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viernes, 25 de mayo de 2012

Reflexiones: En las Escuelas de Enfermería, los mejores


Estudiar Enfermería, lo he dicho muchas veces, es casi siempre una cuestión de vocación. En mi experiencia, no comprendo que se pueda llevar a cabo esta difícil, complicada, sacrificada, dura..., pero gratificante, estimulante, humana y hermosa profesión, si no se ve uno impelido por una vocación que a veces, lo he sufrido en mis carnes, debe ser a prueba de bombas.
Los profesores y profesoras que nos forman en las universidades suelen y pueden ser profesionales procedentes de diversas carreras: Antropología, Farmacología, Medicina, Psicología... y, por supuesto, Enfermería; en la Complutense, donde yo estudié, nos decían que la formación nos la debían proporcionar los mejores en cada materia, para que nuestro cuerpo de conocimientos fuera lo más completo posible. Muchos de mis profesores y profesoras eran enfermeros, pero también médicos, médicos convencidos del importante papel de la Enfermería en el equipo de salud -en mis tiempos ya nos formaban en ese bonito y casi utópico concepto-. Nos inyectaban -valga el término- una ilusión por nuestro trabajo, por ir más allá, por no conformarnos con los límites que nos imponían en la calle, que era fascinante. Estimulaban nuestra capacidad de pensar, investigar, razonar, cuestionar, imaginar... En fin, eran médicos y médicas que valoraban la enfermería en lo que era en esos tiempos, siendo casi un poco visionarios de lo que la Enfermería ha llegado a ser hoy... y lo que le queda por lograr. 
Bien...
Hace unas fechas he recibido, por dos vías completamente distintas, varios comentarios de dos estudiantes de enfermería de dos escuelas pertenecientes a universidades de ciudades ubicadas en puntos opuestos de la Península.
Pero ambos me comentaron lo mismo: 
Ciertos profesores de sus escuelas, en ambos casos médicos/as, en clase, impartiendo materias como Farmacología o Anatomía, se permiten el lujo de menospreciar en clase la labor enfermera en cuestiones como la prescripción, las especialidades o los diagnósticos de enfermería.
Y ustedes se pueden preguntar: «Sólo son dos ¿y qué?»
Cierto, sólo son dos... que yo tenga noticia, pero eso me hace imaginar-deducir que pueden ser muchos más en otras muchas universidades. Y cada uno forma-enseña a unos 100-200 alumnos cada promoción.
Además, me podréis objetar y con razón: «¡Pero es que existe libertad de cátedra!» Cierto, cierto y a estas alturas no la voy a poner en cuestión, por supuesto que no. Existe libertad de cátedra pero las diferentes escuelas deberían incluir en los programas para elegir/examinar a sus docentes que estos controlen correctamente los aspectos necesarios para la labor enfermera. ¿Lo hacen hoy día? La verdad es que no lo sé..., pero si no lo hacen deberían planteárselo.
Estoy de acuerdo con el estímulo a un pensamiento crítico, a estimular la autocrítica dentro de la Enfermería... Quizá nos iría mejor si nos analizáramos con más frecuencia con un espíritu edificante. Pero creo que no todas las formas de crítica valen: el menosprecio no es nada edificante.
Cierto que la formación multidisciplinar promete una formación completa, proporcionada por los profesionales más duchos en cada materia. Sí, claro que sí. Pero, y estos alumnos me hicieron prestar especial atención a este punto, si estos profesionales no están de acuerdo con estas cuestiones de la profesión enfermera -prescripción, diagnósticos, especialidades... o lo que sea-, quizá no son los mejores para formar enfermeros. Además, los médicos saben de Medicina y quizá no pueden enseñar o no están capacitados para enseñar de forma adecuada cómo recopilar datos para llevar a cabo una labor enfermera, dado que los médicos tratan y los profesionales de enfermería cuidan, ellos funcionan con diagnosticos y tratamientos médicos y nosotros funcionamos por planes de cuidados, más allá de la patología de base que sufra un paciente... o más allá de si el sujeto está sano o de si estando enfermo su enfermedad se cura o no, es terminal o no.
Respeto la libertad de cátedra... pero no respeto esa libertad cuando va dirigida a minar la capacidad de enfermería en sus medios de proporcionar cuidados de forma científica o empírica y desde su formación más básica en las escuelas. 
Y esa es mi opinión.
Por ello, dado que la Enfermería ya es un Grado, creo que la formación de los enfermeros en ciertas materias debería ser proporcionada por enfermeros... los mejores enfermeros. Y no por médicos, dado que ellos aplican su ciencia a niveles distintos a los de Enfermería... niveles que no cumplen las expectativas de Enfermería y que en ciertos casos, pueden quedarse cortos. Pero eso sí, la formación deben proporcionarla los mejores, aquellos profesionales con experiencia que tengan algo que aportar y que sean docentes, es decir, que aporten un magnífico bagaje de conocimientos, sí, pero que, además, estimulen en sus alumnos la necesidad de saber, de ir más allá, de hacerse preguntas, de picar la curiosidad... Un enfermero recién salido de la carrera no suele cumplir con todos esos requisitos. La mediocridad de los docentes, sean del estamento que sea, conlleva una formación mediocre, muy lejos de esa excelencia que muchas escuelas suspiran tanto por lograr.

Y finalizo reafirmando esta idea: en la Universidad, en la Escuelas de Enfermería, deben formar los mejores profesionales, los mejores docentes. Hoy día llegar a la universidad y costearse la carrera es una realidad cada vez más complicada para casi todos, dados los tiempos que vivimos de recortes brutales en partidas para Educación y Universidades. Por ello, cuando uno, por fin, logra entrar en la universidad se merece lo mejor. Lo mejor. Y lo mejor no es un docente que echa pestes de ciertos aspectos de la labor enfermera... por mucho conocimiento en la materia que tenga.

Esta es mi opinión.
Y, por ahora, nada más.

DEDICADO A MARÍA

14 comentarios:

Lola Montalvo dijo...

Demasiado a menudo leemos/escuchamos comentarios con intención de hacer daño que, dirigidos contra Enfermería, nos hacen saber que somos unos «acomplejados» -supongo que porque lo que esto afirman consideran que nuestra jerarquía es inferior..., pero no olviden que los médicos no son nuestros jefes-, «médicos frustrados» -en mi época de estudiante, entrar en la EUE suponía una nota más alta que la que se pedía para Medicina-, «enfermesas» que no tenemos estímulo alguno para llevar a cabo la labor que se espera de nosotros... -yo conocí muchos adjuntos médicoscamas y médicosTV, por razones obvias-, que necesitamos constantemente reivindicar nuestra vocación porque necesitamos recordar constantemente por qué estudiamos enfermería... ¡en fin! En algunos casos, puede que sea cierto, no digo que no; llevo muchos años en esta profesión y es cierto que me he encontrado de todo. En Enfermería, desarrollando su labor enfermera, no todos los que están deberían seguir estando, cierto. Pero eso es precisamente algo que se debe estimular desde la Escuela de Enfermería, el gusto y satisfacción por esta profesión, para que los que no se vean en ella abandonen o se lo replanteen; y muchos médicos que hoy son docentes en Escuelas de Enfermería, por lo menos dos de ellos, no están preparados para proporcionar esa inyección de conciencia enfermera que tanto esperan recibir los que llegaron a la Escuela con vocación.

L dijo...

Que buena entrada Lola. Es cierto, yo tenía un profesor de anatomía que constantemente menospreciaba nuestra capacidad.Nos daba mucha rabia.
Por cierto , hoy he ido a mi ultimo dia de practicas de la carrera. Después de tres años, me siento muy satisfecha,contenta pero a la vez siento un gran vacio porque como esta el panorama pienso: y ahora que?

Patricia Gallardo. dijo...

Totalmente de acuerdo.

Lola Montalvo dijo...

L
Gracias por tu comentario.
Me alegro de que ya estés terminando. Entiendo tu temor y espero que todo esto que estamos sufriendo cambien pronto. La sanidad española siempre ha sido una de las mejores y si lo ha conseguido ha sido por sus profesionales.
Te deseo lo mejor, te deseo la mejor de las suertes.
Un abrazo

Lola Montalvo dijo...

PATRICIA: muchas gracias y un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Lola, me parece real y oportuno tu comentario. La realidad de la vida enfermera se debe a la formaciòn y socializaciòn del estudiante en su periodo de crecimiento profesional. Acceder a un medio supeditado en el que los referentes construyan una imagen de dependencia a la disciplina médica permite que el poder se consolide en esa clase A. Se debe elegir bien el cuerpo docente y la lucha por la igualdad de oportunidades de acceso a la seguridad y cuidado del paciente debe ser nuestro sino dejando atrás las tareas interdependientes sin darles la importancia mínima, que es la que tiene. Quizás el verdadero problema está en que nos tienen miedo...nuestra labor de gestiòn y reproducciòn de medios adecuados para el cuidado del paciente nos hacen diferentes y eso no gusta, es creatividad y para ello se necesita talento. Aspectos importantes en un momento de crisis...pobres superiores...el humilde será más poderoso ante el cliente, se verá. Gracias por tu ser Lola, me ha hecho reflexionar!!!

ErrEleO dijo...

Gran post, Lola. Me ha gustado!!

Serafín dijo...

Un gran post Lola! Debería ser leído por más de una persona. Al final todo se integra en un concepto, Responsabilidad. Si todos en nuestro puesto fuéramos un poco responsables, situaciones como las que nos describes no pasarían.
Sigamos trabajando!
Un placer leerte como siempre!

james dijo...

buen post lola sabes.., acá en México

teníamos un profesor que era medico
y nos daba clases y menospreciaba a todos los enfermeros y enfermeras,

se nos hacia nudo la garganta de tan humillantes palabras con que se expresaba de enfermería...

al final la directora lo despidió,

lo sigo viendo en la calle cuando me lo topo y me da una rabia...

ahora enfermería se ve muy muy abajo de lo que es ser un medico los médicos se sienten la gran cosa

y hacen a enfermería como los que no hacen nada que no entienden para que existe esa profecion,

ay algunos que si valoran la profecion de enfermería pero la mayoría no,

lo que he notado atra vez de mi experiencia como enfermero es que aveces un enfermero sabe mas que un doctor.

pienso que los medicos estan sobre valorados.

es mas dificil para un hombre enfermero estar en esta profecion deberías abrir un tema sobre los hombres en enfermeria....

Lola Montalvo dijo...

ERRELEO: muchísimas gracias. Un abrazo

Lola Montalvo dijo...

SERAFÍN: gracias por tu ayuda y por darme tu apoyo y tu opinión. Besos miles

Lola Montalvo dijo...

JAMES: Gracias por tu comentario. Decirte que en España, la verdad no creo que se discrimine mucho a los hombres por ser enfermeras, ya no creo que suceda. Cada profesional tiene sus conocimientos que cobran verdadera vida cuando se complementan con otros profesionales en el equipo de salud. Engrandecidos hay en todos los sitios y lo que cuento en esta entrada está basado en una realidad que todos los días nos golpea de pleno. Trabajemos para mejorarlo.
Un abrazo y gracias.

Julieta dijo...

Un saludo desde Puerto Rico. Encontre casualmente este blog, navegando, valga la rebundancia. Me parecio muy interesante y me ha hecho reflexionar. Soy egresada de un grado de enfermeria asocaida y estoy cursando el grado de generalista. Tengo que admitir que dentro de los cursos que se me ofrecieron, ahora no entiendo la razon de que se enfocaban mas en el aspect fisiopatologico, pero en cuando al aspecto de enfermeria, NO habia nada. La clase se basaba todo en patologia, pruebas, asistencia interdisciplinaria, pero asistencia de enfermeria era nula. Hace unos meses percate ese craso error y como estoy completamente enamorada de mi profesion y totalmente comprometida con la profesion, hago estudios independientes para poder tener esa parte tan esencial que me falto cuando era estudiante y aun sigo estudiando. Que bueno que traes este problema. A veces quiero que esto se expanda y se haga sentir nuestro pesar, pero como bien dijiste, tienen que estar los mejores enfermeros dando clases. Un saludo! :D y que bueno que no soy la unica que asi lo percibe.

Lola Montalvo dijo...

JULIETA,disculpame por no contestar antes, pero estos días no me conectado al ordenador...
Es lamentable que estudiemos y nos formemos para titulaciones relativas o pertenecientes a enfemrería y los que lo imparten no tengan ni idea de nuestra labor.Eso sí, a la hora d ecorbrar cobran muy bien su salario perteneciente e formación de enfermería.
Es hora ya de que reivindiquemos nuestra formación de, por y para Enfemreras y los demás cuerpos de conocimieento se formen a ellos mismos. Enfemrería necesita profesores y docentes que sepan de lo que se habla y está claro que en nuestra universidades eso no es así. Los cuidados en enfemrería es algo dmeasiado complejo que alguno no llegan a entender y no están capacitados para formar.
Besos miles y muchas gracias por tus palabras. Espero que visites este espacio más a menudo!

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