarlo, al menos- el paternalismo derivado de los servicios de salud hacia los ciudadanos que había predominado hasta entonces.

Las ideas que prevalecen desde este momento son incuestionables; para mí son básicamente TRES
  1. Las personas individuales son responsables de su propia salud y de su cuidado
  2. Los servicios de salud y sus profesionales pondrán en manos de las personas las herramientas  -habilidades, conocimientos, técnicas...- necesarias para que sean capaces de llevan a cabo este autocuidado
  3. Los poderes públicos serán responsables de facilitar los recursos humanos y materiales para que esta relación profesionales de la salud-personas individuales sea posible en este sentido
AUTOCUIDADO ES UN PROCESO VOLUNTARIO EN EL QUE LA PERSONA LIBREMENTE DECIDE Y DESEA ESTAR BIEN Y, POR LO TANTO, TOMA LAS RIENDAS DE SU PROPIO CUIDADO

Es por ello que, desde los servicios de salud, en todos sus niveles (atención primaria, atención hospitalaria y ambulatoria), se pretende: 
  • A. Formar a la población sana, para que sepa qué hábitos saludables debe adoptar para seguir estando sana -higiene, dieta saludable, ejercicio físico, evitar consumo de tóxicos...-. sobre este grupo se actúa también en la administración de vacunas tanto del calendario vacunal infantil como del adulto.
  • B. Actuar sobre la población en riesgo de enfermar para que sepa qué medidas de prevención deben adoptar para evitar que la enfermedad llegue a presentarse o sus efectos sean menores. Se incluyen ciertos tipos de vacunas.
  • C. Informar de cuales son las técnicas de diagnóstico precoz o screening que la población debe realizarse y cuando, para detectar de forma precoz las patologías que así lo permitan (detección precoz de cáncer de mama o de próstata; detección de metabolopatías en recién nacidos; detección precoz de alteraciones visuales en niños...)
  • D. A las personas ya enfermas enseñarles a controlar ellas mismas su patología crónica y posibilitar así un mejor control de la misma (control de diabéticos, de hipertensos, de enfermos respiratorios, de enfermos renales...). A menudo estos pacientes expertos ayudan a otros que sufren lo mismo que ellos a cuidar su enfermedad y a manejar ciertas variables; ello facilita la adhesión al tratamiento, desarrollo de habilidades y reducción de ansiedad/estrés ante imprevistos.
Como pueden ver los frentes son múltiples y sus resultados, cuando se aplican de forma generalizada y optimizada, suelen ser bastante buenos. Es fácil comprender que detrás de cada persona o familia no puede haber un profesional de la salud de forma constante. Es por ello que al habilitar a la población con herramientas muy sencillas para su atuocuidado se consigue que sean ellos mismos los que consigan el objetivo. Será, por tanto, un trabajo de colaboración entre profesionales/ personas/ familas, tanto sanos como ya enfermos.

Finalizo aquí este bosquejo sencillo de lo que supone el AUTOCUIDADO. Si alguien quiere saber más: 
Y, por ahora, nada más.Cuidáos, por favor...
editado 8 febrero 2015

lunes, 9 de julio de 2012

Reflexiones: Cuando calienta el sol allá, en la playa... ¡¡QUEMA!!

Foto Lola Montalvo (C)

Acabo de regresar de mis vacaciones. 
He estado en la playa, he visitado pueblos y ciudades con mar.
Como persona que «usa» este tipo de vacaciones de forma más o menos habitual, creía que la lógica impulsaba a los bañistas a protegerse frente al sol..., dado que, además, es junto con la prevención de las muertes por calor extremo, uno de los mensajes más habituales en los telediarios todos los años.  
Pues he de afirmar que ESTABA EQUIVOCADA.
He visto, durante estos días, de forma harto frecuente, pieles quemadas por el sol no sólo en adultos, sino en niños. Entiendo que estar morenito, disfrutar del sol en la piel es algo que gusta, que atrae. Los deportes al aire libre, baños en playas y piscinas, disfrutar al aire libre es algo que impulsa nuestra actividad en verano. Lo sé. Pero se puede evitar el quemarse, el sobre exponerse a los rayos del sol. Y creo que, el que lo haga un adulto, es su responsabilidad; pero a los niños, esos adultos tienen la obligación de protegerlos. Esto incluye las quemaduras solares y la insolación

A estas alturas a pocos se les escapa que el sol es dañino si se toma sin protección. No sólo sus rayos aceleran el envejecimiento prematuro, sino que pueden facilitar el desarrollo de determinados tumores, incluso, cáncer. Además, tal como los especialistas indican de forma llana, la piel tiene memoria..., es decir, que las lesiones que se produzcan son acumulativas y daños ocasionados por el sol en piel previamente dañada por el sol o por otros factores, desarrollan más fácilmente lesiones graves.
La piel debe protegerse antes, durante y después de la exposición, con un factor adecuado a nuestro tipo de piel... Hasta hace poco se indicaba que las personas con tonos de piel oscura no debían protegerse. Hoy día se aconseja que también utilicen algún tipo de protección y que hidraten la piel tras la exposición.

Los niños necesitan un cuidado muy especial, porque ellos no son conscientes del peligro que supone la exposición prolongada y somos los adultos los que debemos estar al tanto:
  • Niños menores de 5-6 meses no deberían estar expuestos al sol de ninguna manera. A ser posible no llevarles a la playa, pero bueno... Muchos especialistas contraindican la utilización de cremas solares en niños menores de 6 meses.
  • Se les debe aplicar un FP alto, no inferior a 30 y resistente al agua, cuyo tipo y formato debe ser aconsejado por el pediatra
  • Se les debe proteger cabeza y ojos, con gafas de sol adecuadas.
  • Deberían tener siempre puesta una camiseta que evite paso de rayos nocivos del sol
  • Se les debe aplicar con frecuencia una nueva capa de crema protectora
  • Deben beber abundantes líquidos y retirarles del sol cada cierto tiempo. Nunca tomar sol en horas centrales del día.
  • Tras la exposición, aplicarles siempre cremas hidratantes y refrescantes
  • Ante la mínima aparición de zona de piel enrojecida, consultar con el pediatra. Cuidado si éstas son extensas, sobre todo en niños pequeños... 
  • Ante quemaduras solares, aunque parezcan banales, vigilar la temperatura. Es frecuente que aparezca fiebre
  • Ante cualquier duda, consulte con el pediatra, enfermero y/o farmacéutico.
Nada más... y nada menos.
Pasemos bien estos días de playa y sol, de actividades al aire libre, de piscinas y agua en general, pero hagamoslo con cuidado. Es muy sencillo y nos ahorraremos muchos disgustos.

Si desean saber más:
Y, por ahora, nada más.