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martes, 25 de octubre de 2011

Memoria de mi enfermera XXXIV: Mi capacidad individual... ¡Ponte en mi lugar!


Te propongo un juego.
Te propongo que te pongas en mi lugar. Da igual mi nombre, mi edad o mi sexo.
Atrévete...
Cierra los ojos e imagina que no puedes ver... camina por tu casa. Seguro que si no recuerdas bien todos los obstáculos te tropezarás... y abrirás los ojos; seguro que sonreirás aliviado. Tápate los oídos y pon la televisión o asómate al balcón y mira cómo cae la lluvia o ladra aquél perro. Sí, da la sensación de que tienes la cabeza bajo el agua, pero en cuanto retiras las manos de tus orejas el sonido vuelve a dar luz a tu entorno.
Prueba ahora a sentarte en una silla e imagina que no te funcionan las piernas o que tampoco te funcionan los brazos. Imagina una calle llena de altos bordillos y calcula cómo podrías subir a la acera con la ayuda de unos bastones.
Hazte a la idea ahora de que, en lugar de que tu cociente intelectual haya sido el que te ha permitido llegar donde lo has hecho a la misma velocidad que lo has logrado, hubieras sido más lento, los conocimientos tuvieran más dificultad para iluminar tu intelecto... 
Imagina y ponte en mi lugar.
Si eres capaz de ponerte en mi lugar quizá seas capaz de entender lo que sufro todos los días. Pero cerrando los ojos o tapándote los oídos no podrás comprender la incomprensión, el rechazo ,incluso, que sufro desde que tengo memoria, los obstáculos que he tenido que salvar en esta vida para llegar a donde estoy hoy.
Recuerdo, cuando era muy pequeñito a mis padres llorando porque era más lento, porque no caminaba como los demás o a la misma edad; cuando entendieron que no escucharía sus nanas al mecerme para dormir o cuando no fijaba mis ojos en sus manos cuando me hacían los lobitos... Imagínate a ellos, su dolor, su angustia y su inquietud cuando conocieron por fin por qué yo era distinto. Mi sufrimiento y mi padecer cuando algún niño no quería jugar conmigo en el parque o sentarse a mi lado en el cole...
Pero, ¿sabes? no quiero que veas sólo lo que no soy capaz de ver, oír, caminar o entender, no. No quiero que veas sólo lo que he tenido que trabajar y esforzarme para llegar a lo que hoy soy y tú ves. 
Lo que realmente quiero es que veas, que observes todo lo que soy capaz de hacer. Lo bien que me apaño para poder caminar sólo por la calle con la única ayuda de un bastón o un perro guía. O cómo soy capaz de leer un texto tan rápido como tú sólo con mis dedos en un formato de Braille.  O lo bien que me muevo por la ciudad con mi silla de ruedas... incluso juego al baloncesto y al fútbol. O como, aún teniendo una trisomía 21, he sacado mis estudios, vivo con mi amigo Dani y tengo un trabajo que me encanta y en el que me valoran, me aprecian.
Sólo quiero que veas todo lo que soy capaz de conseguir. Con mi esfuerzo, sí, y la ayuda de mi familia. Con la ayuda de todos. Y también quiero que no olvides lo mucho que soy capaz de aportar a esta sociedad. Necesito tu ayuda y la de todos, cierto, pero a cambio soy capaz de aportar tantas cosas y tan variadas que nadie aún ha podido dibujar mis límites... ni los de nadie que tenga un discapacidad.
Te propongo este juego, sí.
Ponte en mi lugar.

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Discapacidad es un término muy amplio que, como todo en esta vida, limita en exceso lo que esconde detrás, las personas que hay detrás. En la web de COMCENFECYL, encontramos esta definición de discapacidad:

«Una discapacidad es "toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma y dentro del margen que se considera normal para un ser humano".
La discapacidad se caracteriza por excesos o insuficiencias en el desempeño y comportamiento en una normal actividad rutinaria, los cuales pueden ser temporales o permanentes, reversibles o irreversibles y progresivos o regresivos. Las discapacidades pueden surgir como consecuencia directa de la deficiencia o como una respuesta del propio individuo, sobre todo la psicológica, a deficiencias físicas, sensoriales o de otro tipo. La discapacidad representa la objetivación de una deficiencia y, en cuanto tal, refleja alteraciones a nivel de la persona.
Según la CIF (2001) discapacidad “ son las consecuencias de las deficiencias desde el punto de vista del rendimiento funcional y de la actividad del individuo”, es decir engloba las deficiencias, limitaciones en la actividad y las restricciones en la participación social.»

En este sentido, debemos comprender que no existe un tipo concreto de discapacidad, que hay tantos tipos como deficiencias físicas, psicológicas o sociales que sufra cada persona. Es un concepto distinto a minusvalía, que es el reflejo o manifestación social de cada discapacidad y que impide a la persona el desarrollo de un rol social, un rol esperado en base a su edad, sexo, factores sociales y culturales.
Como resumen, obtenido también de la web indicada más arriba, 

DEFICIENCIA = TRASTORNO A NIVEL DE ÓRGANO
DISCAPACIDAD = TRASTORNO A NIVEL DE PERSONA
MINUSVALÍA = TRASTORNO A NIVEL DE SOCIEDAD

Supongo que esto, que sólo es teoría y en algunos aspectos un poco espesa o farragosa, puede alejar del que es mi propoósito en esta entrada: que entendamos que tras cada deficiencia-discapacidad-minusvalía hay una persona que lucha a diario con una desventaja que muchos de nostros no tenemos y que por ello, su esfuerzo es mucho mayor que el de la mayoría de nosotros para llevar una vida normal, una vida completa.

Así, poniéndonos en su lugar entenderemos muchas cosas... es un ejercicio mental que produce buenos frutos porque, al comprender lo mucho que se esfuerzan cada día, ayudaremos a hacerles un hueco en nuestra sociedad, ésa que ha llegado a un punto tan ridículo y vacío, que sólo acepta sin reparos a los que considera perfectos y sin mácula. Con una buena dosis de empatía conseguiremos que todas las personas que sufran una discapacidad completen nuestra vida, proque sólo en la diferencia, en la diversidad, una sociedad está completa y sus resultados, sus conquistas son auténticamente un éxito de todos.
Creo que una sociedad que integra logros obtenidos por todo tipo de personas, que fomente la diversidad, es una sociedad rica y excepcional. Luchemos juntos por ello.

Para saber más:
Hay muchísimas más, pero para tomar contacto con el problema y sus soluciones, creo que estas son suficientes. Las he seleccionado por un criterio tan poco científico como su acceso en los buscasdores en Internet.

Y, por ahora, nada más.

martes, 18 de octubre de 2011

Reflexiones: ¿La sal de la vida? o La salud... con menos sal.


La Agencia de Seguridad Alimentaria y Salud (AESAN), dependiente del Ministerio de Salud, ha puesto en marcha un programa interesante PLAN CUÍDATE+, dentro de la Estrategia Naos: "Come sano y muévete". Por medio de una web insta a la población en general y joven en particular, a adoptar una serie de hábitos saludables, sobre todo a reducir el consumo de sal en su dieta, con el lema —SAL=+SALUD, críptico mensaje que busca, quizá, enlazar más fácilmente con la población más joven.
La web dice en su portada:

«Mucha gente no es consciente de la sal que se ingiere en las comidas: según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), ingerimos 10 gramos de sal al día, cuando lo recomendable es un máximo de 5 gramos. 
Por eso, AESAN ha puesto en marcha el PLAN CUÍDATE +, al que esperamos que te sumes para disfrutar de sus beneficios.»

La sal es imprescindible para el buen funcionamiento de nuestro organismo, cierto. Nosotros solemos ingerirlo en forma de cloruro de sodio. El sodio es un ión fundamental para mantener el nivel de líquidos intra y extracelular óptimo en nuestro cuerpo y está escrupulosamente regulado por un complejo sistema de hormonas para que no sobre ni falte, para que se excrete el exceso y se reabsorba al máximo cuando está escaso en nuestra dieta. Con ese sodio se encuentra asociado el agua, de tal forma que si tenemos poco sodio en nuestro cuerpo, perdemos agua y, al revés, si tenemos un exceso de sodio, tendremos también un exceso de líquido en nuestro organismo. Es una explicación harto simple, cierto, pero creo que sirve para que se comprenda la importancia de la sal/sodio en nuestra dieta.
¿Cuál es la cantidad de sal que debemos ingerir para que no sobre ni falte sodio en nuestro cuerpo? Pues lo cierto es que con la cantidad que aportan los alimentos en su composición en una dieta saludable y variada es suficiente, es decir, no tendríamos que añadir sal a las comidas para conseguir un aporte adecuado... entonces, se preguntarán, ¿por qué se añade sal a nuestros alimentos? Pues por costumbre, para realzar el sabor de algunos, para conservarlos...
¿Qué peligros tiene la sal para nuestra salud?
A grandes rasgos, el exceso de sal en la dieta produce una retención mantenida de líquidos en el cuerpo y un fracaso del sistema fisiológico de regulación de sodio de nuestro cuerpo, lo que puede facilitar el desarrollo de Hipertensión Arterial (HTA), cardiopatías y patologías renales crónicas, dado que es el riñón el encargado fundamental de la regulación interna del metabolismo del sodio/sal y un exceso le "exprime" y le daña.
¿Cuánta sal podemos tomar al día?
No debemos añadir sal a nuestras comidas, pero ya que la añadimos a nuestros alimentos, no debemos exceder al día los 5 gr., cálculo en el que debemos sumar la sal que ya de por sí contienen los alimentos. Por ello, debemos prestar especial atención a la etiqueta de composición de los alimentos que compramos y, sobre todo, la de aquéllos alimentos precocinados en los que la presencia de sal suele ser elevada.
En muchos restaurantes y establecimientos que sirven comidas ya se ha tomado la opción de preparar sus platos con poca o ninguna sal; quizá en algunos sitios sus platos nos resulten sosos... y ello se debe a que han aceptado ciertas recomendaciones que animan a evitar un consumo excesivo de sal, para que sus platos puedan considerarse saludables.
Lo ideal: retirar los saleros de las mesas -es decir, no añadir más sal- y cocinar con poca sal.
La web incluye una curiosa aplicación que facilita conocer la cantidad de sal oculta que contienen los alimentos, tanto en los productos frescos como los que ya están preparados como el pan, mantequillas o bollería, por poner algunos ejemplos.
Para mí, lo fundamental de esta web es que ayuda a los usuarios a tomar decisiones por sí mismos, a tomar las riendas de su propio cuidado y que anima a tomar voluntariamente la decisión de llevar una dieta variada y saludable, poniendo en su mano las herramientas más o menos útiles para que conozcan la composición de los alimentos en sal.
Os animo a visitar esta web. Si no os apuntáis ni os llama seguir sus twits, yo os invito a desear cuidaros de una forma tan sencilla como no añadir sal a vuestros alimentos y a cuidar la ingesta de alimentos precocinados. Os invito a hacer ejercicio de forma regular, a evitar/reducir sobrepeso y a llevar una alimentación saludable en el marco de la dieta mediterránea... os animo a desear cuidaros y a desear estar bien mucho tiempo.

Y, por ahora, nada más. Cuidaos, por favor...
editado 27 marzo 2017

lunes, 10 de octubre de 2011

10 octubre 2011: DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL

La OMS dice en su web con respecto a este Día Mundial de la Salud Mental,

El Día Mundial de la Salud Mental tiene por objeto sensibilizar a la población acerca de los problemas de salud mental. Su celebración contribuye a fomentar un debate más abierto sobre los trastornos mentales y a promover la inversión en servicios de prevención, sensibilización y tratamiento. La falta de tratamiento de los trastornos mentales y neurológicos, y de los relacionados con el consumo de sustancias es enorme, en especial en los países con recursos escasos.

El lema de este año es “Invirtamos en salud mental”. Los recursos económicos y humanos que se asignan a la salud mental son insuficientes, en especial en los países con recursos escasos. La mayoría de los países de ingresos bajos y medios dedican menos del dos por ciento de su presupuesto sanitario a la salud mental.
Muchos países cuentan con menos de un especialista en salud mental por cada millón de habitantes. Es más, una parte considerable de esos limitados recursos va a parar a los grandes hospitales psiquiátricos y no llega a los servicios que prestan la comunidad y los centros de atención primaria de salud.
Hay que aumentar la inversión en salud mental y dirigir los recursos disponibles hacia servicios más eficaces y humanitarios.


Creo que son buenas palabras, más aún teniendo en cuenta que las personas con enfermedades mentales suelen ser de las grandes olvidadas en nuestra sociedad. El desconocimiento sobre estas patologías, las ideas preconcebidas -que llevan a alejar socialmente a estas personas-, la falta de recursos, la prensa sensacionalista... son los responsables de un cierto rechazo social que sufren estos pacientes en primera persona y, por supuesto, sus familiares y allegados.
Os remito a una de las entradas que dediqué al tema de las Enfermedades Mentales, entrada que pretendía proporcionar las bases de este conocimiento, la única herramienta que puede llevar a entender y respetar a estos enfermos, a imaginarse su situación y a entender sus necesidades.
En esta época de crisis -sí, la palabrita otra vez-, en la que muchas comunidades están realizando drásticos recortes en sanidad, es fácil comprender que uno de los colectivos que se podrían ver más desamparados es el de los enfermos mentales. Siempre he defendido -y seguiré haciéndolo- la necesidad de una sanidad pública gratuita y universal. No es este el foro en el que voy a hacer reivindicaciones sobre qué es lo que de verdad deberían recortar nuestros políticos, pero sí diré una vez más que nuestra sanidad, la española, es una de las mejores del mundo, que existen recursos pero que están mal utilizados y que no se debe llevar a cabo ningún recorte que limite el derecho a una asistencia sanitaria de calidad a todos los niveles.

Y, por ahora, nada más.

viernes, 7 de octubre de 2011

DICCIONARIO DE TÉRMINOS MÉDICOS


La Real Academia Nacional de Medicina, a través de la Editorial Médica Panamericana, ha publicado un nuevo DICCIONARIO DE TÉRMINOS MÉDICOS (2011)

La novedad de este completísimo Diccionario de Términos Médicos es que se ha realizado en español, es decir, no es una traducción de otros diccionarios confeccionados en otros países, que después se ha traducido. Ello ha permitido que se recojan en sus entradas todas las acepciones particulares y/o coloquiales y locales de cada palabra, de cada término; así, se incluyen acepciones de países hispanohablantes y regionales españolas. Además, cada palabra, cada término en español, viene acompañado al inicio con su traducción al inglés, para que pueda ser perfectamente localizada en la bibliografía anglosajona o traducida. Igualmente, incluye el término en otras lenguas y su pronunciación aproximada y, cuando se trata de patologías, su clasificación CIE y/o su clasificación en otras nomenclaturas y escalas.
Al mismo tiempo incluye en cada entrada sinónimos de cada término, si los tuviera, y observaciones que pretende llamarnos la atención a la hora de interpretar dicha palabra. Nos llama también la atención sobre homónimos y sobre aquéllos términos no utilizados, relacionados con la acepción principal y que aparecen tachados.
También nos enlaza, mediante flechas, a buscar términos relacionados con el término en cuestión, para facilitarnos, de esta forma, interpretar cada palabra en su contexto y nos muestra las equivalencias, en caso de las hubiera.

Foto versión electrónica

Esta versión impresa del Diccionario de Términos Médicos en formato papel, un libro de 21X29 cm y 1800 páginas, se ve complementada por una herramienta muy útil, que es la Versión Electrónica, herramienta on-line que permite su consulta inmediata en un pc con conexión a Internet.

Aprovecho, por ello, para reivindicar la necesidad de que, en todos los servicios donde trabaje un profesional de la salud, sea de atención primaria o de un hospital o una residencia o sea en el servicio o consulta que sea, exista una conexión y un acceso efectivo a Internet, para que el trabajo cotidiano de los profesionales de la salud sea efectivo y adaptado a las necesidades reales de acceso a la información, herramienta de la que este Diccionario de Términos Médicos forma parte y considero necesaria para nuestra labor.

Este diccionario me parece, por ello, una herramienta magnífica y completísima que pienso puede resultar muy útil a todos los profesionales de la salud. Creo que todos deberíamos tener acceso a su versión escrita y/o electrónica para facilitar nuestra necesidad de información, necesidad constante y cada día mayor en el desarrollo de nuestra labor.

Y, por ahora, nada más.