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domingo, 26 de febrero de 2012

29 de Febrero: DÍA DE LAS ENFERMEDADES RARAS


Hace un año justo que hice una entrada sobre esta celebración, el pasado 28 febrero de 2011 y ya he tratado con anterioridad el tema de las ENFERMEDADES RARAS, grupo gigantesco de patologías que engloban a las personas que sufren patologías extrañas y poco frecuentes, motivo por el cual quedan en demasiadas ocasiones desamparados por la falta de investigaciones y de terapias que les ayude. Detrás de este amplio grupo de patologías hay personas, no lo olvidemos.

No, no voy a contar nada nuevo que no haya plasmado en cualquiera de mis otras entradas. Esta vez quiero llamar la atención al desamparo que estas personas y sus familias sufren por parte de las administraciones públicas. Si en tiempos de bonanza económica recibían ayudas con cuentagotas, en estos tiempos canallas de crisis las personas que sufren enfermedades raras y sus familias son los grandes olvidados, como la gran mayoría de ciudadanos que precisan prestaciones de las administraciones y no tienen más medios que los que se generaron por su capacidad de trabajo o la de sus progenitores/tutores.
En estos tiempos en los que:
  • Se quitan medios para Investigación... por lo que no se investiga en estas patologías, para su prevención y tratamiento
  • Se restan medios económicos en Dependencia... por lo que estos pacientes -que en muchas ocasiones precisan atención las 24 horas del día, no pueden trabajar y necesitan cuidados constantes- y sus familias ven mermada su capacidad económica
  • Se restan medios en Sanidad... por lo que estos pacientes ven restringida, en ocasiones, su acceso a sus tratamientos médicos 
Por eso... no les olvidemos y ayudemos a que las administraciones públicas, esas que se sostienen con nuestros impuestos, no les borren directamente de sus carteras de necesidades sólo porque nadie sabe de ellos. 
Os invito a ver este vídeo... viene en inglés, cierto, pero es fácil de entender:




Ellos, los pacientes que sufren Enfermedades Raras, son pocos pero también existen... ¡No los olvidemos!
Y, por ahora, nada más.

lunes, 20 de febrero de 2012

VISIBILIDAD DE LOS CUIDADOS... TRABAJO EN EQUIPO


Hoy 20 febrero, es el cumple de CUIDANDO.ES. Ante todo, felicidades como espacio, y a sus responsables, Antonio Jesús y Serafín, les deseo lo mejor. Ellos ya se han hecho un hueco, merecidamente, sin duda alguna, en la BLOGOSFERA SANITARIA. Cuando hace unas semanas, ofertaron participar en estas 24h-24p de su segundo aniversario como blog, me lancé a ofrecer mi espacio, ofrecimiento que ellos aceptaron. Y yo se lo agradezco, una vez más...
El año pasado participé dando voz a los profesionales de enfermería, reivindicando su labor, que sé que para muchos ciudadanos es algo totalmente desconocido. Esta vez, en la entrada de este año, lo haré utilizando mi propia voz. Por más que rebusco en mi inspiración, muy magra en los últimos tiempos, no encuentro voz ajena que pueda decir todo lo que necesito en esta entrada. Serán mis reflexiones, en definitiva, sobre el trabajo en equipo en salud, eso sí, las plasmaré desde varias vertientes, las que hoy día más me preocupan.
Allá va.

TRABAJO EN EQUIPO:
Más un deseo que una realidad cotidiana. Cuando escuchas cómo se trabaja hoy día en cualquier centro asistencial sanitario, en cuanto escuchas a sus profesionales explicar cómo se desarrolla su labor día a día, se comprende rápido que el TRABAJO EN EQUIPO queda supeditado a la buena voluntad de los profesionales de cada servicio, de cada unidad, de cada centro de salud y no es un algo sobreentendido, que se dé por supuesto, que se eduque o se instruya en las escuelas y facultades... No, cuando te formas como profesional te enseñan a trabajar con otros, no te entrenan para llevar a cabo un trabajo en equipo tal como debería serlo en Salud, es decir: diferentes profesiones, varios profesionales, que supeditan el protagonismo de su labor en pro de un bien común que es la recuperación de la salud de nuestros pacientes o la atención a su salud o a su proceso de enfermedad, sea esta aguda o crónica, impulsados por objetivos comunes, con roles claros y definidos, con soluciones consensuadas y respeto mutuo a la labor desarrollada propia y ajena, con una planificación conjunta de programas, y con un liderazgo positivo por parte del profesional más capacitado. No, no enseñan esto (salvo en la teoría) ni te adiestran para trabajar así en las escuelas y facultades, por lo que trabajar en equipo será una habilidad que debe ser adquirida desde el mismo momento en que un profesional de la salud sale al ruedo asistencial bien sea hospitalario, de Primaria, de Especializada o de cualquier centro relacionado con la salud.

Muchos confunden trabajar juntos con trabajar en equipo. Es un error muy común, porque pasar visita juntos, compartir crónicos en consulta o hacer visitas a domicilio juntos, escuchar ciertas propuestas o plantear en común ciertas soluciones, no es trabajar en equipo. Ya traté el tema con anterioridad y afirmé en su día lo que hoy mantengo: trabajar en equipo es una cuestión de actitud, de buena voluntad por parte de los profesionales que deben conformar ese equipo multidisciplinar, y que requiere siempre dar valor al trabajo propio en la medida que se engrana con el de los demás profesionales. Y eso no es una generalidad en los  servicios asistenciales. En muchos se trabaja en equipo y funcionan bien, pero su labor no se ve apoyada o refrendada por el conjunto de la sanidad. Son islas asistenciales, en lo que a equipos se refiere. Y ya si nos vamos a los centros privados...

El trabajo en equipo debería ser enseñado/adiestrado/motivado/estimulado durante nuestro periodo de formación como profesionales de la salud en las universidades, en las escuelas profesionales, en los centros de formación... Enseñar y aprender a restar protagonismo de unos sobre otros. Debería ser la forma establecida de trabajar en todo centro asistencial, la herramienta imprescindible, necesaria que permita conseguir, así, que todos los eslabones de la cadena tiren en la misma dirección con un mismo objetivo. Un objetivo que, en ocasiones, perdemos de vista...

PACIENTE: 
Es este el objetivo de nuestra labor que nunca deberíamos perder de vista. En nuestro Equipo de Salud creo que deberíamos integrar un nuevo «eslabón» que a menudo se nos olvida y que en los últimos tiempos ha adquirido un protagonismo que muchos no se esperaban -yo entre ellos, la verdad-, otros sí y que otros muchos no han deseado jamás que apareciera: EL PACIENTE/CUIDADOR PRINCIPAL -incluyo a ambos, teniendo en cuenta los diferentes grados y capacidad de autonomía y decisión de cada paciente en según qué procesos de salud/enfermedad-.
Hasta hace relativamente poco se veía al PACIENTE (me referiré sólo a paciente, dando por supuesto que será el cuidador principal en ciertos procesos) como un ente pasivo, que recibía cuidados, tratamientos, terapias... con una capacidad limitada o nula de decidir -salvo la de aceptar o rechazar- porque su cultura sanitaria y científica era nula o escasa. Era una postura cómoda para muchos dado que el PACIENTE no cuestionaba apenas el criterio y la profesionalidad de los que conformaban el sistema asistencial.
Hoy día eso ya no es así en muchos casos. Aunque sigue predominando el modelo antiguo, cada día con más frecuencia, el paciente se vuelve un elemento activo en su salud/patología/proceso, que busca información por su cuenta, que desea conocer su afección, que valora y pide otras opiniones a la hora de aceptar un tratamiento, terapia o programa de cuidados. Las nuevas tecnologías han operado esta transformación en la actitud de los pacientes ante todo lo que afecta directa o indirectamente a su salud-enfermedad, transformación que los profesionales podemos aceptar mejor o peor, pero que debemos asumirla cuanto antes, porque ya no hay vuelta atrás. Los pacientes y usuarios ya no son un elemento pasivo en el desarrollo de nuestra labor que se deje curar o cuidar o tratar, sin más. Los pacientes buscan un hueco en las decisiones y lo reivindican con razones sobradas. Ellos mismos conforman a menudo grupos y asociaciones por enfermedades y procesos, no sólo en la calle sino en Internet, en el que intercambian experiencias e información, se ayudan unos a otros, se educan y forman entre ellos en cuidados y se asesoran en el acceso  a recursos de salud y asistenciales en su entorno.

Es conocido que el proporcionar formación, protagonismo y responsabilidad al paciente y a sus familiares  sobre la patología en cuestión -sobre todo en procesos crónicos- facilita la adhesión a los tratamientos y al plan de cuidados, consiguiendo que el control de ciertas patologías sea más exitoso y la calidad del vida del paciente mucho mejor; se ha visto en patologías crónicas como Diabetes, ERC, cardiopatías, cáncer... y es un objetivo buscado en los planes de cuidados o en la prevención de determinados procesos y patologías. Responsabilidad al ciudadano en su salud/enfermedad se ha decantado como un algo positivo y muy útil.
La cuestión, peliaguda ciertamente, es cómo se puede incorporar al paciente en el equipo de salud... Porque, ¿se debería incorporar al equipo, de forma individual o colectiva? No tengo la respuesta, la verdad, pero lo que sí sé es que los pacientes han salido de la esfera en que se encontraban, periférica, secundaria o pasiva, como se le quiera llamar, y han pasado a tener un papel importante y muy activo en la toma de decisiones en lo que a su salud y enfermedad respecta. Han tomado la iniciativa, incluso, en la adquisición de ciertos hábitos saludables y de educación para la salud (Proyecto Fresneda, como ejemplo más llamativo) en su comunidad. El PACIENTE EXPERTO -el calificativo es mío, si se me permite- aparece cada día con más frecuencia en nuestro entorno con más fuerza cada día y es algo que no debemos ignorar, más aún, debemos colaborar con ellos y sumarlos a nuestros proyectos de salud y de prevención-cuidado de determinados procesos.
Algo ha cambiado, eso está claro. Cuanto antes lo aceptemos, más rápido y mejor sabremos adaptarnos a lo que los pacientes y usuarios están demandando ya de nuestro trabajo. Nuestra forma tradicional de trabajar con los pacientes debe cambiar y adaptarse.

CRISIS:
Los recortes en Sanidad y ciertos servicios sociales como Dependencia y atención a Ancianos, a personas con necesidades especiales... son algo conocido por todos y resultan una solución de dudosa eficacia, que los profesionales de la salud critican de forma ferviente y constante. Hay más carga asistencial en hospitales y centros de salud, se trabaja más horas, se cobra menos, no se cubren las bajas y permisos... por lo que la carga asistencial se ve incrementada más aún.
Vemos en prensa que ciertos colectivos de profesionales de la salud protestan ante estos recortes y manifiestan su preocupación por lo que podrá suponer para la asistencia de los ciudadanos a muy corto plazo. Y tienen razón, sin duda alguna.
Pero en estas manifestaciones de profesionales a nivel institucional (colegios profesionales, sobre todo) vemos  poca unión entre colectivos... y eso a los ciudadanos es lo que les llega. No existe un equipo moral frente a la crisis de cara a la ciudadanía. Sólo individualismos. Flaco favor al espíritu de equipo que se desea estimular desde ciertos sectores asistenciales.
Sé que ese separatismo entre colectivos no es lo que de verdad predomina en el «tajo asistencial», si se me permite el coloquialismo. Médicos/as, enfermeros/as, auxiliares, celadores, farmacéuticos, trabajadores sociales... no piensan por separado ni se sienten separados del resto de sus compañeros y de otros colectivos ante el enorme problema que copa hoy nuestra sociedad por la escasez de recursos económicos. Pero lo que le llega a la gente de la calle es esa separación e individualismo de mensajes contra la crisis, de los que desean hacerse ver como únicas voces autorizadas frente a esta crisis. Por ello, y para finalizar, me permito alzar esta crítica contra estos mensajes oficiales individuales que tanto daño hacen a la idea de equipo de salud que muchos deseamos hacer valer, no sólo como idea o proyecto, sino como realidad cotidiana de trabajo. No es el momento de protagonismos. Los ciudadanos ya nos ven o nos verán en lo que valemos... que nadie estire el cuello demasiado.
Estoy convencida de que saldremos de esta crisis, pero lo haremos más pronto y mejor si lo hacemos juntos, trabajando juntos, afrontando juntos las carencias materiales y de personal que sufrimos en estos días y que nadie sabe cuánto va a durar, contando con la labor de todos los que conformamos el equipo de salud. Cada uno con lo que pueda hacer y en la medida de sus posibilidades. Todos somos importantes en el equipo de salud.

Y, por ahora, nada más.

lunes, 13 de febrero de 2012

Reflexiones: Manipulación de alimentos, una cuestión de ley.

Imágenes pertenecientes a AESAN
Hace poco leí la entrada de un blog que sigo con frecuencia (vinividivinvi) que, con el título de «Escrúpulos», la autora mostraba su malestar por la actitud de un camarero en un establecimiento público cuando le iba a servir su comida. Supongo que todos hemos podido comprobar/ver/sufrir actitudes similares y es por ello que he querido hacer una entrada sobre la manipulación correcta de los alimentos, algo que parece que a muchos se les olvida con harta frecuencia o, más triste aún, desconocen cuales son las pautas más básicas en su totalidad. Y recordemos que el desconocimiento de una norma o ley no exime de su cumplimiento.
Me voy a referir sólo a los establecimientos de hostelería, pero me gustaría indicar que la normativa hace referencia a todo establecimiento que trate con alimentos, sea de atención directa al público o no, todo ello en el marco de la Seguridad Alimentaria
  1. No perder la cadena de frío desde que se adquieran los alimentos hasta su cocinado en aquellos productos que precisen una temperatura baja para su correcta conservación. No volver a congelar los alimentos que se hayan descongelado.
  2. Evitar contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocinados. Almacenarlos en sitios distintos y diferenciados. Respetar fechas de consumo preferente y/o caducidad.
  3. Mantener escrupulosamente limpias todas las superficies de trabajo. Limpiarlas con productos desinfectantes que no dejen residuos en los alimentos.
  4. Lavar concienzudamente todo el menaje retirando restos que puedan no ser eliminados en el lavavajillas (todos hemos visto alguna vez tazas/vasos con restos de carmín de la o el usuario anterior)
  5. Utilizar agua potable en la preparación de los alimentos y en limpieza de superficies. Por razones obvias...
  6. Llevar a cabo HIGIENE PERSONAL ADECUADA: aseo personal, limpieza de uniforme, lavarse manos antes y después de manipular alimentos, proteger cortaduras o heridas en manos, utilizar guantes para manipular todo lo que se vaya a comer en crudo, recogerse cabello y utilizar gorros siempre que se cocine o prepare alimentos...
  7. No fumar ni comer mientras se manipula alimentos. No fumar en los locales.
  8. Lavarse las manos tras fumar, tras comer y tras utilizar el WC
  9. NO TOSER NI ESTORNUDAR sobre los alimentos... sé que parece obvio. Lavarse manos después de toser, estornudar o limpiarse la boca-nariz.
  10. Mantener cubos de basura bien cerrados, adaptados para abrir y cerrar con los pies (pedales) y almacenados lejos de las zonas de preparación. Lavarse bien las manos tras su manipulación.
  11. Consultar con su responsable todas las dudas al respecto. Cumplir la norma no es una actitud: es una obligación.
Esto es, de forma muy sintetizada, las pautas que los trabajadores de establecimientos hosteleros deben seguir a la hora de trabajar con alimentos y manipularlos y/o cocinarlos. Cada municipio/ayuntamiento velará por la seguridad alimentaria de su zona de influencia mediante inspecciones de Consumo rutinarias o derivadas de una denuncia o alerta en caso de toxiinfección alimentaria (1), inspecciones en las que se tomarán muestras de alimentos crudos y cocinados y de los trabajadores manipuladores de alimentos (exudado nasal y/o muestra de heces), se llevarán a cabo medidas provisionales y se buscará, en definitiva, el producto responsable de la infección.

En los establecimientos hosteleros conocen toda esta normativa, por supuesto. Pero creo que la falta de formación de los manipuladores habituales (cocineros/as, camareros/as...), dado que hoy día no es imprescindible título alguno o estudios profesionales para ejercer estos trabajos (aunque sí muy recomendable), es lo que lleva a que se cometan ciertas faltas que muchas veces sus responsables no ven como tal, pero cuando nosotros las observamos con los alimentos/productos que nos preparan sí nos impulsa a no repetir en ese local o a levantarnos e irnos sin consumir nada.

Espero haber aportado algo de luz sobre este tema que nos afecta a todos, sin duda alguna. Si queréis ampliar conocimientos, es decir...
PARA SABER MÁS:
Y, por ahora, nada más.
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(1) Toxiinfección Alimentaria o TIA (según Diccionario de Términos Médicos):
Toxiinfección producida por la ingestión de alimentos contaminados por microbios patógenos o sus toxinas. Las toxiinfecciones alimentarias suelen cursar con trastornos gastrointestinales, como dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos, y en ocasiones, fiebre.

jueves, 9 de febrero de 2012

Reflexiones: Publicidad: ambigüedad en las palabras.


Desde hace ya años, por fortuna, se va arraigando en la población la necesidad de adquirir hábitos saludables, por la convicción de que si uno adquiere hábitos sanos y destierra los más nocivos, mejorará su salud, reducirá el efecto de los factores de riesgo que facilitan la aparición de ciertas patologías y estará sano más tiempo. Se hace hincapie, por supuesto, en adquirir hábitos saludables en alimentación -con especial incidencia en la Dieta Mediterránea- y en practicar ejercicio físico de forma regular, fundamentalmente, adaptado a nuestras características físicas. Y es completamente cierto.
Todos estamos expuestos a los medios de comunicación y a la publicidad que en TV, radio, prensa, carteles... nos asedian a diario. En los productos de alimentación, sobre todo, se hace uso de una serie de mensajes que utilizan palabras como «sano», «saludable», «libre de...», «rico en...», «ayuda a reducir...», etc... que sólo busca un objetivo: que elijas ese alimento/producto entre otros muchos porque te llegue el mensaje que de es más beneficioso para tu salud que todos los demás de otras marcas.
A veces esa información pretende crear en el consumidor la idea de que si tomas ese alimento/producto obtendrás un beneficio para tu salud o reducirás ese parámetro de tu sangre que te obliga a llevar dieta de forma constante y a controlar tus ingestas.
Es indiscutible que tomar alimentos ricos en grasas vegetales de alta calidad y que huir de las grasas saturadas ayudan a controlar el colesterol de nuestra sangre, por ejemplo. Eso nos hace que empecemos a prestar especial atención al etiquetado de esos alimentos/productos y aunque prestamos atención al porcentaje de las grasas saturadas, se nos pasa por alto muchas veces determinar la presencia o cantidad excesiva de otros como las grasas hidrogenadas -Grasas Trans muy perjudiciales para nuestra salud: aumenta colesterol y facilita desarrollo de diabetes tipo 2- o azúcares no tan conocidos como fructosa, dextrosa... El hecho de que no prestemos atención a estos componentes es fruto, más que nada, del desconocimiento.
  • Se nos dice: alimento sin azúcar... pero debemos fijarnos si de verdad utiliza otros edulcorantes perjudiciales o en su composición presenta ciertas grasas nocivas.
  • Se nos dice: la mitad de grasa o bajo en grasa... pero puede tener excesiva cantidad de azúcares: fructosa, dextrosa... Y todo exceso de azúcar en el organismo es susceptible de ser almacenado en forma de grasa.
  • Otras veces se incluyen conceptos que la mayor parte de los consumidores no saben qué significan pero que en su forma de presentarlos les proporcionan un cierto valor científico que nos invita a creer en sus propiedades: omega 3, ácidos grasos insaturados, hidratos de carbono de liberación lenta, esteroles... Otras veces afirman que tal organismo o universidad avalan sus cualidades mediante estudios que no siempre son del todo claros.
  • O se nos da una información no del todo completa, pero que consigue que el mensaje central llegue y compres, como ocurre con los productos «para reducir el colesterol», una de las grandes preocupaciones de la población adulta de cierta edad. El colesterol se ingiere, claro que sí, pero también se sintetiza -fabrica- en el interior de nuestro cuerpo. Aunque el colesterol lo eliminemos-reduzcamos considerablemente de la dieta, hay cierta hipercolesterolemias que son debidas no a la ingesta, sino a la excesiva síntesis en nuestro organismo. Los productos que reducen la absorción del colesterol no impedirán que se siga fabricando en nuestro cuerpo, por lo tanto en ciertos casos no será tan útil como prometen. Aparte, en algunos casos, en los spot de TV pasan en carteles minúsculos y a una velocidad del rayo, indicaciones como que «ese producto hace efecto asociado a una dieta baja en grasas y asociado a ejercicio físico practicado de forma regular...», carteles que muchos no ven.
  • Otras veces, en ciertos productos infantiles, han hecho creer, por ejemplo, que tomar determinado cacao puede ayudar a sustituir la ingesta de una toma de fruta fresca o que el alto contenido en calcio de ese alimento suple la toma de otros productos como la leche... Esa información es incorrecta y en algunos casos el producto en cuestión es un alimento con un contenido en grasa no del todo adecuado por excesivo. O que un zumito de 100 ml recoja la mitad de las necesidades de frutas y vegetales frescos del día. O zumos hechos con naranjas especiales...
  • También, abusan en determinados casos del concepto «productos naturales» o «grasas vegetales» que en sí mismas no dicen nada y producen cierto equívoco al considerar lo que nos ofertan como de una calidad superior que quizá no tienen. Grasa vegetal es por ejemplo, el aceite de coco, de dudosa capacidad cardiosaludable.

Hay ciertos estudios que corroboran que la publicidad ayuda a consumir ciertos productos, sobre todo entre la población infantil y adolescente. Pero nosotros, los adultos, en nuestro afán -siempre justificado- de llevar una dieta sana y variable, que evite productos potencialmente nocivos, podemos dejarnos llevar por ciertos mensajes no del todo ciertos, ambiguos o que dan a algunos alimentos unas propiedades saludables que  no lo son tanto o que no tienen en absoluto.

Esto, por tanto, requiere de un cierto esfuerzo añadido por nuestra parte, el adquirir conocimientos dirigidos a conocer qué significan en realidad esos conceptos ambiguos que buscan dar una información que empuje a nuestra voluntad a adquirir esos alimentos/productos. Leer las etiquetas y saber qué dicen es por tanto fundamental. Los organismos reguladores, por su parte, ya se ocupan de evitar esa publicidad engañosa, pero en algunos casos son demasiado lentos.
Con esta entrada no quiero decir que lo que aseguran los publicistas de ciertos productos sea mentira, lo que quiero decir es que no siempre es verdad o que es una verdad manipulada. Las sentencias que se han producido en este sentido con respecto a ciertos productos alimentarios con publicidad engañosa dan razón de ello. Os invito a tener cuidado, leer las etiquetas con atención y rechazar lo que no tengáis muy claro. El consumidor debe ser un elemento activo y crítico del consumo, no un sujeto pasivo que se deja llevar sin pensar.

PARA SABER MÁS: 
Y, por ahora, nada más

    sábado, 4 de febrero de 2012

    4 Febrero, DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER


    Nuevamente escribo una entrada referente al DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER, tal como hice el año pasado. Pero, este año quizá para mí, si me lo permiten, miraré esta enfermedad con ojos diferentes. Ya el cáncer había afectado a personas de mi familia con anterioridad, pero este año la afectada fue mi madre. Se lo diagnosticaron casi, casi sobre la marcha... actuaron con rapidez y hoy día ya está curada.
    Eso es lo que quería decir en este nuevo día.
    El cáncer se cura, claro que se cura: si se cuida uno y se vigila con preiodicidad (citologías vaginales, mamografía, screening de cáncer colorrectal, screening de cáncer de próstata...) se consigue hacer un diagnóstico precoz y un tratamiento temprano que ayuda a que esta enfermedad se cure.
    Pero, además de que se puede CURAR, el CÁNCER se puede PREVENIR.
    Nuestros hábitos de vida y nuestra forma de vivir el día a día ayudan a disminuir los factores de riesgo del cáncer al mínimo:
    • Dieta sana, sin excesos de grasas animales, con abundante verduras, frutas, vegetales frescos, fibra... 
    • Reducir sobrepeso y evitar obesidad
    • Ejercicio físico adaptado a nuestras condiciones físicas practicado de forma regular
    • Evitar/abandonar TABACO, ALCOHOL Y OTRAS DROGAS
    • Evitar sobre-exposición al sol y protegerse la piel con cremas de factor de protección alto
    Veamos esta Prevención como algo que afecta a todas las esferas de nuestra vida, como dice la Asociación Española contra el Cáncer, como motivo de este evento:







     “Por un Enfoque Integral. 
    Prevención y tratamiento multidisciplinar”





    Qué significa: que es necesario abordar esta enfermedad desde todos los aspectos posibles de la persona, biológico, psicológico y social y que la prevención y tratamiento sean afrontados por diferentes disciplinas-profesionales que pueden conformar el equipo de salud. Tal como la AECC afirma:

    «El cáncer es una enfermedad que afecta íntegramente al individuo; en su salud física, en su ámbito social, en su aspecto emocional y psicológico, en su rol familiar, laboral, etc. Esto ocurre desde el momento de la aparición de los primeros síntomas, durante todo el proceso, incluso podríamos decir que antes de que la enfermedad se declare, cuando nos enfrentamos a las campañas de prevención o a las de cribado. No solo se ve afectada la persona que padece la enfermedad, sino que todo su entorno familiar la sufre con él.»

    Con la idea de que el cáncer es una enfermedad que se puede prevenir, que se puede curar... -aunque demasiadas veces muchas personas pierden esta dura batalla contra la enfermedad-, me despido.
    Y, por ahora, nada más.

    PARA SABER MÁS: